miércoles, 7 de marzo de 2012

Capítulo 54: estoy aquí



Me levante en plena madruga, el efecto del alcohol ya se me había pasado, fui hacia la habitación de Raúl sin hacer ruido. Nada más entrar la vi a ella, durmiendo con una camiseta de Raúl y él la estaba abrazando.
Por supuesto que ver esa imagen me partió el alma, por supuesto que nada más verlos se me cayeron las lágrimas. Estaba a punto de irme cuando ella abrió los ojos:

Cris: ¿Qué haces aquí? – susurrando para que Raúl no se despertará-.
Yo: nada, venia a ver si estabas dormida o no –intenté disimular mis lágrimas – ya me voy.
Cris: -levantándose de la cama- ¿Dónde vas?
Yo: a mi casa –me estaba acompañando a la puerta-.
Cris: ¿con Lorena?
Yo: supongo que estará ahí, es su casa –agachó la mirada – tú te quedas con Raúl ¿no?
Cris: si –me sonrió- cada oveja con su pareja.
Yo: yo creo que no hemos equivocado de oveja –me sonrió y me abrió la puerta que me fuera-.
Cris: en unas horas te veo.

Tenía razón en unas horas volvería verla. Hoy teníamos programa y aunque ella no quisiera tendría que verme un ratito más.

Llegué a casa y por suerte Lorena aún estaba dormida. Yo me metí directamente en la ducha para despejarme.  Al salir decidí ver la tele un rato hasta que se hiciera la hora de ir al estudio.

Cuando llegue a plato lo primero que vi fue a Raúl abrazando a Cris. Al verles decidí girarme y cambiar de rumbo, mejor irme un rato al camerino.

Anna: ¿Dónde vas? –le señale hacia atrás con la cabeza – joder Dani tienes que aprender a estar con ellos.
Yo: no puedo –decidí seguir mi camino pero me detuvo-.
Anna: tampoco lo has intentado.
Yo: no necesito intentarlo, nunca podré tener a Cris cerca de mí viendo como otro la abraza, la acaricia, la besa o simplemente la mira.

Anna dejo de insistir y me fui a mi camerino.

Salí de mi camerino exclusivamente para hacer la reunión y durante el tiempo que duro el programa. Al terminar fui directo a Casa.
Nada mas llegar fui a sentarme en el sofá y me di cuenta que mi cuadro con Cris no estaba…
Yo: ¿Dónde esta el cuadro?
Lorena: lo he guardado dentro del armario…
Yo: ¿Por qué has hecho eso?
Lorena: hombre Dani no es muy agradable tener que ver esa foto todos los días. Tengo claro que la quieres a ella pero yo estoy viviendo aquí y prefiero no ver esas cosas.
Yo: dejemos el tema no me apetece discutir.

El resto de la tarde la pase en el ordenador y viendo la tele. Hasta que se hizo la hora de cenar y Lorena me hizo una sopa. Cenamos tranquilamente hablando de tonterías.

Al terminar me volví a tumbar en el sofá hasta que termine quedándome dormido.
Me desperté antes de que amaneciera pensando en ella una vez. Intente volver a quedarme dormido pero no lo conseguí. Una vez entraba ella en mis pensamientos no podía hacer otra cosa que recordar todos los momentos vividos con ella.

Esta vez empecé desde el principio desde el lugar donde vimos el amanecer. Fue entonces cuando recordé el día que me la encontré en ese mismo lugar y me dijo que siempre que tenía un mal día iba ahí para ver amanecer y recordar el día que nos conocimos
.
Casi sin dudarlo estaba en el coche rumbo a ese lugar. Tenía la esperanza de que al llegar ella estaría ahí.
Llegué lo antes que pude era justo la hora del amanecer, baje del coche y fui directo al banco donde siempre nos poníamos pero al llegar… no había nadie.

Sé que lo que estáis pensando y seguramente tenéis razón. ¿Como he sido tan idiota de pesar que después de todo ella iba a seguir estando ahí todas las madrugas acordándose de mi? Si ni siquiera yo me había acordado de ir todas las mañanas.

Decidí coger el móvil y hacer una foto de ese amanecer se la envié con la siguiente frase:
“pensé que estarías aquí”
Para mi sorpresa ella me contesto a los dos segundos
“estoy aquí”

Me giré y la vi, estaba justo detrás mio con el móvil en la mano.  Inevitablemente me acerqué a ella y la abracé. Fue un abrazo corto porque ella se separo rápidamente y se sentó en el banco.
Cris: todas las madrugas que he pasado sin ti he venido aquí.
Yo: ¿todas? –estaba sorprendido-.
Cris: todas. Al principio venía con la esperanza de que te acordarías de lo que te dije una vez y vendrías. 
Luego esa esperanza se desvaneció con el tiempo y simplemente venia a coger fuerzas para seguir sin ti –me miro- y justo hoy que vengo decidida a dejar mi pasado atrás, ha dejarte atrás y prometerme que nunca más iba volver a este lugar. Justo hoy apareces…
Yo: no había venido antes porque no sabía que estarías aquí –aún no podía creer todas sus palabras-.
Cris: ¿no lo sabias o no te acordabas?
Yo: si que me acordaba simplemente que hasta hoy no había caído…
Cris: en el fondo me alegra que estés aquí. Así puedo matar dos pájaros de un tiro.
Yo: ¿Qué quieres decir?
Cris: así puedo despedirme de este lugar y de ti de una vez por todas. Porque yo ya no voy a volver aquí.
Yo: ¿estás segura?
Cris: tu has descolgado tu cuadro de la pared ¿no? Yo tengo derecho hacer lo mismo.
Yo: ¿como sabes eso? –estaba sorprendido-.
Cris: no importa pero lo sé – me miro- cerremos el libro de una vez por todas Dani.
Yo: ciérralo tú si quieres porque yo no puedo, lo hemos intentado mil veces y siempre acabamos encontrándonos en el mismo lugar.
Cris: tienes razón, pero esta vez no vamos a volver a empezar. El otro día te pedí que no te metieras en medio de Raúl y yo y esta claro que una vez más no me hiciste caso. Así que no voy a volver a pedírtelo simplemente no voy a permitirte que entres en mi vida otra vez.
Yo: estas cerrando el libro de verdad ¿no? –asintió- pues antes de que lo hagas déjame decirte que no me gusta este final.
Cris: a mi tampoco, pero no todos los libros terminan bien.
Yo: estoy seguro de que estos protagonistas algún día volverán a escribir un libro con un  hermoso final.
Cris: yo ya he dejado de soñar.
Yo: pues entonces yo seguiré soñando por los dos.

Se levanto y se fue. Estaba seguro de que a partir de entonces ella iba a dejar de esperarme, iba a dejar de venir aquí todas las madrugadas. Se acaba de marchar dejando atrás su pasado, dejando atrás nuestra historia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario