Me desperté en mitad de
la noche asustado. Mire a mí alrededor y al ver a Cris a mi lado me calme.
Estaba soñando que Cris me abandona otra vez, pero esta vez no volvía.
Me levante y fui a beber
un vaso de agua para despejarme. A los dos minutos ella estaba abrazándome por la
espalda:
Cris: ¿Qué te pasa mi
amor?
Yo: nada, he venido a
beber un poco de agua – la cogí de la mano – vamos a la cama.
Volvimos a la cama y ella
me abrazo:
Cris: parece mentira,
pero creo que ya me he acostumbrado a dormir entre tus brazos –nos reímos-
cuando no estas, me levanto a buscarte.
Yo: solo llevamos dos
noches durmiendo juntos…
Cris: mentira, desde que
empezamos habremos dormido juntos unas 50 veces y el resto de noches que pase
sin ti te soñaba.
Yo: no seas mentirosa –empecé
hacerla cosquillas –.
Cris: no es mentira – me
beso tiernamente – buenas noches –nos volvimos a dormir-.
Al día siguiente Cris y
yo fuimos juntos a trabajar. Nadie se había enterado de nuestra discusión
excepto Raúl y Anna así que no tuvimos que contestar muchas preguntas. O al
menos eso pensábamos.
Al llegar a plato todos
nos estaban mirando más de la cuenta:
Cris: cariño, no me digas
que hemos venido en pijama y no nos hemos dado cuenta – estábamos empezando a
ponernos nerviosos-.
Yo: no, pero pasa algo
raro...
Nos sentamos en las grada
y Anna vino hacia nosotros con una revista en la mano.
Anna: ay bonitos cuando
aprenderéis a esconderos –nos enseño la revista, en ella salían fotos nuestras
de París-.
Cris: joder, pensábamos
que nadie iba a seguirnos hasta ahí – empezó a mirar las fotos -.
Anna: estos siempre se
las apañan para estar en todos lados…
Yo: bueno, nosotros
tenemos fotos mejores de viaje –intentaba quitarle hierro al asunto-.
Cris: eso es verdad, pero
aquí tampoco salimos mal ¿no? –empezamos a reírnos-.
Anna: salís preciosos
como siempre –nos sonrió- lo malo es lo que están dando que hablar estas fotos…
Yo: no me digas que están
volviendo a insultar a Cris.
Anna: por desgracia si
–vi como Cris dejaba de sonreír-.
Yo: no te ralles por eso
amor –la abracé- seguro que si te ven un día te pedirían un autógrafo y todo
–intentaba animarla-.
Cris: ya lo sé, pero me
molesta que me odien simplemente porque estoy contigo…
Yo: tendrán que
acostumbrarse porque no vamos a dejar de estar juntos –le sonreí-.
Cris: ya cariño, pero
ahora vamos a estar en el centro de la polémica. Así que no estaría mal
disimular un poco ¿no crees?
Anna: podéis intentarlo,
pero yo creo que ya se os nota demasiado – nos sonrió y se fue hablar con Flo-.
Yo: ¿estás bien?
Cris: claro –me dio un
beso – esta tarde tengo repor, pero termino prontito ¿me esperas para cenar?
Yo: claro.
Hicimos el programa y al
terminar me encontré con Moni en el parking:
Yo: ¿Qué de repor? –me
miro extrañada-.
Moni: que va hoy no tenemos
repor ¿no te lo ha dicho Cris?
Yo: si –intente disimular
– algo me ha comentado, pero no me acordaba.
Entre en el coche y
empecé a ponerme histérico, Cris había vuelto a mentirme. Estaba a punto de
llamarla para reclamarle pero decidí esperar. No quería volver a discutir con
ella otra vez. Seguro que tenía una buena explicación ¿o no?
A las 8 Cris estaba
entrando en casa, vi como dejaba algo en la entrada y venia a besarme.
Yo: ¿Cómo ha ido el
repor? –esperaba que no me siguiera mintiendo-.
Cris: veras, no he ido de
repor –me abrazo- era la única excusa que se me había ocurrido para que no
sospecharas lo que iba hacer.
Yo: ¿y que as hecho?
Cris: ir a buscar algo
para nuestra casa -respiré aliviado, ahora sabia que tenia una buena
explicación-.
Yo: ya decía yo que mucho
estabas tardando en cambiármelo todo –nos reímos, ya no estaba angustiado por
nada-.
Cris: tampoco voy a cambiártelo
todo tranquilo –fue a la entrada y al volver tenia un paquete enorme en su
espalda-.
Yo: ¿Qué es eso?
Cris: un regalo – me lo
dio y lo abrí con la misma ilusión con la que los niños abren sus regalos de
cumpleaños-.
Al abrirlo me quede
alucinado. Era un cuadro enorme con la foto que nos hicieron en París, esa en la que salíamos besándonos, con la torre Eiffel de fondo, esa que las revista se morirían por tener…
Yo: gracias – me acerque
a ella y la bese tiernamente- eres increíble.
Cris: no más que tu –volvió
a besarme – a demás te debía un regalo de cumpleaños ¿no?
Yo: ¿pero ese no fue
París? –nos reímos-.
Cris: he pensado en
ponerlo encima de sofá –a mi me pareció bien, así que fui a por mi caja de herramientas
para colgarlo- estas echo un manitas…
Yo: te he dicho mil veces
que soy un gran partido, ¿porque crees que todas se mueren por estar conmigo,
bonita?
Cris: pero tu solo te
mueres por estar conmigo –me beso-.
Yo: no te lo creas tanto
–me miro sorprendida, estaba a punto de contestarme pero no la deje porque
comencé a besarla – es broma, sabes que me encanta picarte.
“cuando menos lo merezca ámame,
porque será cuando más lo necesite”

No hay comentarios:
Publicar un comentario