viernes, 16 de marzo de 2012

capítulo 71:sabiendo todo lo que te quise



El doctor se acercó a nosotros.
Doctor: me alegro de que haigas despertado –todos sonreímos –ahora empieza lo más difícil -¿lo mas difícil? No entendía nada -al hacerle el escáner hemos detectado un tumor cerebral –otra vez mi mundo se derrumbaba –es bastante grande y lo peor es que se encuentra en una zona del cerebro muy sensible…
Domi: ¿hay que operarla? –Interrumpiendo al doctor-.
Doctor: esa es la mejor opción. Pero necesito que entienden las posibles consecuencias –estaba poniéndome histérico –debido a la zona donde se encuentra el tumor existe un alto porcentaje de posibilidades de que después de la operación no recuerde nada.

Se creo un silencio incomodo, ninguno de nosotros estaba preparado para semejante noticia.
Cris: ¿y si no me opero? –la mire extrañada-.
Doctor: el tumor es demasiado grande como para intentar cualquier otra solución. La quimioterapia simplemente alargaría el desenlace –vi como a Cris se le caía una lagrima –piensen lo que quieren hacer, en un par de horas regreso.

El doctor salió por la puerta y yo tome la palabra.
Yo: no te preocupes –dándole un beso en frente –la operación va a salir bien.
Sus padres se unieron a mis palabras y empezaron a animarla. Hasta que ella nos interrumpió
Cris: no voy a operarme –todos nos quedamos mudos-.
Yo: ¿Cómo que no vas a operarte? ¿Estás loca? –no podía creerlo-.
Domi: hija no digas tonterías.
Cris: no son tonterías –estaba a punto de llorar –dejarme sola por favor.

Sus padres salieron de la habitación, pero yo me quede con ella.
Cris: la palabra sola también te incluye a ti –tenía los ojos vidriosos-.
Yo: lo siento pero yo no me voy a ir –me senté en la butaca -¿Por qué no te quieres operar?
Cris: -resoplo –prefiero vivir el tiempo que me queda sabiendo quien soy a despertarme y no saber ni siquiera mi nombre.
Yo: Cris, eso es solo un posibilidad. Puede que te despiertes y todo siga igual –necesitaba convencerla-.
Cris: es una posibilidad demasiado elevada y no pienso correr ese riesgo.
Yo: no puedo creer lo que me estas diciendo…
Cris: Dani, imagínate que despierto y eres un completo desconocido para mi. Imagínate que despierto y no recuerdo ni tu nombre, ni donde nos conocimos, ni nuestro primer beso, ni la primera vez que me dijiste te quiero, ni nada –las lagrimas le caían a chorros- imagínate que despierto y he olvidado toda nuestra historia ¿Qué harías entonces?
Yo: eso no va a pasar –no quería hablar de ese tema-.
Cris: ¿y si pasa?
Yo: pues si pasa… yo recordaría por los dos. Me pasarían los días repitiendo nuestra historia, llevándote a todos los lugares donde hemos estado juntos, haría lo imposible para hacer que te acordaras de todo.
Cris: ¿y si eso no funciona? ¿y si me lo cuentas todo y no te creo?¿de verdad crees que valdría la pena pasar el resto de mi vida sin acordarme de nada?
Yo: lo único que sé, es que es mucho mejor a quedarse de brazos cruzados esperando a que la muerte venga por ti.
Cris: y que mas da lo que tu opines si es mi vida –sus palabras me dolieron-.
Yo: parece que todavía no entiendes que mi vida depende únicamente de la tuya. Que he pasado la peor semana de mi vida pensando que te perdía. Que venia todos los días y te hablaba como un idiota por si acaso mi escuchabas –suspire –es tu vida tienes razón y vas acabar haciendo lo que te de la gana. Pero si al final decides no operarte, no esperes que me quede a tu lado viendo como te mueres poco a poco y te quedas de brazos cruzados.
Cris: ¿tan difícil es entender que no quiero pasarme el resto de mi vida preguntándome cada mañana quien soy?
Yo: ¿y tan difícil es entender que yo no quiero pasarme la vida acojonado por si despierto y estas muerta? –Agachó la mirada-.

Nos quedamos los dos en silencio. Ella empezó a llorar y yo me tumbe a su lado en la cama del hospital, la abrace por la espalda y ella me cogió la mano.

Pasados unos minutos cogí el móvil y quise hacernos una foto.
Cris: ¿Qué haces?
Yo: creando pruebas para que me creas cuando te explique cuando nos queremos.
Cris: no te rindes nunca ¿verdad?
Yo: soy más cabezota que tú –le di un beso en la mejilla-.
Cris: ¿antes cuando me has dicho que si no me operaba no te quedarías a mi lado iba en serio?
Yo: yo no seria capaz de dejarte sola…
Cris: tengo mucho miedo –la acaricie el pelo –no quiero dejar de sentir este cosquilleo que siento ahora mismo por el simple echo de que estas a mi lado y me da igual el tiempo que dure, prefiero morir mañana sabiendo todo lo que te quise a vivir el resto de mi vida sin recordarlo.




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