Salí de mi casa rumbo a
plato. Cuando estaba a mitad de camino me di cuenta de que me había dejado el
móvil y di media vuelta.
Cuando entraba en casa
escuché a Lorena riendo y hablando por teléfono, así que decidí escuchar que decía.
Lorena: pues si tía al
final conseguí que Dani se crea todo ese cuento de que el hijo es suyo y aquí
estoy viviendo con él. Ahora el pasa de mi por esa niña estúpida que trabaja
con él pero tranquila que esta mañana Dani se ha dejado el iphone y ya me he
encargado yo de dejarle las cosas claras – no oía lo que la chica contestaba –
pues nada ella le ha dicho esta mañana que había soñado con él y yo haciéndome pasar por él le he dicho que había
soñado con mi hijo –empezó a reírse – pues eso chica que en menos que canta un
gallo te llamo para contarte que Dani y yo nos casamos.
Colgó y al levantarse del
sofá me vio delante de la puerta.
Lorena: ¿Qué haces aquí? –nerviosa-.
Yo: acabo de escucharlo
todo – se quedo blanca – recoge tus cosas y vete.
Lorena: Dani, déjame explicarte.
Yo: ¿Qué vas a
explicarme? ¿Qué te has reído de mi? –Resople – vete.
Lorena: Dani no tengo
donde ir…
Yo: me da igual, vete.
Fui a la habitación abrí
el armario y tire toda su ropa al suelo. Ella vino detrás de mi intentado
arreglar las cosas pero evidentemente no la hice caso. Cogí sus maletas y las
llene con todas sus cosas. Cuando termine ella estaba llorando desesperada.
Lorena: Dani lo siento
pero no puedes dejarme tirada.
Yo: ¿Qué no puedo? –Abriendo
la puerta y dejando fuera sus maletas – mira que fácil
Lorena: Dani estoy
embarazada, por favor – suplicándome-.
Yo: ¿por favor? – Indignado
– me has jodido la vida con una puta mentira y ¿pretendes que tenga un poco de
consideración contigo?
Lorena: lo siento – tirándose
al suelo rogándome perdón -.
Yo: deja de hacer el ridículo
y levántate.
Lorena: no voy a irme de
aquí –gritando -.
La cogí de los brazos y
la eche a la fuerza. Cuando por fin estaba fuera de mi casa cerré la puerta. Ella
se puso a dar patadas para que volviera abrirla como una loca pero no lo hice.
Pasados unos minutos ya
no se escuchaban gritos mire por la mirilla y por fin Lorena se había ido. Cogí
el móvil y empecé a leer la supuesta conversación que yo había mantenido con
Cris.
C: anoche soñé contigo.
D/L: ¿a si? Pues por
primera vez yo soñé con mi hijo…
C: ¿Por qué me dices eso?
D/L: porque es la verdad.
C: vale, gracias por
seguir haciéndome daño.
D/L: haz un esfuerzo para
superarlo.
C: esfuerzo es el que
tienes que hacer tu todas las noches poder soñar con tu hijo y no conmigo.
D/L: no el esfuerzo lo
tengo que hacer todos los días para no reírme de ti al verte la cara.
Cris dejo de contestarme,
bueno dejo de contestar a Lorena. Estaba lleno de rabia por lo que le había dicho
pero a la vez lleno de alegría. No iba a ser padre, no iba a arruinar mi vida
siendo padre de un hijo no deseado. Una parte de toda esta pesadilla había
terminado pero ahora quedaba la más difícil conseguir que después de esta
conversación Cris quisiera escucharme y conseguir que se reconciliara conmigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario