miércoles, 7 de marzo de 2012

capítulo 53: ya no espero más



Alce la mirada y entonces fue cuando los vi. Iban cogidos de la mano, riendo, cualquiera que los viera no dudaría ni un instante que estaban enamorados. Cualquiera que no conociera nuestra historia, claro esta, porque el que la conoce sabe que ella no puede querer a nadie que no fuera yo. Aunque sabía que me quería no pude evitar que nada más verlos las lagrimas empezaran a caer.

Me dispuse a pedir la cuenta para seguirlos pero justo en ese momento se detuvieron delante de un portal. Supuse que seria la casa de Raúl, vi como él le hacia una mueca como invitándole a pasar y ella se limitaba a sonreírle. En ese momento desaparecieron de mi vista.

Sé que es fue una locura pero decidí quedarme en aquella terraza a esperar que bajaran. Mi única compañera durante toda la tarde fue una cerveza tras otra. Con cada cerveza que tomaba mis celos aumentaban, ¿que coño estarían haciendo tanto rato? Creo que todos sabemos la respuesta…
Cuando subes a una chica a tu casa, una chica como Cris, no sueles tener buenas intenciones y estaba claro lo que Raúl pretendía. Lo que no tenía tan claro es si ella aceptaría entregar su cuerpo a otro que no fuera yo.

Seguían pasando las horas y en mi mente solo existía una imagen. La de Raúl tocando a la única mujer por la que daría la vida. Eran las 11 y el camarero se acercó a mí para decirme que ya iban a cerrar. Pague la cuenta y decidí ir al portal donde había visto entrar a Cris y Raúl.
Justo cuando estaba llegando los vi saliendo del portal. Fui corriendo hacia ella y la sujete del brazo. Al principio ella se asustó:

Yo: ¿te has acostado con el?
Cris: ¿estas borracho? –era evidente que lo estaba y mucho pero eso no era lo importante-.
Yo: contéstame ¿te has acostado con el? –La sujeté del brazo con más fuerza-.
Cris: me estas haciendo daño Dani –en ese momento Raúl se metió en la conversación-.
Raúl: suéltala ¿no ves que le estas haciendo daño? –la solté y me encamine hacia él-.
Yo: contéstame tú entonces – empotrándole contra la pared - ¿te has follado a Cris?
Raúl: no voy a contestarte a eso – cris estaba mirando la escena atemorizada-.
Cris: Dani ¡suéltalo!
Raúl: tranquila cariño que estoy bien –al oír esas palabras me enfurecí todavía más-.
Yo: ¿cariño? – aplastándole más fuerte contra la pared - ¿te has acostado con ella?
Raúl: si, llevo toda la tarde haciéndole el amor –gritándome-.

En ese momento perdí el control. Le arreé un puñetazo que le partió el labio. Cris se puso a chillar como una loca y se puso en medio de los dos para que Raúl no me devolviera el golpe. Pero eso no fue suficiente Raúl la izo a un lado y se acercó hacia mi como una fiera. Me dio un golpe tan fuerte que me tumbado en el suelo.

Estaba casi inconsciente y era incapaz de levantarme del suelo. Cris corrió para ayudarme pero Raúl le detuvo:
Raúl: vámonos – impidiéndole que se acercara a mí-.
Cris: estas loco si crees que voy a dejar a Dani aquí –por primera vez en todo ese rato sonreí – si quieres vete tú.
Raúl: no pienso dejarte sola con él – se dio por vencido – subámoslo a mi casa.

Entre los dos me cogieron y me llevaron a casa de Raúl. Yo ni siquiera tenía fuerzas para resistirme así que no me opuse.

Al entrar en casa fui directo al baño para vomitar. Por suerte el lavabo estaba al lado de la cocina y pude volver a escuchar lo que hablaban Cris y Raúl:

Raúl: me parece muy fuerte que ha estas alturas sigas preocupándote por él…
Cris: y a mi me parece muy fuerte que le haigas dicho que nos hemos acostado…
Raúl: se lo dije para que se fuera y nos dejara en paz –empezaron a chillarse-.
Cris: pero es que no es verdad Raúl.
Raúl: pero es mejor que piense que si, para que te deje tranquila ¿o es que acaso eso no es lo que quieres?
Cris: claro que es lo que quiero –a mí parecer no sonaba muy convencida – pero tampoco quiero mentirle.
Raúl: vale lo aremos a tu manera, como siempre.

No podía ver sus reacciones pero creo que lo habían arreglado. En ese momento eso no me importaba nada, estaba hecho una mierda, una basura, había echo el ridículo delante de Cris una vez más. Pero ella no había sido capaz de acostarse con Raúl y eso me hacia olvidar de todo y ser feliz.

Al salir del baño. Vi a Cris preparando una cama en el sofá, Raúl no estaba:
Cris: ven –me cogió de la mano y me llevo al sofá – hoy dormirás aquí, en tu estado no pienso dejar que cojas el coche.
Yo: ¿Por qué me cuidas tanto? –Estirando en el sofá-.
Cris: tú hiciste lo mismo por mí hace tiempo ¿no? –asentí- pues entonces ya sabes porqué lo hago.
Yo: yo lo hice porque te quiero –se limito a sonreírme-.
Cris: buenas noches –se fue del salón-.
Yo: ¿tú donde vas a dormir? –su cara me lo dijo todo- ¿con Raúl?
Cris: si, él ya esta en la cama – estaba a punto de irse pero antes tenía que volver hacerle esa pregunta para saber si me iba a seguir mintiendo-.
Yo: en serio ¿ya te has acostado con él? –Se volvió hacia mi-.
Cris: no, todavía soy incapaz de entregarme a alguien que no seas tú – se sentó conmigo en el sofá-.

Yo: si no recuerdo mal la noche que tú estabas como yo estoy ahora me pediste que me quedara a tu lado y yo lo hice…
Justo cuando iba a pedirle que se quedara conmigo me sonó el móvil.
Cris: ¿no lo vas a coger?
Yo: si, ¿me lo acercas? – Me lo acercó no sin antes ver quien era-.
Cris: es Lorena –la cara le cambio por completo-.
Yo: ¿si?
Lorena: ¿Dónde estas?
Yo: estoy tomando algo con unos amigos.
Lorena: ¿vas a venir a dormir?
Yo: no, me voy a quedar en casa de Chuspi.

Cuando colgué Cris si había levantado del sofá e iba rumbo a la habitación.

Cris: esa noche que tu te quedaste a mi lado cuidándome. Yo no estaba con Raúl y tu no ibas a ser padre –dirigiéndose a la habitación – ahora todo a cambiado.
Yo: cris, espera –intentando convencela-.
Cris: no, Dani ya no espero más –se fue sin dejarme contestarle-.

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