Estuvimos abrazados unos
segundos, unos segundos en los que volvía a ser feliz, unos segundos en los que
recuperé la esperanza de un nosotros, unos segundos de eternidad.
Pero el tiempo en esta
vida es lo único que no se detiene, por más que lo intentes los segundos
terminan pasando y convirtiéndose en minutos. Y el tiempo del paraíso termino
cuando Raúl entro por la puerta.
Raúl: ¿interrumpo? –Cris
se apartó de mi rápidamente y Flo se levanto del sofá-.
Flo: no por supuesto
estábamos hablando –intentaba calmar las cosas-.
Raúl: no te cansas de
buscarla ¿verdad? ¿no puedes dejarla en paz? –acercándose a mi -.
Yo: la dejaré en paz
cuando ella me lo pida –dando un paso al frente-.
Raúl: pero si te lo ha
pedido de todas las maneras posibles –estábamos frente a frente-.
Cris: ¡basta! –apartándonos
– no os dais cuenta de que os pasáis la vida peleando como dos niños chicos en vez
de preocuparos un poquito por mi –gritando -.
Yo: ha empezado él…
Cris: hoy ha empezado el
pero el otro día fuiste tú – nos miraba a los dos desilusionada -.
Raúl: lo siento, pero
odio que siempre este en medio – la miró – que te estaba pidiendo perdón otra
vez ¿no?
Cris: no, he sido yo la
que le he abrazado – se le desencajo la cara -.
Raúl: ¿Por qué? – estaba confundido-.
Cris: no lo se, ha sido
un impulso, no lo he podido evitar. Estaba delante mio pidiéndome que le
pidiera que quisiera a Lorena pero no he podido y he terminado abrazándole –
hasta a mi me sorprendió que le digiera la verdad-.
Raúl: vamos a dar una
vuelta – acordándose a ella y cogiéndola del brazo-.
Yo: vamos –pasando
delante de él y dirigiéndose a la puerta-.
Vi como se iban. Estaba
muy nervioso no sabía exactamente de que iban hablar, no sabía si Cris iba a
dejar de una vez por todas esa tontería de estar con él, no sabia nada y me asustaba
pensar que ese instante iba a volver a quedarse en nada.
Flo: tranquilízate –
dándome una palmada en la espalda – estoy segura de que antes de que termine el
día te buscará.
Me fui a mi casa, por
suerte Lorena no estaba. No la había visto desde que me había ido a León. Me senté
en el sofá a esperar un señal de Cris, algo que me digiera que había pasado,
algo que me digiera como estaba.
Pero esa señal no
llegaba. Estuve toda la tarde mirando a ver si twitteaba alguna tontería para
saber por lo menos que si no me decía nada era porque no quería, pero no
existía ningún tweet ni suyo ni de Raúl. Empecé a pensar que quizás seguían
juntos desde la tarde y el pensamiento de una posible reconciliación entre
ellos se apodero de mi mente.
Cogí el móvil y le envié
el siguiente whatshap:
D: me pides que no deje
de quererte pero te vas con el…
No me contesto, miré el móvil
cada dos minutos para ver si lo hacía pero nada.
Me quede dormido sin
darme hasta que me sonó el móvil. Era Cris…
C: te estoy esperando –no
podía creer lo que me decía-.
D: ¿Dónde?
C: donde juré no volver
nunca.
Cogí el coche y fui
corriendo a buscarla.
Al llegar ella estaba
ahí. El sol le iluminaba el rostro y estaba mas que preciosa. Baje del coche y
fui corriendo hacia ella, la abrace le y empecé a dar vueltas con ella en mis
brazos. Fue el típico abrazo de película y ella no paraba de reírse hasta que
pare la mire a los ojos y la bese.
Ella respondió a mi beso,
fue un beso largo, un beso intenso, un beso sentido, un beso deseado, un beso
único, un beso inolvidable.
*: Dani, Dani –escuchaba que
alguien gritaba mi nombre a lo lejos pero no era Cris – Dani despierta – mire al
frente y la imagen de Cris se desvaneció.
Yo: ¿Qué? –Abriendo los
ojos – ¿Lorena? – no entendía nada.
Lorena: buenos días –con una
sonrisa – te he preparado el desayuno.
Yo: ¿ya es de día?
Lorena: si, son las 10 –
se levanto hacía la cocina – ayer cuando llegué ya te estabas dormido. ¿Cómo ha
ido por León?
Cogí el móvil rápidamente
no había recibido ningún watshap de Cris, todo había sido un sueño. Ya decía yo
que ese beso era demasiado bonito para ser real.
Me levante y desayuné con
Lorena en casa, le conté que mis padres ya lo sabían todo, ella me contó lo que
había echo el fin de semana y hablamos de todo un poco.
No podía creerme que todo
hubiera sido un sueño de mierda, me fui a duchar y al salir esta vez si tenía
un whatshap suyo. Un whatshap que me dejo blanco.
C: anoche soñé contigo.

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