miércoles, 28 de marzo de 2012

capítulo 82: hacerme sentir viva



Mientras volvía a tenerla entre mis brazos ella me susurro al odio.

Cris: haz hasta lo imposible para hacerme recordar.

Me dio un beso en la mejilla, me miro fijamente y yo me acerqué a ella poco a poco hasta llegar a estar a tan solo un par de centímetros de su boca. Vi como ella cerraba los ojos y la besé.

Llevaba casi dos meses sin hacerlo y fue realmente mágico, nos habíamos echado tanto de menos que nuestras bocas eran incapaces de separarse. Al principio Cris estaba temblando pero poco a poco desaparecieron sus miedos y se dejo llevar.

Fuimos rumbo a la habitación sin dejar de besarnos, me tumbé encima suyo y mis besos empezaron a bajar por su barriga.

Justo cuando estaba a punto de quitarle la camisa ella me detuvo.
Cris: Dani…
Yo: ¿Qué? –sin dejar de besarla-.
Cris: para un momento –saliendo de debajo mio y poniéndose a un lado-.
Yo: ¿Qué pasa? –Extrañado -¿no quieres?
Cris: claro que quiero –me dio un piquito –pero tengo miedo…
Yo: ¿miedo? –abrazándola por la espalda-.
Cris: si, tengo miedo a no estar a la altura.
Yo: ¿eres tonta? –dándole la vuelta para verle la cara –te quiero y siempre vas a estar a la altura.
Cris no me dijo nada más, simplemente me sonrió y volvió a besarme.
Yo correspondí sus besos volví a ponerme encima suyo y esta vez si que conseguí deshacerme de toda su ropa, al igual que ella se deshizo de la mía.
Esa tarde volví hacer el amor con ella, volví a tenerla entre mis brazos, volví a sentir que era mía, que aunque no recordara todo lo vivido seguía siendo el único dueño de su cuerpo.
Cuando terminamos Cris me abrazo y colocó su cabeza en mi pecho.
Cris: gracias –le mire extrañado-.
Yo: gracias ¿Por qué?
Cris: por todo, por haber esperado paciente a que yo reaccionara, por no rendirte, por estar siempre ahí incluso cuando ni siquiera lo merezco. Gracias por no echarme en cara ninguna locura que echo desde que no recuerdo nada… -la interrumpí-.
Yo: deja de darme las gracias, un día prometí que estaría siempre a tu lado.
Cris: gracias por no haber roto esa promesa.
Estuvimos un rato haciendo el tonto en la cama entre abrazos, caricias y besos, muchos besos.
Al final ella se quedo dormida y yo decidí ir a darme una ducha. Cuando salí Cris ya estaba despierta encima de mi cama y con una libreta en la mano.
Yo: ¿Qué haces con eso? –extrañado-.
Cris: ven aquí –me tumbe a su lado –tienes que ayudarme a recordar ¿no?
Yo: a ver que se te ha ocurrido –intentando leer lo que ya tenía escrito-.
Cris: es una especie de encuesta para saber todo de ti –me sonrió –primero intentaré contestar yo haber si acierto ¿vale?

En esa libreta Cris había apuntado mas de 50 preguntas, era como una especie de test me preguntaba mi color preferido, mis gustos, mis manías, mis miedos… en definitiva todo lo que ya sabía de mí pero había olvidado.

Hubo algunas preguntas que acertó no porque las recordará sino porque eran bastante obvias y con observarme un poco ya se sabía la respuesta.

Tengo que reconocer que fue una manera divertida de hacerle recordar como soy, entre pregunta y pregunta no faltaron los besos, las caricias, los achuchones. Seguramente por eso nos cogió la noche mientras contestaba al test.

Cris: bueno por fin hemos terminado –me sonrió –ahora ya lo se todo sobre ti.
Yo: si –la besé –mas te vale no volver a olvidarte…
Cris: lo intentaré.
Yo: después de todas tus preguntas creo que tengo derecho hacerte yo una también ¿no?
Cris: ¿también has perdido la memoria? –nos reímos-.
Yo: no –me puse serio –necesito preguntarte algo.
Cris: dime.
Yo: ¿me quieres?
Cris: ahora mismo lo único de la que estoy completamente segura es que nunca he dejado de quererte. Aunque no recuerde como empecé hacerlo, que te quiero es lo único que mi cerebro no ha podido olvidar.

Esas palabras me hicieron inmensamente feliz, permanecimos un buen tiempo abrazados en la cama hasta que la llamo su madre y decidió irse a cenar con sus padres para explicarles que no se había ido a Barcelona.

La acompañe hasta la puerta, nos costó demasiado despedirnos pero finalmente se fue.
Unos minutos después de que se fuera me envió un whatshap.

C: antes se me ha olvidado darte las gracias por una cosa más… GRACIAS POR HACERME SENTIR VIVA.


No hay comentarios:

Publicar un comentario