Estábamos a punto de
hacer el amor cuando me sonó el móvil, era un whatshap.
Yo: que oportunos –fui a
mirar el móvil y al ver el whatshap me quede blanco-.
Cris: ¿Quién es?
Yo: míralo tú misma –le pase
el móvil y leyó el whatshap-.
Cris: “ya he visto tus
fotos en París, son bonitas pero me quedo con las de Ibiza” – me miro
enfurecida- ¿esta de que coño va?
Yo: tranquila que es plan
cachondeo…
Cris: ¿ah, que la vas a
defender? Vamos bien –estaba celosa - ¿Qué le
vas a contestar?
Yo: no lo se ya se me ocurrirá
algo –intente retomar lo que habíamos dejado a medias -.
Cris: ahora ya no me
apetece –apartándose de mi- quiero ver que le contestas.
Yo: ¿que quieres que le
conteste?
Cris: tu sabrás… -me miro
desafiante-.
Yo: puedo decirle… “gracias
bonita a mi también me gustan mas esas” – quiso pegarme pero le cogí la mano y
me abalance sobre ella – me encanta verte así.
Cris: sal –intentando salir
de abajo mio- dile eso que lo estas deseando.
Yo: ¿eres tonta? ¿Cómo voy
a decirle eso? –intente besarla pero se apartaba- sabes que no puedes
resistirte…
Cris: si que puedo –me tiro
a la cama – llámala a ella para que no se te resista – la broma se nos empezaba
a ir de las manos- me voy.
Intento salir de la
habitación pero se quedo en la puerta:
Cris: ¿no vas a detenerme?
Yo: dudo mucho que te
vallas algún sitio en pijama –empezamos a reírnos- ven aquí tonta –la agarre
para acercarla a mí-.
Cris: es que cuando pensaba
que me había librado de esa, vuelve como un víbora – me miro – no quiero que
vuelva a meterse entre nosotros.
Yo: esta vez no voy a
dejar que lo haga –empecé a besarla- mejor ni siquiera le contesto…
Esta vez correspondió a
mis besos. Me deshice lentamente de su pijama y ella hizo lo mismo con el mio. No
entendía muy bien porque pero desde que vivíamos juntos siempre nos poníamos el
pijama para acabar durmiendo desnudos…
Cris: algún día dejarás
de desnudarme por las noches –me beso tiernamente-.
Yo: nunca, pienso hacerte
el amor, todas y cada una de las noches –sonreímos-.
Cris: eso será si yo
quiero ¿no?
Yo: eso será aunque tú no
quieras…
Cris: pues ahora vuelvo a
querer –nos reímos y empezó a besarme como una loca-.
Me encantaba pasar las
noches haciendo el amor, creo que en estos 3 días no habíamos dormido más de 5
horas seguidas. Pero a ninguno de los dos se nos notaba el cansancio sino todo
lo contrario, en nuestras caras solo se veía felicidad.
Al día siguiente Cris se
fue temprano porque tenía repor. Así que cada uno llego al estudio por su
cuenta.
Estaba en mi camerino
cuando Anna entro:
Anna: ¿estas solito?
Yo: si, Cris esta de
repor…
Anna: ya lo sé, por eso
vengo ha acerté compañía….
Yo: muchas gracias hombre
–nos sentamos en el sofá-.
Anna: ¿Cómo va todo con
Cris?
Yo: has venido hacerme compañía
o un interrogatorio –nos reímos-.
Anna: la verdad es que un
poco de las dos –me miro con dulzura – me encanta que seáis felices.
Yo: muchas gracias – le di
un abrazo- si estamos así en gran parte es gracias a ti…
Anna: ¿a mi? Anda no
digas tonterías…
Yo: lo digo en serio
Anna, tú siempre creíste en nosotros desde el principio.
Anna: eso es verdad,
tengo un don par detectar cuando dos personas se quieren y vosotros os queréis
de verdad.
Yo: yo nunca he estado
tan enamorado de nadie.
Anna: lo sé. Ya era hora
de que os dejarías de tonterías y empezarais a vivir lo vuestro en serio.
Yo: ojala fuera para
siempre.
Justo en ese momento
llego Cris. Se sorprendió de ver a Anna conmigo:
Cris: huy no sabía que
estabas ocupado –iba a irse-.
Anna: no tranquila, si estábamos
hablando de vosotros –nos miro extrañada-.
Cris: ¿que ya te estas
quejando de mi?
Yo: todo lo contrario, le
estoy diciendo a Anna lo mucho que te quiero –me levante para saludarla con un
tierno beso-.
Anna: bueno parejita os
dejo solos – se levanto del sofá para irse – por cierto este finde no me voy a
Mollet, viene Miki aquí… ¿hacemos algo?
Yo: por supuesto, sabes
como aprecio a Miki.
Anna: bueno pues os venís
los dos a cenar el sábado –Cris y yo
aceptamos y ella se fue-.
Cris: dime de que
estabais ablando en serio –me abrazo – porque me estaban pitando los oídos.
Yo: pues seria otro el
que te estaría criticando –la bese en la mejilla –porque yo estaba haciendo
todo lo contrario…
Cris: ¿Por qué te quiero
tanto?
Yo: no lo sé, pero me
encanta que lo hagas –me beso tiernamente- así que nunca dejes de hacerlo.
Cris: aunque quisiera
sabes que no podría dejar de hacerlo –sonreímos-.
Yo: yo tampoco podría,
sabes a veces pienso que te quiero desde incluso antes de conocernos, es como
si me hubiera pasado toda la vida soñando con encontrarte.
“sabes que eres realmente
feliz cuando tu vida supera a tus sueños”

No hay comentarios:
Publicar un comentario