miércoles, 14 de marzo de 2012

capítulo 66: corriendo a buscarte


Al terminar nos quedamos un rato mirando las estrellas. Había sido una noche perfecta ya que por fin volvía a tenerla pero aun así mi mente no dejaba de preguntarse una cosa.

Cris: ¿Qué te pasa? –Se notaba que estaba ausente –estas muy callado.
Yo: necesito preguntarte algo –le mire fijamente -¿te acosaste con Raúl?
Cris: ¿y tu con Lorena? –desafiándome con la mirada-.
Yo: no me contestes con otra pregunta sabes que lo odio –me levante –si quieres no me contestes que ya me imagino la respuesta.
Cris: ¿Qué te imaginas? –levantándose y cogiéndome del brazo para que la mirara-.
Yo: que es obvio que si que te acostaste con él –agache la mirada –pasasteis un finde en Tenerife y no creo que jugarais a cartas.
Cris: ¿Por qué te importa tanto si me acosté con él o no? –Buscando mi mirada-.
Yo: no puedo evitar ponerme enfermo cada vez que me imagino que él –la voz se me entrecortaba –que él hace unas horas quizás te ha tenido como yo te tengo ahora.
Cris: a mi me pasa lo mismo si pienso en Lorena y en que ha vivido en la que un día fue nuestra casa –decidí decirle la verdad-.
Yo: yo en todo ese tiempo no me acosté con ella, ni siquiera la bese ¿en cambio tu? –me interrumpió y me miro fijamente a los ojos-.
Cris: yo no fui a Tenerife –me sonrió y yo me quede confuso-.
Yo: ¿Cómo que no fuiste?
Cris: pues eso que al final me invente una excusa para no ir, en verdad con Raúl llevo un mes buscando excusas para no acostarme con él –la sonrisa se dibujo en mi cara-.
Yo: ¿en serio? –no podía creérmelo-.
Cris: en serio – sonriendo-.

Me lancé a besarla y volvimos a caer al suelo, la noche estaba dando paso al amanecer y en ese momento cualquiera que decidiera pasar por ahí podía vernos, pero si antes no nos había importado ahora que ambos sabíamos que en todo este tiempo nadie nos había tenido, nos importaba mucho menos que alguien nos viera.

Es más creo que a ninguno de los dos se nos paso por la mente que alguien pudiera pillarnos porque en menos de dos minutos estábamos volviendo hacer el amor, ahora con más pasión si cabe, con mas amor y sobretodo sin dudas.

Solo cuando términos ambos fuimos conscientes de la locura que habíamos vuelto hacer:
Cris: estamos locos –riéndose y terminando de vestirse -.
Yo: pero si siempre eres tu la que te alocas, chica –me miro enfurecida -.
Cris: que mentiroso eres, si eres tu el que pone esa mirada perversa todo el tiempo –volvió a reírse y esta vez fui yo el que me puse serio-.
Yo: yo te pongo esa mirada después de que me sonrías pícaramente –nos reímos-.
Cris: yo sonrió a todo él mundo…
Yo: por eso eres la española mas deseada –me dio un golpe en el hombro –pero así –abrazándola antes de que se pusiera el jersey –solo te tengo yo.
Cris: ahora quizás nos tengan a los dos colgados en todas las casas –nos reímos –en serio Dani no nos abran pillado ¿verdad?
Yo: claro que no, tonta –la abracé –la prensa hace tiempo que dejo de perseguirnos, si te fijas no nos han vuelto a sacar des de París.
Estuvimos un ratito mas hablando y jugando como niños hasta que decidimos ir a mi casa a desayunar:
Tina: ¡hombre! –Exclamo al vernos entrar –estábamos a punto de denunciar vuestra desaparición –se acercó para saludar a Cris –no sabes como me alegro de tenerte otra vez por aquí.
Cris: yo también –sonriendo –a ver si ahora no dejo de venir nunca.
Yo: eso espero –abrazándola por detrás y colocando mi cabeza sobre su hombro-.
Nacho: hacéis una gran pareja –cogiendo su móvil –dejarme haceros una foto –empezamos a reírnos y nos hizo la foto-.

Pasamos todo el domingo con mi familia, jugando a cartas, riéndonos y pasándolo en grande. Me encanta ver como todos traban a Cris como un mas de la familia. Se nota que los 3 la tenían un aprecio enorme y es que como no iban a querer a alguien como Cris que pasara lo que pasara siempre te contestaba con una sonrisa.

Cuando llegamos a Madrid Cris vino un rato a mi casa. Vimos una peli y se acabo haciendo muy tarde…
Cris: cariño me voy –abrazándola para que no marchara-.
Yo: ¿Por qué no te quedas?
Cris: ¿hoy?
Yo: no, siempre –me sonrió y se abalanzo sobre mi-.

Al día siguiente llegué solo a los estudios ya que Cris había ido a hacer una encuesta por la calle.
Cuando llegué Raúl se me acerco desesperado:
Raúl: ¿sabes algo de Cris? Lleva todo el fin de semana desaparecida –no pude evitar sonreír-.
Yo: ya lo se –me miro extrañado –ha pasado todo el fin de semana conmigo…
Raúl: ¿contigo?
Yo: si chaval, el viernes la cagaste porque ella te vio con tu rubia.

Justo en ese momento apareció Cris en el plato y al ver a Raúl fue como un torpedo hacia él
Cris: esto por imbécil –girándole la cara de un guantazo-.

Todo el equipo se quedo alucinado con la hostia que le acaba de dar Cris a Raúl pero yo en cambio me empecé a descojonar, abracé a Cris y me la lleve a mi camerino.
Yo: ¿no habías hablado con Raúl? –la mire extrañado-.
Cris: no cuando les vi fui corriendo a buscarte –me miro –en ese momento solo me importabas tú y que no fuera demasiado tarde para pedirte perdón –la bese tiernamente-.


No hay comentarios:

Publicar un comentario