Por suerte el piso que
alquile estaba todo amueblado y no tuve que hacer mudanza. Simplemente cogí mi
ropa y esa misma noche ya estaba durmiendo ahí.
En mi otra casa todo
quedo exactamente igual, no tire ni cambie nada. Si algún día volvía a vivir
allí con ella todo seguiría igual, en su sitio.
Esa noche cuando estaba a
punto de dormir Lorena me envió un whatshap.
L: Dani tenemos que
hablar es importante.
D: dime
L: no puedo decírtelo por
aquí, tenemos que vernos…
D: después de todo lo que
paso la última vez ya te dije que no íbamos a volver a vernos. ¿No te quedo
claro?
L: Dani joder, te estoy
diciendo que es importante. Voy a tu casa ahora mismo.
D: ves donde quieras, no
me vas a encontrar, desde la última vez que nos vimos me he mudado un par de
veces.
L: ¿donde vives ahora?
D: Lorena no seas pesada
no te lo pienso decir.
Sabía que había sido muy
borde pero siempre que decía en ver a Lorena me la liaba de alguna manera.
Unos minutos después volvió
a sonar el móvil. Lo cogí convencido de que era Lorena volviendo a insistir
pero me equivocaba.
C: perdón por hacerte
esperar, ya estoy llegando –no entendía nada, supuse que se equivocaba de
numero.
D: ¿perdón?
C: Dani lo siento… me he
equivocado de numero –justo lo que me imaginaba-.
D: ok
C: ¿no vas a preguntarme
para quien era?
D: no
Ella no me contesto. Claro
que moría de ganas por saber con quien había quedado, claro que me puse celoso
pero sabia que si hubiera intentado averiguar más de la cuenta. Hubiera terminado
metiéndome en medio como ya había echo con Carlos y con Raúl y ya había dejado
claro que eso no iba a volver a pasar.
Si quería salir con quien
fuera, adelante. Esta vez la que se había equivocado dejándome por una tontería,
bajo mi punto de vista, era ella. Así que no iba a ir detrás rogándole que no
me olvidara, rogándole que me esperara o rogándole que estuviera toda la vida
sola.
Al día siguiente mientras estábamos en la reunión llegó
Lorena. Le pedí disimuladamente permiso a Flo para ir hablar con ella. Estaba cabreado.
Yo: ¿Qué coño haces aquí?
Lorena: te dije que tenía
que hablar contigo.
Yo: y yo te dije que no –quise
volver a la reunión pero ella me cogió del brazo-.
Lorena: vas a escucharme
quieras o no.
Yo: déjame –estamos los
dos chillando, así que como era de esperar todos se giraron a escucharnos-.
Lorena: no –por fin conseguí
deshacerme de ella y volver a la mesa-.
Flo: ¿Qué coño pasa?
Yo: no lo sé, esta loca –Lorena
me siguió hasta la mesa-.
Lorena: no pienso irme de
aquí hasta decirte lo que tengo que decirte.
Yo: ¡dime! –chillando-.
Lorena: ¡estoy embarazada!
– Al escuchar esas palabras todos nos quedamos en blanco-.
Yo: es una broma ¿no?
Lorena: ojala lo fuera
Vi como Cris salía corriendo
y Anna iba detrás de ella. Sabía que si lo de Lorena era verdad todas mis
posibilidades con Cris se habían ido definitivamente a la mierda.
Yo: Flo te importa si voy
un momento a la farmacia, tengo que aclarar todo esto.
Flo acepto, por suerte todavía
quedaban dos horas para empezar el programa. Cogí a Lorena me la lleve a la
farmacia más cercana y compramos un test de embarazo. Al volver la lleve
directamente al baño.
Lorena: déjame sola ¿no?
Yo: no, quiero que te lo
hagas delante mio
Lorena: ¿tanto desconfías
de mi?
Yo: es evidente que si. Me
as dado mil motivos.
Dejamos de discutir y
ella se hizo la prueba. Tuvimos que esperar 3 minutos antes de que el resultado
fuera fiable. Sin lugar a dudas fueron los 3 minutos más largos y angustiantes
de mi vida.
Lorena: ya ha pasado el
tiempo, míralo tú porque yo ya se la respuesta.
Cogí el prospecto con una
mano y en la otra tenia las instrucciones con los dibujitos para saber el
significado de las rallas.
Mire el prospecto habían salido
dos rayitas, mira las instrucciones…
DOS RAYITAS = POSITIVO.
Ese momento en que se
rompen todos tus sueños.
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