Al terminar el programa
del viernes me fui rumbo a León. Normalmente suelo ir a León una vez al mes,
pero dadas las circunstancias decidí volver este fin de semana para explicarle
a mi familia la nueva situación.
Durante todo el día Cris
y yo no nos hablamos. Durante la reunión explique a todos mis batallitas de la
noche anterior, las mayorías inventadas, y ella se limito a escucharme mientras
Raúl la abrazaba.
Cuando llegué a León cene
con mis padres y después de contárselo todo decidí salir de fiesta.
Me sentí muy cómodo con
mis amigos, durante toda la noche conseguí dejar de pensar en Cris y todo
gracias a ellos. Llegué a mi casa sobre los 4 y vi un whatshap de Cris.
C: necesito hablar
contigo ¿podemos quedar?
D: no estoy en Madrid he
subido a León.
C: ¿otra vez?
D: si, tenia que volver a
informar a mis padres.
No me contesto y aunque
me moría de ganas por saber que le pasaba decidí no insistir, ya me lo diría el
lunes.
Me fui a dormir y a la
mañana siguiente mi hermano me despertó dando gritos.
Nacho: ¡Dani! ¡Dani!
¡Dani!
Yo: ¿que coño te pasa? –no
tenía un buen despertar-.
Nacho: tienes una
sorpresa –me sonrió – te espero abajo.
Ni siquiera me pare a
pensar cual podría ser la sorpresa. Me limite a levantarme y bajar al comedor. Cuando
estaba bajando las escaleras fue cuando la vi.
Cris estaba de pie en la
puerta esperándome con una sonrisa de oreja a oreja. Al verle me alegre pero
intente no demostrarlo en exceso. Algo me decía que todo no podía ser tan
bonito como parecía.
Yo: ¿Qué haces aquí?
Cris: he venido hablar contigo
–me sonrió - ¿se puede?
Subimos a mi habitación y
se sentó en mi cama.
Yo: ¿tu dirás?
Cris: he venido a pedirte
perdón – poco a poco notaba como se acercaba a mi -.
Yo: ¿perdón?
Cris: si ayer vi a Raúl
con la rubia de la que me hablaste, siento no haberte creído.
Yo: osea que estas aquí
por eso –decepcionado –vienes a buscarme porque te has dado cuenta de que no te
mentía –suspiré –llegué a pensar que habías venido hasta aquí porque te habias
dado cuenta de que no podías estar sin mi…
Cris: y no puedo hacerlo –se
sentó encima mio -¿me perdonas?
Yo: no es tan fácil –apartándola
de mi –no me gusta ser el segundo plato de nadie. Si ayer no hubieras visto a
Raúl los dos sabemos que no estarías aquí.
Cris: quizás hubiera
tardado un poco más pero hubiera acabado volviendo, como siempre…
Yo: pero yo ya no te
estoy esperando como siempre –hasta a mi me sorprendieron mis palabras-.
Cris: ¿Quién es ahora? –preocupada-.
Yo: ¿Quién es quien?
Cris: la chica que has
conocido ahora… siempre que te pones así conmigo es por otra como con Laura o
con Lorena.
Yo: esta vez no ay nadie –la
mire –esta vez eres la única culpable.
Cris: Dani no es para
tanto –volviéndose acercar a mi –ya te he dicho que lo siento.
Yo: esta vez no va a
bastarte con un simple lo siento…
Cris: que orgulloso eres –sonriendo
–ya encontré la forma para que me perdones.
Se acercó a mi me dio un
piquito y se fue. Claro que moría de ganas de estar con ella pero me apetecía
ver que era capaz de hacer para volver conmigo. Me apetecía que por una vez
ella se lo currara por mi como yo lo hice todas las veces que me equivoque.

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