sábado, 10 de marzo de 2012

capítulo 58: anoche soñé contigo



Estuvimos abrazados unos segundos, unos segundos en los que volvía a ser feliz, unos segundos en los que recuperé la esperanza de un nosotros, unos segundos de eternidad.

Pero el tiempo en esta vida es lo único que no se detiene, por más que lo intentes los segundos terminan pasando y convirtiéndose en minutos. Y el tiempo del paraíso termino cuando Raúl entro por la puerta.

Raúl: ¿interrumpo? –Cris se apartó de mi rápidamente y Flo se levanto del sofá-.
Flo: no por supuesto estábamos hablando –intentaba calmar las cosas-.
Raúl: no te cansas de buscarla ¿verdad? ¿no puedes dejarla en paz? –acercándose a mi -.
Yo: la dejaré en paz cuando ella me lo pida –dando un paso al frente-.
Raúl: pero si te lo ha pedido de todas las maneras posibles –estábamos frente a frente-.
Cris: ¡basta! –apartándonos – no os dais cuenta de que os pasáis la vida peleando como dos niños chicos en vez de preocuparos un poquito por mi –gritando -.
Yo: ha empezado él…
Cris: hoy ha empezado el pero el otro día fuiste tú – nos miraba a los dos desilusionada -.
Raúl: lo siento, pero odio que siempre este en medio – la miró – que te estaba pidiendo perdón otra vez ¿no?
Cris: no, he sido yo la que le he abrazado – se le desencajo la cara -.
Raúl: ¿Por qué? – estaba confundido-.
Cris: no lo se, ha sido un impulso, no lo he podido evitar. Estaba delante mio pidiéndome que le pidiera que quisiera a Lorena pero no he podido y he terminado abrazándole – hasta a mi me sorprendió que le digiera la verdad-.
Raúl: vamos a dar una vuelta – acordándose a ella y cogiéndola del brazo-.
Yo: vamos –pasando delante de él y dirigiéndose a la puerta-.

Vi como se iban. Estaba muy nervioso no sabía exactamente de que iban hablar, no sabía si Cris iba a dejar de una vez por todas esa tontería de estar con él, no sabia nada y me asustaba pensar que ese instante iba a volver a quedarse en nada.

Flo: tranquilízate – dándome una palmada en la espalda – estoy segura de que antes de que termine el día te buscará.

Me fui a mi casa, por suerte Lorena no estaba. No la había visto desde que me había ido a León. Me senté en el sofá a esperar un señal de Cris, algo que me digiera que había pasado, algo que me digiera como estaba.

Pero esa señal no llegaba. Estuve toda la tarde mirando a ver si twitteaba alguna tontería para saber por lo menos que si no me decía nada era porque no quería, pero no existía ningún tweet ni suyo ni de Raúl. Empecé a pensar que quizás seguían juntos desde la tarde y el pensamiento de una posible reconciliación entre ellos se apodero de mi mente.

Cogí el móvil y le envié el siguiente whatshap:
D: me pides que no deje de quererte pero te vas con el…
No me contesto, miré el móvil cada dos minutos para ver si lo hacía pero nada.

Me quede dormido sin darme hasta que me sonó el móvil. Era Cris…
C: te estoy esperando –no podía creer lo que me decía-.
D: ¿Dónde?
C: donde juré no volver nunca.
Cogí el coche y fui corriendo a buscarla.

Al llegar ella estaba ahí. El sol le iluminaba el rostro y estaba mas que preciosa. Baje del coche y fui corriendo hacia ella, la abrace le y empecé a dar vueltas con ella en mis brazos. Fue el típico abrazo de película y ella no paraba de reírse hasta que pare la mire a los ojos y la bese.

Ella respondió a mi beso, fue un beso largo, un beso intenso, un beso sentido, un beso deseado, un beso único, un beso inolvidable.

*: Dani, Dani –escuchaba que alguien gritaba mi nombre a lo lejos pero no era Cris – Dani despierta – mire al frente y la imagen de Cris se desvaneció.
Yo: ¿Qué? –Abriendo los ojos – ¿Lorena? – no entendía nada.
Lorena: buenos días –con una sonrisa – te he preparado el desayuno.
Yo: ¿ya es de día?
Lorena: si, son las 10 – se levanto hacía la cocina – ayer cuando llegué ya te estabas dormido. ¿Cómo ha ido por León?

Cogí el móvil rápidamente no había recibido ningún watshap de Cris, todo había sido un sueño. Ya decía yo que ese beso era demasiado bonito para ser real.

Me levante y desayuné con Lorena en casa, le conté que mis padres ya lo sabían todo, ella me contó lo que había echo el fin de semana y hablamos de todo un poco.

No podía creerme que todo hubiera sido un sueño de mierda, me fui a duchar y al salir esta vez si tenía un whatshap suyo. Un whatshap que me dejo blanco.

C: anoche soñé contigo. 


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