Hacía una semana que Cris
y yo vivíamos juntos y aunque habíamos tenido nuestras peleas estábamos bien.
Habíamos quedado para
cenar en casa de Anna con Miki. Al llegar nos sentamos en la mesa y empezamos hablar sobre nosotros…
Miki: Martínez reconozco
que nunca imagine que llegaría el día en que estuviéramos cenando con tu novia
– nos sonrió- ¿Cuánto tiempo llevas?
Yo: no lo se ni yo. Nos ha
costado mucho estar bien, llevábamos intentandolo desde hace más de un año…
Miki: ¿desde las famosa
fotografías del descampado? –nos reímos-.
Cris: si, bueno aunque
ahora son más famosas las de París – volvimos a reír-.
La velada fue muy
entretenida. Anna y Miki nos contaron parte de su historia, tengo que reconocer
que era preciosa. Se quisieron desde el primer momento y no dudaron por nada
del mundo.
Al llegar a cas Cris se
tumbo en el sofá. La notaba rara así que me senté a su lado y le pregunté que
le pasaba:
Yo: ¿Qué te pasa?
Cris: nada –encendió la
tele- me encanta como se quieren Anna y Miki.
Yo: ya, están hechos el
uno para el otro…
Cris: tienen un historia
perfecta –me miro- muy diferente a la nuestra –sus palabras me sorprendieron-.
Yo: ¿quieres decir que
nuestra historia no lo es?
Cris: ¿perfecta? – Suspiro-
hemos cometido demasiados errores para decir que es perfecta…
Yo: ¿y que te crees que
Miki y Anna no los han cometido?
Cris: parece que no. No sé
tu les ves a ellos y sabes que siempre van a estar juntos –la interrumpí-.
Yo: vale ya te entiendo. Pretendes
decirme que si nos ven a nosotros no piensas que duremos mucho ¿no?
Cris: exacto…
Yo: ¿eso quién lo piensa?
¿Los demás o tú? –Tenía miedo de su respuesta-.
Cris: todo el mundo.
Yo: ¿tú te incluyes en el
mundo? –asintió y yo sentí que se me formaba un nudo en la garganta- pues si ni
siquiera tu crees que vamos a estar juntos siempre no sé porque coño aceptaste
vivir conmigo…
Cris: ¿estas rompiendo
conmigo?
Yo: no, pero me parece
muy fuerte esta conversación.
Cris: ¿que te parece
fuerte? ¿Que no crea en nosotros? ¿Que vea a otras parejas y sienta envidia de
no poder tener esa seguridad a tu lado? ¿Que este muerta de miedo solo de
pensar que un día puedas volverá a cagar?
Yo: entiendo que tengas
miedo, entiendo que puedas sentir envidia al ver otras parejas que ya están más
que consolidadas. Pero ¿que no creas en nosotros? Eso no voy a entenderlo nunca
–estaba indignado-.
Cris: lo siento ¿vale? – Intentó
abrazarme pero me aparte – lo he dicho sin pensar Dani, sabes que si que creo
en nosotros.
Yo: no, ahora ya no lo se
–me levante y me fui a la cama-.
Cris se quedo un rato más
en el sofá, supongo que esperaba a que se me pasara el enfado y fuera a buscarla
pero esta vez eso no iba a pasar. Unos minutos
mas tarde ella se metió en la cama y me abrazo por la espalda...
Cris: perdóname –no le
dije nada y suspiro – ¿crees que si de verdad no creyera en nosotros volvería
siempre a tu lado? – seguí sin contestarla –¿Dani me escuchas? -no le dije nada y se dio la vuelta para
dormirse-.
Esta era la primera noche
desde que vivíamos juntos que no hicimos el amor.
Al día siguiente al
despertarme ella no estaba. Me levante y vi que me había dejado una nota:
“voy a desayunar con
Anna, vengo enseguida”
Perfecto Cris se había
ido después de la bronca de anoche, decidí ponerme hacer el desayuno pero a los
pocos minutos llamaron a la puerta.
Yo: ¿Quién es?
Mire por la mirilla pero
no se veía a nadie, así que abrí la puerta y me encontré con una caja enorme de
bombones dentro de ella había la siguiente nota:
“pueden existir mil
historias perfectas, pero prefiero la nuestra”
Sonreí como un niño
pequeño. Y empecé a buscarla por el rellano, la encontré escondida en las
escaleras.
Cris: ¿me perdonas? –Con
carita de niña pequeña-.
Yo: te quiero – me acerque
a ella y la lleve en brazos hasta casa-.
Una vez cerré la puerta
empecé a besarla como un loco. La empotré contra la pared y me deshice rápidamente
de toda su ropa. Ella entre risas y besos hizo lo mismo con la mía. Teníamos que
recuperar la noche perdida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario