lunes, 19 de marzo de 2012

capítulo 74: no te despidas



Al terminar el programa twitter se revolucionó, todos los fans de otra movida empezaron a twitter con el hashtag #muchasuertepequeñoponny. Tal fue la avalancha de tweets que llego a ser TT mundial en menos de una hora.

Cuando llegué al hospital llevaba el video que habíamos puesto de Cris en un DVD para regalárselo. Entre en la habitación y me la encontré llorando con un papel en la mano.

Yo: ¿Qué te pasa? –no me había escuchado entrar así que se asusto-.
Cris: nada –secándose las lágrimas y escondiéndose el papel–unas palabras preciosas y un video muy emotivo.
Yo: gracias, aquí te traigo el video –me acerque a ella y el di un beso en la frente -¿Qué estabas leyendo?
Cris: eh –intentado disimular –nada, una tontería.
Alcé la mirada y vi una cajita de madera encima de la mesita.
Yo: ¿Qué es eso?
Cris: nada, me lo ha traído mi madre –aproveche su momentánea distracción para quitarle el papel que estaba leyendo – ¡dame eso!
Yo: déjame ver que es –empecé a leer y enseguida reconocí mi letra. Estaba leyendo la carta que le escribí hace mucho tiempo, cuando pasamos el fin de semana en la playa.
Cris: ¿contento? –intentaba sonar enfadada-.
Yo: no sabia que la guardaras…
Cris: guardo todo lo que me has dado –señalando la caja –toda esta ahí.
Cogí la caja y me senté a su lado.
Yo: a ver que guardas aquí.

Abrí la caja y tenia razón, ahí lo guardaba todo. Estaba nuestra primera foto, la fotografía de niño que le regale, los billetes de BCN, las entradas del barça-rayo, las entradas de todas las pelis que habíamos visto juntos en el cine, una foto del descampado donde empezó todo, una foto de la que por un tiempo fue nuestra casa, el billete a Paris, las entradas a Disneyland.

En esa caja estaban todos nuestros recuerdos. Reconozco que había cosas que ni siquiera recordaba que existieran.
Yo: lo has guardado todo –no podía creérmelo-.
Cris: todo lo material –me miro –lastima que los mejores recuerdos no se puedan guardar en una caja.
Yo: creo que voy a tenerte que comprar una caja nueva –le sonreí –en esta no van a caber todos momentos que aun nos quedan por vivir.
Me sonrió se acercó a mi y me beso.

Había llegado el gran día. Cris me había pedido por favor que llamara a todas las personas que ella quería, ya que, deseaba verlas antes de la operación.

Durante gran parte de la mañana fueron viniendo sus amigos y familiares más cercanos. Iban entrando a su habitación en pequeños grupos y todos salían con la cara desencajada como si Cris se estuviera despidiendo de ellos.

Yo estaba en la sala de espera contemplando el panorama. Una de las personas que salió más afectada de la habitación de Cris fue Anna que se acercó a mí llorando.
Anna: tu novia es gilipollas –me abrazó-.
Yo: ¿Qué te ha hecho?
Anna: nada, simplemente se ha puesto hablar conmigo como si fuera a ser la última vez.
Yo: sabía que algo de esto estaba pasando.
Anna: no te imaginas como te quiere –me sorprendieron sus palabras -.
Yo: ¿Por qué?
Anna: porque después de despedirse de mi, me ha pedido que te cuide. Que si le pasa algo no te permita que hagas ninguna tontería, que no permita que te derrumbes –la interrumpí no quería seguir escuchando esas palabras-.
Yo: tienes razón es un poco gilipollas –sonreímos -.

Justo en ese momento salían de su habitación los padres de Cris. Domi estaba llorando desconsoladamente y Paco se acercó a mi.
Paco: Cris quiere que vayas tú ahora.

Me dirigí a la habitación con las ideas muy claras, no iba a permitir que Cris me hablara como si no volviéramos a vernos más.
Yo: estarás contenta –tenía los ojos llorosos –tienes a todos llorando.
Cris: lo sé, pero tenía que despedirme por si acaso –me tendió la mano para que me acercara a ella-.
Yo: de mi no te despidas –tenia un nudo en la garganta -.
Cris: tranquilo que tu eres el único al que no sé que decirle –empezó a llorar –solo quiero que me prometas una cosa.
Yo: a ver sorpréndeme.
Cris: promete que si me pasa algo vas a encontrar la manera de seguir adelante y ser feliz –ahora el que se puso a llorar fui yo-.
Yo: no voy a prometerte nada porque no va a pasarte nada –me acerqué a ella y la bese-.
Cris: Dani por favor –apartándose de mi –prométemelo.
Yo: mira Cris –mirando el reloj –quedan 10 minutos para que te lleven al quirófano, tú decides como quieres pasarlo. A mi lado besándonos e intentado reír o con conversaciones absurdas que no van a llevarnos a ningún lado.

No me contesto simplemente volvió a besarme. Estuvimos así la mayor parte del tiempo así y ninguno de los dos pudo evitar que se le cayeran las lágrimas.

Al final Miguel, el enfermo de Cris, nos interrumpió.
Miguel: lo siento parejita –nos separamos al escucharle –pero tengo que llevarme a la señorita.
Yo: Adelante –le di un último beso y Miguel con la ayuda de dos enfermeros más, la cambiaron de cama-.
Cris: espera –dándome la mano –no olvides que te quiero –se me cayeron las lagrimas-.
Yo: no lo olvides tú tampoco –le di un beso en la frente –voy a estar aquí esperándote.

Vi como se la llevaban y al segundo de marchar ya estaba deseando que volviera a despertar.


1 comentario:

  1. Se podria olvidar algunas cosas pero muy pocas como lo de Paris y vuelven a Paris y eso.....

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