Al terminar nos quedamos
un rato mirando las estrellas. Había sido una noche perfecta ya que por fin volvía
a tenerla pero aun así mi mente no dejaba de preguntarse una cosa.
Cris: ¿Qué te pasa? –Se notaba
que estaba ausente –estas muy callado.
Yo: necesito preguntarte
algo –le mire fijamente -¿te acosaste con Raúl?
Cris: ¿y tu con Lorena? –desafiándome
con la mirada-.
Yo: no me contestes con
otra pregunta sabes que lo odio –me levante –si quieres no me contestes que ya
me imagino la respuesta.
Cris: ¿Qué te imaginas? –levantándose
y cogiéndome del brazo para que la mirara-.
Yo: que es obvio que si
que te acostaste con él –agache la mirada –pasasteis un finde en Tenerife y no
creo que jugarais a cartas.
Cris: ¿Por qué te importa
tanto si me acosté con él o no? –Buscando mi mirada-.
Yo: no puedo evitar ponerme
enfermo cada vez que me imagino que él –la voz se me entrecortaba –que él hace
unas horas quizás te ha tenido como yo te tengo ahora.
Cris: a mi me pasa lo
mismo si pienso en Lorena y en que ha vivido en la que un día fue nuestra casa –decidí
decirle la verdad-.
Yo: yo en todo ese tiempo
no me acosté con ella, ni siquiera la bese ¿en cambio tu? –me interrumpió y me
miro fijamente a los ojos-.
Cris: yo no fui a Tenerife
–me sonrió y yo me quede confuso-.
Yo: ¿Cómo que no fuiste?
Cris: pues eso que al
final me invente una excusa para no ir, en verdad con Raúl llevo un mes
buscando excusas para no acostarme con él –la sonrisa se dibujo en mi cara-.
Yo: ¿en serio? –no podía creérmelo-.
Cris: en serio –
sonriendo-.
Me lancé a besarla y
volvimos a caer al suelo, la noche estaba dando paso al amanecer y en ese
momento cualquiera que decidiera pasar por ahí podía vernos, pero si antes no
nos había importado ahora que ambos sabíamos que en todo este tiempo nadie nos había
tenido, nos importaba mucho menos que alguien nos viera.
Es más creo que a ninguno
de los dos se nos paso por la mente que alguien pudiera pillarnos porque en
menos de dos minutos estábamos volviendo hacer el amor, ahora con más pasión si
cabe, con mas amor y sobretodo sin dudas.
Solo cuando términos ambos
fuimos conscientes de la locura que habíamos vuelto hacer:
Cris: estamos locos –riéndose
y terminando de vestirse -.
Yo: pero si siempre eres
tu la que te alocas, chica –me miro enfurecida -.
Cris: que mentiroso eres,
si eres tu el que pone esa mirada perversa todo el tiempo –volvió a reírse y
esta vez fui yo el que me puse serio-.
Yo: yo te pongo esa
mirada después de que me sonrías pícaramente –nos reímos-.
Cris: yo sonrió a todo él
mundo…
Yo: por eso eres la
española mas deseada –me dio un golpe en el hombro –pero así –abrazándola antes
de que se pusiera el jersey –solo te tengo yo.
Cris: ahora quizás nos
tengan a los dos colgados en todas las casas –nos reímos –en serio Dani no nos
abran pillado ¿verdad?
Yo: claro que no, tonta –la
abracé –la prensa hace tiempo que dejo de perseguirnos, si te fijas no nos han
vuelto a sacar des de París.
Estuvimos un ratito mas
hablando y jugando como niños hasta que decidimos ir a mi casa a desayunar:
Tina: ¡hombre! –Exclamo al
vernos entrar –estábamos a punto de denunciar vuestra desaparición –se acercó
para saludar a Cris –no sabes como me alegro de tenerte otra vez por aquí.
Cris: yo también –sonriendo
–a ver si ahora no dejo de venir nunca.
Yo: eso espero –abrazándola
por detrás y colocando mi cabeza sobre su hombro-.
Nacho: hacéis una gran
pareja –cogiendo su móvil –dejarme haceros una foto –empezamos a reírnos y nos
hizo la foto-.
Pasamos todo el domingo
con mi familia, jugando a cartas, riéndonos y pasándolo en grande. Me encanta
ver como todos traban a Cris como un mas de la familia. Se nota que los 3 la tenían
un aprecio enorme y es que como no iban a querer a alguien como Cris que pasara
lo que pasara siempre te contestaba con una sonrisa.
Cuando llegamos a Madrid
Cris vino un rato a mi casa. Vimos una peli y se acabo haciendo muy tarde…
Cris: cariño me voy –abrazándola
para que no marchara-.
Yo: ¿Por qué no te
quedas?
Cris: ¿hoy?
Yo: no, siempre –me sonrió
y se abalanzo sobre mi-.
Al día siguiente llegué
solo a los estudios ya que Cris había ido a hacer una encuesta por la calle.
Cuando llegué Raúl se me
acerco desesperado:
Raúl: ¿sabes algo de
Cris? Lleva todo el fin de semana desaparecida –no pude evitar sonreír-.
Yo: ya lo se –me miro
extrañado –ha pasado todo el fin de semana conmigo…
Raúl: ¿contigo?
Yo: si chaval, el viernes
la cagaste porque ella te vio con tu rubia.
Justo en ese momento
apareció Cris en el plato y al ver a Raúl fue como un torpedo hacia él
Cris: esto por imbécil –girándole
la cara de un guantazo-.
Todo el equipo se quedo
alucinado con la hostia que le acaba de dar Cris a Raúl pero yo en cambio me
empecé a descojonar, abracé a Cris y me la lleve a mi camerino.
Yo: ¿no habías hablado
con Raúl? –la mire extrañado-.
Cris: no cuando les vi
fui corriendo a buscarte –me miro –en ese momento solo me importabas tú y que
no fuera demasiado tarde para pedirte perdón –la bese tiernamente-.

No hay comentarios:
Publicar un comentario