Mientras volvía a tenerla
entre mis brazos ella me susurro al odio.
Cris: haz hasta lo
imposible para hacerme recordar.
Me dio un beso en la
mejilla, me miro fijamente y yo me acerqué a ella poco a poco hasta llegar a
estar a tan solo un par de centímetros de su boca. Vi como ella cerraba los
ojos y la besé.
Llevaba casi dos meses
sin hacerlo y fue realmente mágico, nos habíamos echado tanto de menos que
nuestras bocas eran incapaces de separarse. Al principio Cris estaba temblando
pero poco a poco desaparecieron sus miedos y se dejo llevar.
Fuimos rumbo a la habitación
sin dejar de besarnos, me tumbé encima suyo y mis besos empezaron a bajar por
su barriga.
Justo cuando estaba a punto
de quitarle la camisa ella me detuvo.
Cris: Dani…
Yo: ¿Qué? –sin dejar de
besarla-.
Cris: para un momento –saliendo
de debajo mio y poniéndose a un lado-.
Yo: ¿Qué pasa? –Extrañado
-¿no quieres?
Cris: claro que quiero –me
dio un piquito –pero tengo miedo…
Yo: ¿miedo? –abrazándola por
la espalda-.
Cris: si, tengo miedo a
no estar a la altura.
Yo: ¿eres tonta? –dándole
la vuelta para verle la cara –te quiero y siempre vas a estar a la altura.
Cris no me dijo nada más,
simplemente me sonrió y volvió a besarme.
Yo correspondí sus besos
volví a ponerme encima suyo y esta vez si que conseguí deshacerme de toda su
ropa, al igual que ella se deshizo de la mía.
Esa tarde volví hacer el
amor con ella, volví a tenerla entre mis brazos, volví a sentir que era mía,
que aunque no recordara todo lo vivido seguía siendo el único dueño de su
cuerpo.
Cuando terminamos Cris me
abrazo y colocó su cabeza en mi pecho.
Cris: gracias –le mire
extrañado-.
Yo: gracias ¿Por qué?
Cris: por todo, por haber
esperado paciente a que yo reaccionara, por no rendirte, por estar siempre ahí
incluso cuando ni siquiera lo merezco. Gracias por no echarme en cara ninguna
locura que echo desde que no recuerdo nada… -la interrumpí-.
Yo: deja de darme las
gracias, un día prometí que estaría siempre a tu lado.
Cris: gracias por no
haber roto esa promesa.
Estuvimos un rato haciendo
el tonto en la cama entre abrazos, caricias y besos, muchos besos.
Al final ella se quedo
dormida y yo decidí ir a darme una ducha. Cuando salí Cris ya estaba despierta
encima de mi cama y con una libreta en la mano.
Yo: ¿Qué haces con eso? –extrañado-.
Cris: ven aquí –me tumbe
a su lado –tienes que ayudarme a recordar ¿no?
Yo: a ver que se te ha
ocurrido –intentando leer lo que ya tenía escrito-.
Cris: es una especie de
encuesta para saber todo de ti –me sonrió –primero intentaré contestar yo haber
si acierto ¿vale?
En esa libreta Cris había
apuntado mas de 50 preguntas, era como una especie de test me preguntaba mi
color preferido, mis gustos, mis manías, mis miedos… en definitiva todo lo que
ya sabía de mí pero había olvidado.
Hubo algunas preguntas
que acertó no porque las recordará sino porque eran bastante obvias y con
observarme un poco ya se sabía la respuesta.
Tengo que reconocer que
fue una manera divertida de hacerle recordar como soy, entre pregunta y
pregunta no faltaron los besos, las caricias, los achuchones. Seguramente por
eso nos cogió la noche mientras contestaba al test.
Cris: bueno por fin hemos
terminado –me sonrió –ahora ya lo se todo sobre ti.
Yo: si –la besé –mas te
vale no volver a olvidarte…
Cris: lo intentaré.
Yo: después de todas tus
preguntas creo que tengo derecho hacerte yo una también ¿no?
Cris: ¿también has
perdido la memoria? –nos reímos-.
Yo: no –me puse serio –necesito
preguntarte algo.
Cris: dime.
Yo: ¿me quieres?
Cris: ahora mismo lo
único de la que estoy completamente segura es que nunca he dejado de quererte. Aunque
no recuerde como empecé hacerlo, que te quiero es lo único que mi cerebro no ha
podido olvidar.
Esas palabras me hicieron
inmensamente feliz, permanecimos un buen tiempo abrazados en la cama hasta que
la llamo su madre y decidió irse a cenar con sus padres para explicarles que no
se había ido a Barcelona.
La acompañe hasta la
puerta, nos costó demasiado despedirnos pero finalmente se fue.
Unos minutos después de
que se fuera me envió un whatshap.
C: antes se me ha
olvidado darte las gracias por una cosa más… GRACIAS POR HACERME SENTIR VIVA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario