Esa noche no pude dormir.
Una parte de mi se arrepentía de no haber echo nada mas por Cris pero lo otra
pensaba que había echo lo correcto.
Lo cierto es que me pase
toda la noche pensando si valía la pena ir a despedirme de ella. Amaneció y aún
no había decidido que iba a hacer. Eran las 8 de la mañana y ya estaba vestido
a punto de coger el coche.
Una vez dentro mi
instinto me llevo rumbo al hospital, pero cuando estaba a punto de llegar mi
cabeza reaccionó y cambie de rumbo.
Me dirigí hacia los
estudias, aunque sabia que a esa hora allí no habría nadie, para mi sorpresa
cuando baje del coche me encontré con Anna en la puerta.
Estaba sentada en las
escaleras, fumando y con la mirada perdida.
Yo: ¿Qué haces aquí? –sorprendido-.
Anna: pues imagino que lo
mismo que tu –me senté a su lado –sigo decidiendo si vale la pena despedirme de
Cris.
Yo: pues si a ti te
cuesta imagínate a mí…
Anna: sigo sin entender
porque no le has contado vuestra historia.
Yo: quería que se
acordara por mí por si misma –empezaban a
caerme las lagrimas –pero ahora se va. ¿Sabes que es lo que no consigo entender
yo?
Anna: ¿el que?
Yo: no entiendo porque ha
pasado todo esto, porque justo cuando volvía a tenerla la vida me la quita de
esta manera, porque es imposible que mi felicidad junto a Cris dure más que
unas semanas, porque no puedo borrarla de mi mente así como ella me ha borrado
de la suya…
Anna: ella no te ha
borrado queriendo –arrimándose a mi hombro –es admirable tu fortaleza Dani, si
yo fuera tu hace tiempo me hubiera vuelto loca.
Yo: yo no sé como todavía
no lo estoy.
Anna: -levantándose –bueno
habrá que empezar a vivir sin ella ¿no?
Sonreímos y fuimos a
desayunar a una cafetería. Estar con mí mejor amiga hacia que el dolor que
sentía no fuera tan fuerte.
Anna era de esas amigas
que se partía el alma por los suyos y más si sabia que estos estaban pasándolo mal,
como era mi caso, por eso la quería y admiraba tanto.
Gracias a todo el equipo
del programa, mi segunda familia, el día no se me hizo tan difícil. Por momentos
deje de pensar si Cris estaría ya en Barcelona.
Al terminar fui a mi
camerino y me quede paralizado al ver quien me estaba esperando.
Yo: ¿Qué haces aquí? –cris
estaba en mi camerino con los ojos llorosos-.
Cris: hoy me daban el
alta ¿recuerdas?
Yo: si –no entendía nada –también
recuerdo que te ibas a Barcelona.
Cris: ya… estaba en mi
casa haciendo las maletas cuando encontré algo en mi armario.
Yo: ¿Qué? –ella se hizo a
un lado y pude ver que en tocador estaba la caja donde guardaba todos nuestros
momentos-.
Cris: ¿Por qué no me lo
dijiste? ¿Por qué dejaste que creyera que estaba con Carlos? ¿Por qué si según todo
lo que hay en esa caja tu y yo nos queríamos? Míranos –cogiendo una de nuestras
fotos -¿Por qué no me enseñaste nada de esto? –Estaba completamente descolocado
y no sabia que responderle –Habla Dani ¿Por qué? –Llevándose las manos a la
cabeza-.
Yo: porqué al despertar
lo primero que dijiste fue Carlos ¿vale? No sé que parte de cerebro fallo pero
dijiste su nombre y no mio –sin querer le chillé-.
Cris: lo sé –estaba llorando
de la desesperación –pero aun así creo que tenía derecho a saber la verdad.
Yo: pues ahora ya la
sabes.
Cris: no, solo se las
cosas que hay en esa caja –se acercó a mi –pero no se como empezamos. No se en
que orden sucedieron todas las cosas que hay en esa caja, algunas no se que
quieren decir –enseñándome la foto de nuestra casa –además estoy segura de que
aquí no esta ni la decima parte de todo lo que hemos vivido…
Yo: si quieres te lo
cuento –acercándome yo también a ella-.
Cris: ¿es una historia
bonita?
Yo: es una historia
diferente pero preciosa.

Mientras se lo va contando se vaya enamorando y acordandose de todo pero que no le deje asi al pobre que da mucha penica. <3
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