Llegué a casa sobre las
10 y nada más abrir la puerta vi las maletas de Cris en la entrada.
Cris: te estaba esperando…-estaba
sentada en el sofá-.
Yo: ¿Qué significa esto? –señalando
las maletas -.
Cris: que todo esto ha
sido un error –la interrumpí-
Yo: ¿Qué? ¿Me lo estas
diciendo en serio? – asintió- vale, me estas diciendo que llevamos un puto día
viviendo juntos, uno solo, nos discutimos y en vez de intentar arreglarlo
escoges marcharte ¿no? –no podía creerlo-.
Cris: tú te has ido antes
que yo – no entendía a que se refería pero me lo explico- antes he ido a
buscarte para irnos juntos y has preferido irte con Chuspi –la interrumpí-.
Yo: me he ido con Chuspi
para no seguir discutiendo contigo –intente calmarme- pero bueno, eso no es lo
importante –la mire- ¿te vas?
Cris: ¿quieres que me vaya?
Yo: no me conteste con
otra pregunta… ¿te vas?
Cris: por lo menos esta
noche si
Yo: ¿y para una noche
haces las maletas? venga Cris no me mientas, si quieres irte, adelante –le abrí
la puerta- pero no pienses que voy a ir a buscarte… mejor llama a Raúl.
Cris: ves, sigues con
Raúl…
Yo: ¿y con que quieres
que siga? Si estamos así es por su culpa ¿no?
Cris: no es por tus celos
enfermizos.
Yo: tan enfermizos no
serán, cuando decides hacer las maletas e irte…
Cris: ¿piensas que me voy
por él?
Yo: pienso que eres una
niña caprichosa que cuando ve que todo no es color de rosa, sale corriendo.
Cogió las cosas y se fue
sin decirme nada más. Cerré la puerta y empecé a llorar como un niño pequeño.
No
entendía nada, ¿porque se iba sin luchar un poquito por lo nuestro? Sabía que
me había pasado con mis celos pero tampoco era para que abandonara el barco
cuando acabábamos de embarcar.
Habían pasado dos horas
desde que se había ido y a mi me parecía una eternidad. Todo me recordaba a
ella, todo lo que había dentro de esa casa estaba ahí pensando en ella.
Fui al lavabo y vi que se
había dejado el cepillo de dientes, no puede soportarlo y volví a llorar. Cuando
salí para mi sorpresa ella había vuelto…
Cris: lo siento –me abrazo
y se puso a llorar – tienes razón, me he comportado como una niña caprichosa y
he tomado la opción mas fácil ¿me perdonas?
Yo: tú me has perdonado
mil veces –le acaricié la cara y la bese-.
Fue un beso un tanto
extraño, un beso apasionado pero la vez un poco amargo. Estábamos los dos
llorando por lo que nos habíamos echo pero aun así no podíamos parar de
besarnos. Como siempre nuestros besos
dieron cabida a todo lo demás. Hicimos el amor salvajemente, con pasión, como
si fuera a terminarse el mundo. Nuestros cuerpos se estaban pidiendo perdón de
la única forma que sabían entregándose en el uno al otro.
Al terminar ella me
abrazo y me enseño su móvil:
Cris: mira –quería que
viera una conversación por whatshap, así que cogí su móvil y empecé a leer-.
“ R: has arreglado las
cosas con Dani?
C: no, no las he
arreglado, pero espero hacerlo…
R: no se porque te
empeñas en volver siempre con él
C: es muy sencillo vuelvo
siempre porque le quiero y él a mi también
R: ¿quieres estar toda tu
vida con una persona tan celosa?
C: es celoso, por tu
culpa y por la mía. Porque yo no se medir las distancias contigo pero eso va a cambiar.
R: ¿a que te refieres?
C: a que si es necesario
no voy a volver acercarme a ti para no tener problemas con él.
R: pues tú sabrás es él o
yo
C: no me hagas elegir
porque sabes que lo escogería a él, siempre ha sido él.
R: perfecto entonces, ya
ni siquiera vamos a ser amigos para que el señorito no se enfade
C: exacto”
Reconozco que a medida
que iba leyendo la conversación mi sonrisa iba aumentando. Al terminar miré a
Cris, la abracé y la bese tiernamente:
Cris: has visto Raúl ya
no es un problema –sonreímos-.
Yo: lo he visto, solo
espero que si vuelve haber algún problema no te vallas –me beso para que me
callar-.
Cris: si me voy sabes que
siempre volveré.
Yo: a lo mejor si vuelves
a irte ya no quiero que vuelvas –me miro extrañada-.
Cris: ¿tú crees?
Yo: es mentira, tonta –empecé
a besarla por el cuello – sabes que ya no se vivir sin ti.

Joder que precioso, me encanta tú historia, es preciosa, siguiente!
ResponderEliminar