Alce la mirada y entonces
fue cuando los vi. Iban cogidos de la mano, riendo, cualquiera que los viera no
dudaría ni un instante que estaban enamorados. Cualquiera que no conociera
nuestra historia, claro esta, porque el que la conoce sabe que ella no puede
querer a nadie que no fuera yo. Aunque sabía que me quería no pude evitar que
nada más verlos las lagrimas empezaran a caer.
Me dispuse a pedir la
cuenta para seguirlos pero justo en ese momento se detuvieron delante de un
portal. Supuse que seria la casa de Raúl, vi como él le hacia una mueca como
invitándole a pasar y ella se limitaba a sonreírle. En ese momento
desaparecieron de mi vista.
Sé que es fue una locura
pero decidí quedarme en aquella terraza a esperar que bajaran. Mi única
compañera durante toda la tarde fue una cerveza tras otra. Con cada cerveza que
tomaba mis celos aumentaban, ¿que coño estarían haciendo tanto rato? Creo que
todos sabemos la respuesta…
Cuando subes a una chica
a tu casa, una chica como Cris, no sueles tener buenas intenciones y estaba
claro lo que Raúl pretendía. Lo que no tenía tan claro es si ella aceptaría
entregar su cuerpo a otro que no fuera yo.
Seguían pasando las horas
y en mi mente solo existía una imagen. La de Raúl tocando a la única mujer por
la que daría la vida. Eran las 11 y el camarero se acercó a mí para decirme que
ya iban a cerrar. Pague la cuenta y decidí ir al portal donde había visto
entrar a Cris y Raúl.
Justo cuando estaba
llegando los vi saliendo del portal. Fui corriendo hacia ella y la sujete del
brazo. Al principio ella se asustó:
Yo: ¿te has acostado con
el?
Cris: ¿estas borracho? –era
evidente que lo estaba y mucho pero eso no era lo importante-.
Yo: contéstame ¿te has acostado
con el? –La sujeté del brazo con más fuerza-.
Cris: me estas haciendo
daño Dani –en ese momento Raúl se metió en la conversación-.
Raúl: suéltala ¿no ves
que le estas haciendo daño? –la solté y me encamine hacia él-.
Yo: contéstame tú
entonces – empotrándole contra la pared - ¿te has follado a Cris?
Raúl: no voy a
contestarte a eso – cris estaba mirando la escena atemorizada-.
Cris: Dani ¡suéltalo!
Raúl: tranquila cariño
que estoy bien –al oír esas palabras me enfurecí todavía más-.
Yo: ¿cariño? – aplastándole
más fuerte contra la pared - ¿te has acostado con ella?
Raúl: si, llevo toda la
tarde haciéndole el amor –gritándome-.
En ese momento perdí el
control. Le arreé un puñetazo que le partió el labio. Cris se puso a chillar
como una loca y se puso en medio de los dos para que Raúl no me devolviera el
golpe. Pero eso no fue suficiente Raúl la izo a un lado y se acercó hacia mi
como una fiera. Me dio un golpe tan fuerte que me tumbado en el suelo.
Estaba casi inconsciente
y era incapaz de levantarme del suelo. Cris corrió para ayudarme pero Raúl le
detuvo:
Raúl: vámonos – impidiéndole
que se acercara a mí-.
Cris: estas loco si crees
que voy a dejar a Dani aquí –por primera vez en todo ese rato sonreí – si quieres
vete tú.
Raúl: no pienso dejarte
sola con él – se dio por vencido – subámoslo a mi casa.
Entre los dos me cogieron
y me llevaron a casa de Raúl. Yo ni siquiera tenía fuerzas para resistirme así
que no me opuse.
Al entrar en casa fui
directo al baño para vomitar. Por suerte el lavabo estaba al lado de la cocina
y pude volver a escuchar lo que hablaban Cris y Raúl:
Raúl: me parece muy
fuerte que ha estas alturas sigas preocupándote por él…
Cris: y a mi me parece
muy fuerte que le haigas dicho que nos hemos acostado…
Raúl: se lo dije para que
se fuera y nos dejara en paz –empezaron a chillarse-.
Cris: pero es que no es
verdad Raúl.
Raúl: pero es mejor que
piense que si, para que te deje tranquila ¿o es que acaso eso no es lo que
quieres?
Cris: claro que es lo que
quiero –a mí parecer no sonaba muy convencida – pero tampoco quiero mentirle.
Raúl: vale lo aremos a tu
manera, como siempre.
No podía ver sus
reacciones pero creo que lo habían arreglado. En ese momento eso no me
importaba nada, estaba hecho una mierda, una basura, había echo el ridículo delante
de Cris una vez más. Pero ella no había sido capaz de acostarse con Raúl y eso
me hacia olvidar de todo y ser feliz.
Al salir del baño. Vi a
Cris preparando una cama en el sofá, Raúl no estaba:
Cris: ven –me cogió de la
mano y me llevo al sofá – hoy dormirás aquí, en tu estado no pienso dejar que
cojas el coche.
Yo: ¿Por qué me cuidas
tanto? –Estirando en el sofá-.
Cris: tú hiciste lo mismo
por mí hace tiempo ¿no? –asentí- pues entonces ya sabes porqué lo hago.
Yo: yo lo hice porque te
quiero –se limito a sonreírme-.
Cris: buenas noches –se fue
del salón-.
Yo: ¿tú donde vas a
dormir? –su cara me lo dijo todo- ¿con Raúl?
Cris: si, él ya esta en
la cama – estaba a punto de irse pero antes tenía que volver hacerle esa
pregunta para saber si me iba a seguir mintiendo-.
Yo: en serio ¿ya te has
acostado con él? –Se volvió hacia mi-.
Cris: no, todavía soy
incapaz de entregarme a alguien que no seas tú – se sentó conmigo en el sofá-.
Yo: si no recuerdo mal la
noche que tú estabas como yo estoy ahora me pediste que me quedara a tu lado y
yo lo hice…
Justo cuando iba a
pedirle que se quedara conmigo me sonó el móvil.
Cris: ¿no lo vas a coger?
Yo: si, ¿me lo acercas? –
Me lo acercó no sin antes ver quien era-.
Cris: es Lorena –la cara
le cambio por completo-.
Yo: ¿si?
Lorena: ¿Dónde estas?
Yo: estoy tomando algo
con unos amigos.
Lorena: ¿vas a venir a dormir?
Yo: no, me voy a quedar
en casa de Chuspi.
Cuando colgué Cris si había
levantado del sofá e iba rumbo a la habitación.
Cris: esa noche que tu te
quedaste a mi lado cuidándome. Yo no estaba con Raúl y tu no ibas a ser padre –dirigiéndose
a la habitación – ahora todo a cambiado.
Yo: cris, espera –intentando
convencela-.
Cris: no, Dani ya no
espero más –se fue sin dejarme contestarle-.
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