viernes, 30 de marzo de 2012

CAPÍTULO 84: UNA SEMANA MÁS



Me senté en el sofá de mi habitación y abrí el billete que me había dado Cris para conocer nuestro destino.
Una vez abierto no podía creer lo que leía Cris había comprado dos billetes rumbo a Los Ángeles. Me retumbé en el sofá incrédulo, no es que Cris quisiera poner tierra de por medio, ella pretendía poner un océano entero de distancia.

No sabía que hacer… ¿era capaz de dejar que el amor de mi vida se fuera? ¿Era capaz de renunciar a la idea de vivir eternamente con ella? ¿Era capaz de dejar absolutamente todo lo que había conseguido, después de tanta lucha, única y exclusivamente con ella? ¿Si me quedaba seria capaz de seguir sin ella? ¿Si me iba seria capaz de vivir sin todo lo que tenía ahora? ¿Era capaz de empezar de cero?

Demasiadas preguntas aún sin respuestas. Era jueves y el avión salía mañana, tenía el tiempo justo para tomar una decisión y comunicarla al resto. El problema era que no estaba seguro de que decisión tomar.
Salí de mi camerino y me dirigí al de Anna rogando que todavía no hubiera marchado y así poder pedir consejo a una buena amiga.

Por suerte Anna se había quedado dormida en su camerino…
Yo: ¿puedo pasar? –Asomando la cabeza por la puerta-.
Anna: claro –haciéndome un hueco en el sofá -¿Qué pasa?
Yo: esto –entregándole el billete-.
Anna:¿ te vas a Los Ángeles? –desconcertada-.
Yo: todavía no lo se, pero la que se va seguro es Cris…
Anna: ¿Cris?
Yo: si, esta tarde el medico le ha dado el alta definitiva y como no le ha asegurado que pueda recuperar la memoria ella ha decidido poner un océano de por medio –me interrumpió-.
Anna: no lo entiendo ¿Por qué se quiere ir, si aunque no lo recuerde todo estáis juntos?
Yo: ayer Cris apareció a las 3 de la mañana en mi casa llorando desconsoladamente –Anna me miraba atentamente –según me dijo no soportaba que todo el mundo la atosigara a recuerdos y ver sus caras de decepción siempre que ella decía que no se acordaba.
Anna: ahora si que lo entiendo –resoplando –ella se irá seguro…
Yo: ya conseguí que no se fuera a Barcelona y dudo poder convencerla esta vez, me ha dicho que no piensa cambiar de opinión.
Anna: y tu no sabes que hacer ¿verdad?
Yo: estoy completamente perdido.
Anna: ¿crees que todo lo que has conseguido y todo lo que puedes conseguir vale la pena sin ella?
Yo: ella es la que hace todo valga la pena.
Anna: entonces ya sabes la respuesta Dani.
Nos sonreímos, la abracé y le di las gracias por escucharme siempre.

Salí de su camerino y fui directo al despacho de Flo para comunicarle que me iba, que como me había echo entender Anna nada de lo que tengo no valdría la pena si ella no estuviera.

Entre a su despacho y Flo estaba entretenido haciendo videos tontos.
Flo: ey Martínez pasa –con una sonrisa en la cara-.
Yo: tenemos que hablar –sentándome delante de el-.
Flo: tú dirás –impaciente-.
Yo: joder, no se como decirte esto –me dolía saber que quizás no lo iba a entender-.
Flo: suéltalo sin mas Dani –decidí hacerle caso-.
Yo: mañana va a ser mi último programa –me miro incrédulo-.
Flo: ¿Cómo? –alucinando -.
Yo: eso Flo, que me voy a Los Ángeles…
Flo: ¿Por qué?
Yo: por Cris.
Flo: no se ni siquiera porque te pregunto si siempre es ella la respuesta –lo notaba resentido –como se te ocurre decirme hoy jueves que dejas el programa sin mas, ¿que coño vamos hacer ahora? ¿Cómo puedes ser tan egoísta? Nos dejas tirados por una tontería –estaba fuera de si-.
Yo: Cris no es una tontería y lo sabes –encarándome con él –si a tu mujer le hubiera pasado todo lo que le ha pasado a Cris, si aunque no se acordara de ti hubieras conseguido recuperarla, hubieras conseguido volver a enamorarla y después de todo te dijera que no puede mas, que estar en un lugar donde todos la conocen y donde ella no conoce a nadie la supera, que necesita irse y te invitara a irte con ella ¿no lo harías?
Flo: reconozco que haría exactamente lo mismo que tu, pero necesito más tiempo Dani –ya estaba mas relajado –espera una semana hasta que pueda buscar un sustito, solo te pido una semana más.
Yo: tu me has hecho todo lo que soy, así que por supuesto que me quedo una semana mas –dándole un abrazo –gracias por entenderlo.

Salí de despacho y me dispuse a ir en busca de Cris para pedirle que esperara solo una semana más.




jueves, 29 de marzo de 2012

capítulo 83: mi casa



Eran las tres de la mañana y yo ya estaba en la cama. Había sido un día prefecto, había vuelto a estar con Cris y eso me hacia feliz.

Estaba profundamente dormido cuando el ruido de la puerta me despertó. Fui abrir sin pararme a pensar quien podría ser.

Al abrir la puerta la vi a ella, a mi niña, con los ojos hinchados y echa un cromo. Nada mas verme se tiro a mis brazos y me abrazo fuertemente.

Cris: sácame de aquí por favor –no sabia que le había pasado pero no soportaba verla así-.

Cerré la puerta y sin apartarla de mis brazos la lleve al salón.
Yo: ¿Qué ha pasado?
Cris: eres el único que no esta todo agobiándome con recuerdos –empezó a llorar –desde que he vuelto a mi casa mis padres no han parado de agobiarme con fotos, con videos, con mil cosas que no recuerdo –llevando las manos a la cabeza –y por un momento he sentido que la cabeza me iba a explotar.
Yo: tranquila –abrazándola-.
Cris: a veces pienso que nunca voy a poder acordarme de todo.

No le dije nada, simplemente intente calmarla con mis besos y caricias. Creo que lo conseguí porque pasado unos minutos había dejado de llorar.

Yo: ¿te quedas a dormir?
Cris: si no te importa…
Yo: como me va a importar –mirándola incrédulo –esta es tu casa.
Cris: eso no es verdad.
Yo: ¿ah no?
Cris: no –mirándome seriamente –mi casa esta en otro sitio.
Yo: ¿Dónde? –incrédulo.
Cris: aquí –señalando mi corazón y recostándose en el –esta es mi casa.

La besé era feliz cuando me hablaba de esa manera. Me hacia feliz saber que lo primero que hizo al estar mal fue salir corriendo a verme. Me hacia feliz que fuera conmigo exactamente igual que siempre, tan tierna.
Al despertar ella estaba dormida en mis brazos, me levante intentando no hacer y le preparé el desayuno. 

Cris se levanto unos minutos después y desayunamos juntos entre besos y caricias.
Cris: A las 4 tengo revisión –la verdad que se me había olvidado-
Yo: es verdad… joder sabes que no puedo acompañarte –acariciándole la cara-.
Cris: ya lo sé –sonriéndome –por eso no te he dicho nada.
Yo: ¿con quien vas a ir?
Cris: sola –sus palabras me desconcertaron-.
Yo: Cris no quiero que vallas sola –interrumpiéndome-.
Cris: no vas a convencerme –callándome con un beso - no quiero que nadie me acompañe –sonriendo –voy a estar bien.
Yo: por favor cuando salgas ven a buscarme a plato ¿de acuerdo?

Terminamos de desayunar, nos arreglamos y me fui a plato.

Me da rabia no poder acompañarla, pero el trabajo es el trabajo y ya bastante mal iban las cosas desde que ella no estaba.

Como era de esperar estuve todo el programa nervioso pensando como estarían las cosas con Cris. Ojala en el medico le hayan dado buenas noticias y ya no tenga que volver.

Cuando terminamos el programa, fui directo a mi camerino pero no estaba, mire por los pasillos y tampoco la encontré así que la llamé:
Yo: ¿Dónde estas?
Cris: llegando –me tranquilizo escuchar su voz.
Yo: te espero en mi camerino.
Cris llego a la media hora con un sobre en la mano, no parecía muy contenta.
Yo: ¿Cómo ha ido? - Saludándola con un piquito-
Cris: bien –esperaba una respuesta más larga-.
Yo: ¿solo bien?
Cris: el tumor ha desaparecido completamente –la abracé-.
Yo: menos mal mi amor –empecé a besarla pero ella no respondía a mis besos -¿Qué pasa? No te noto muy feliz
Cris: soy feliz –abrazándome –pero creen que quizás nunca recuerde nada –la sonrisa desapareció de mi cara –me han dicho que no depende de ellos.
Yo: cariño eso ya lo sabíamos –intentado animarla-.
Cris: ya Dani pero necesito empezar de cero –sus palabras me asustaron-.
Yo: ¿empezar de cero?
Cris: si, necesito alejarme de todo esto.
Yo: ¿vas a volver a empezar otra vez con lo de marcharte? –indignado-.
Cris: esta vez es diferente…
Yo: ¿diferente? ¿por qué?
Cris: mira –entregándome unos billetes –yo voy a irme el viernes. Esta vez he comprado dos billetes, así que tienes hasta el viernes para decidir si quieres venirte conmigo.
Yo: Cris… -tapándome la boca-.
Cris: no me digas nada todavía, sé que te estoy pidiendo demasiado aquí esta tu vida y si no vienes lo entenderé –me dio un beso en la mejilla –te estaré esperando en el aeropuerto.

Salió de mi camerino y me dijo ahí totalmente confundido. Claro que quería irme con ella, pero era una decisión difícil que tenia que meditar.


miércoles, 28 de marzo de 2012

capítulo 82: hacerme sentir viva



Mientras volvía a tenerla entre mis brazos ella me susurro al odio.

Cris: haz hasta lo imposible para hacerme recordar.

Me dio un beso en la mejilla, me miro fijamente y yo me acerqué a ella poco a poco hasta llegar a estar a tan solo un par de centímetros de su boca. Vi como ella cerraba los ojos y la besé.

Llevaba casi dos meses sin hacerlo y fue realmente mágico, nos habíamos echado tanto de menos que nuestras bocas eran incapaces de separarse. Al principio Cris estaba temblando pero poco a poco desaparecieron sus miedos y se dejo llevar.

Fuimos rumbo a la habitación sin dejar de besarnos, me tumbé encima suyo y mis besos empezaron a bajar por su barriga.

Justo cuando estaba a punto de quitarle la camisa ella me detuvo.
Cris: Dani…
Yo: ¿Qué? –sin dejar de besarla-.
Cris: para un momento –saliendo de debajo mio y poniéndose a un lado-.
Yo: ¿Qué pasa? –Extrañado -¿no quieres?
Cris: claro que quiero –me dio un piquito –pero tengo miedo…
Yo: ¿miedo? –abrazándola por la espalda-.
Cris: si, tengo miedo a no estar a la altura.
Yo: ¿eres tonta? –dándole la vuelta para verle la cara –te quiero y siempre vas a estar a la altura.
Cris no me dijo nada más, simplemente me sonrió y volvió a besarme.
Yo correspondí sus besos volví a ponerme encima suyo y esta vez si que conseguí deshacerme de toda su ropa, al igual que ella se deshizo de la mía.
Esa tarde volví hacer el amor con ella, volví a tenerla entre mis brazos, volví a sentir que era mía, que aunque no recordara todo lo vivido seguía siendo el único dueño de su cuerpo.
Cuando terminamos Cris me abrazo y colocó su cabeza en mi pecho.
Cris: gracias –le mire extrañado-.
Yo: gracias ¿Por qué?
Cris: por todo, por haber esperado paciente a que yo reaccionara, por no rendirte, por estar siempre ahí incluso cuando ni siquiera lo merezco. Gracias por no echarme en cara ninguna locura que echo desde que no recuerdo nada… -la interrumpí-.
Yo: deja de darme las gracias, un día prometí que estaría siempre a tu lado.
Cris: gracias por no haber roto esa promesa.
Estuvimos un rato haciendo el tonto en la cama entre abrazos, caricias y besos, muchos besos.
Al final ella se quedo dormida y yo decidí ir a darme una ducha. Cuando salí Cris ya estaba despierta encima de mi cama y con una libreta en la mano.
Yo: ¿Qué haces con eso? –extrañado-.
Cris: ven aquí –me tumbe a su lado –tienes que ayudarme a recordar ¿no?
Yo: a ver que se te ha ocurrido –intentando leer lo que ya tenía escrito-.
Cris: es una especie de encuesta para saber todo de ti –me sonrió –primero intentaré contestar yo haber si acierto ¿vale?

En esa libreta Cris había apuntado mas de 50 preguntas, era como una especie de test me preguntaba mi color preferido, mis gustos, mis manías, mis miedos… en definitiva todo lo que ya sabía de mí pero había olvidado.

Hubo algunas preguntas que acertó no porque las recordará sino porque eran bastante obvias y con observarme un poco ya se sabía la respuesta.

Tengo que reconocer que fue una manera divertida de hacerle recordar como soy, entre pregunta y pregunta no faltaron los besos, las caricias, los achuchones. Seguramente por eso nos cogió la noche mientras contestaba al test.

Cris: bueno por fin hemos terminado –me sonrió –ahora ya lo se todo sobre ti.
Yo: si –la besé –mas te vale no volver a olvidarte…
Cris: lo intentaré.
Yo: después de todas tus preguntas creo que tengo derecho hacerte yo una también ¿no?
Cris: ¿también has perdido la memoria? –nos reímos-.
Yo: no –me puse serio –necesito preguntarte algo.
Cris: dime.
Yo: ¿me quieres?
Cris: ahora mismo lo único de la que estoy completamente segura es que nunca he dejado de quererte. Aunque no recuerde como empecé hacerlo, que te quiero es lo único que mi cerebro no ha podido olvidar.

Esas palabras me hicieron inmensamente feliz, permanecimos un buen tiempo abrazados en la cama hasta que la llamo su madre y decidió irse a cenar con sus padres para explicarles que no se había ido a Barcelona.

La acompañe hasta la puerta, nos costó demasiado despedirnos pero finalmente se fue.
Unos minutos después de que se fuera me envió un whatshap.

C: antes se me ha olvidado darte las gracias por una cosa más… GRACIAS POR HACERME SENTIR VIVA.


martes, 27 de marzo de 2012

capítulo 81: merece la pena



Cris permanecía callada mientras yo seguía intentando convencerla de que luchara por lo nuestro.

Aunque todavía no recordara nada las cosas habían cambiado, Cris había venido a buscarme buscando respuestas y yo ya se las había dado todas. Ahora tenía que esperar a saber que decidía ella.

Después de saberlo todo tocaba resolver sus dudas:
Cris: ¿nunca conseguiste querer a Laura o a Lorena?
Yo: no...
Cris: ¿y yo nunca conseguí querer ni a Carlos ni a ese tal Raúl?
Yo: no…
Cris: entonces podríamos decir que desde que te conocí te convertiste en el centro de mi vida ¿no?
Yo: igual que tu te convertiste en el centro de la mía –nos sonreímos-.
Cris: ahora lo entiendo todo…
Yo: ¿Qué?
Cris: ahora entiendo porque desde el día que me desperté siempre estabas a mi lado, porque Carlos siempre que preguntaba por ti se empeñaba una y otra vez en repetirme que eras únicamente un compañero de trabajo.
Yo: ¿así que preguntabas por mi? –aunque Miguel ya me lo había comentado quería escucharlo de su boca-.
Cris: todos lo días –se sonrojo –es una locura pero algo me decía que tu no eras un simple compañero de trabajo y cuando me trajisteis los videos y vi como nos mirábamos todas mis dudas se despejaron, pero entonces te lo pregunte y tu me repetiste lo mismo que me decían todos.

Estaba a punto de tomar la palabra cuando le sonó el móvil. Miro quien era, puso mala cara.
Cris: es Carlos –resoplo –me esta esperando en el aeropuerto.
Yo: ¿no sabe que estas aquí? –Lo negó –entonces supongo que tampoco sabe que has encontrado la caja…
Cris: no –se sentó en el sofá –cuando la he encontrado he venido directamente a verte –el móvil seguía sonando-.
Yo: deberías contestar…
Cris: no sé que decirle –la mire sorprendido-.
Yo: es muy fácil, simplemente tienes que decirle que no te vas con él.
Cris: tampoco estoy segura de querer quedarme.
Yo: ¿Qué? –No podía creer sus últimas palabras-.
Cris: no me mires así Dani –agachando la mirada-.
Yo: ¿y como quieres que te mire? –buscando su mirada –si después de todo lo que te he contado sigues dudando si irte con él.

Me levante del sofá y fui rumbo a mi habitación enfurecido. Cris intento detenerme pero no le hice cosa. Necesita salir de allí estar unos minutos solo y relajarme.

Era incapaz de entender como Cris seguía sin saber que hacer, por mas que intentaba ponerme en su lugar no lo entendía. Si yo fuera ella y descubriera quien era mi verdadero amor no dudaría ni dos minutos en saber que era lo que quería.

Cris permaneció en el salón y decidió contestar de una vez el móvil
Cris: ¿si? –no podía escuchar la voz de Carlos –tranquilo estoy bien… ya sé que llego tarde pero… pero tenia que aclarar unas cosas antes de irme a Barcelona… si ya he conseguido aclararlas… no, no voy a ir –creo que se refería a Barcelona, me levante de la cama y fui hacia el salón –lo que oyes que no voy a ir a Barcelona –me quede en la puerta sonriendo, ella se giro me vio y sonrío –no me voy porque creo que he encontrado algo que merece la pena recordar…

Colgó, volvió a mirarme, se encogió de hombros  y yo le sonreí y fui directo abrazarla.


domingo, 25 de marzo de 2012

capítulo 80: ya lo has echo



Al terminar mis palabras Cris me sonrió y me dijo:
Cris: estoy deseando escucharla.
Yo: -sonriendo –mejor vamos a mi casa y te lo cuento todo.

Ella acepto y fuimos rumbo a mi casa. Durante todo el trayecto no nos dijimos nada, ella estaba un poco nerviosa y yo no quería agobiarla.

Abrí la puerta de casa y ella paso delante mio, llegamos al salón y lo primero que vio fue el cuadro que tenia colgado en la pared.
Cris: somos nosotros ¿no?
Yo: si –se quedo contemplando el cuadro unos instantes-.
Cris: ¿éramos felices?
Yo: teníamos nuestros momentos, pero si.
Cris: -se sentó en el sofá –cuéntamelo todo.

Me senté a su lado y empecé a contarle con lujo de detalles toda nuestra historia, desde el principio e  intentando no dejar ningún cabo suelto.

Ella me escuchaba atentamente, estaba alucinada con todo lo que le contaba. Podría haberle engañado y contarte solo las cosas bonitas que vivimos, pero sabía que eso no era justo así que en la explicación incluí a Carlos, Lorena, Raúl y Laura.

Cuando por fin termine ella no sabía que decirme.
Yo: y eso es todo, todo lo que hemos vivido desde el principio hasta el final.
Cris: valla –suspirando –cuando me dijiste que teníamos una historia difícil, no me imaginaba que lo era tanto.
Yo: lo bonito es nunca nos cansamos de intentar ser felices juntos –estaba desconcertada-.
Cris: eso parece –agacho la mirada-.
Yo: ¿Qué te pasa?
Cris: nada –mirando al infinito –estoy tratando de asimilar todo lo que me has contado…
Yo: supongo que debe ser difícil para ti…
Cris: no sabes como me gustaría recordarlo todo –empezó a llorar –desde que empezaste a contármelo todo, estoy haciendo un esfuerzo para recordar y no consigo absolutamente nada –la abracé-
Yo: tranquila –se apoyó en mi pecho y yo no dejaba de abrazarla –tenemos todo el tiempo del mundo.
Cris: ¿y si nunca recuerdo nada? –separándose de mi y mirándome fijamente -.
Yo: yo no pienso cansarme de intentarlo –la miré –y si no lo consigues sé que al final del camino habrás creado mil recuerdos nuevos y yo espero estar en ellos.
Cris: eso no sería justo Dani –se levanto del sofá y empezó a dar vueltas –si no consigo recordar nada, no seria justo pedirte que te quedaras a mi lado.
Yo: ¿Por qué? –levantándome y cogiéndole las manos-.
Cris: porque tu si que lo recordarías todo e inconscientemente compararías todo lo que nos pese a partir de ahora con todo lo que ya nos paso –se dio la vuelta y fue rumbo a la ventana –tengo miedo de que te guste más el pasado.
Yo: -acercándome a ella –tanto mi pasado como mi futuro están ligados a ti –dándole la vuelta para mirarle a los ojos –eso no va a cambiar nunca. Consigas recordarlo o no siempre voy a encontrar la manera de permanecer a tu lado, no voy a presionarte ni ha pedirte que vuelvas a quererme. No voy a pretender agobiarte con recuerdos del pasado, ni voy a pretender que seas conmigo como lo eras antes. No voy a pedirte nada porque sé que no lo recuerdas –apartando la mirada –me conformo con poder mirarte y darme cuenta que aunque no recuerdes nada me sigues mirando igual que siempre. Sigues temblando si me acerco –buscando su mirada –sigues cerrando los ojos y tragando saliva si te rozo –acariciándole el pelo –todo esto –susurrándole al oído –es la prueba de que sigues siendo la misma. Es la prueba de que tus sentimientos siguen intactos.
Cris: ojala pudiera amarte como tu me amas a mi –mirándome fijamente -.
Yo: se te olvida que ya lo has hecho.




viernes, 23 de marzo de 2012

capítulo 79: preciosa



Esa noche no pude dormir. Una parte de mi se arrepentía de no haber echo nada mas por Cris pero lo otra pensaba que había echo lo correcto.

Lo cierto es que me pase toda la noche pensando si valía la pena ir a despedirme de ella. Amaneció y aún no había decidido que iba a hacer. Eran las 8 de la mañana y ya estaba vestido a punto de coger el coche.
Una vez dentro mi instinto me llevo rumbo al hospital, pero cuando estaba a punto de llegar mi cabeza reaccionó y cambie de rumbo.

Me dirigí hacia los estudias, aunque sabia que a esa hora allí no habría nadie, para mi sorpresa cuando baje del coche me encontré con Anna en la puerta.

Estaba sentada en las escaleras, fumando y con la mirada perdida.
Yo: ¿Qué haces aquí? –sorprendido-.
Anna: pues imagino que lo mismo que tu –me senté a su lado –sigo decidiendo si vale la pena despedirme de Cris.
Yo: pues si a ti te cuesta imagínate a mí…
Anna: sigo sin entender porque no le has contado vuestra historia.
Yo: quería que se acordara por mí  por si misma –empezaban a caerme las lagrimas –pero ahora se va. ¿Sabes que es lo que no consigo entender yo?
Anna: ¿el que?
Yo: no entiendo porque ha pasado todo esto, porque justo cuando volvía a tenerla la vida me la quita de esta manera, porque es imposible que mi felicidad junto a Cris dure más que unas semanas, porque no puedo borrarla de mi mente así como ella me ha borrado de la suya…
Anna: ella no te ha borrado queriendo –arrimándose a mi hombro –es admirable tu fortaleza Dani, si yo fuera tu hace tiempo me hubiera vuelto loca.
Yo: yo no sé como todavía no lo estoy.
Anna: -levantándose –bueno habrá que empezar a vivir sin ella ¿no?
Sonreímos y fuimos a desayunar a una cafetería. Estar con mí mejor amiga hacia que el dolor que sentía no fuera tan fuerte.
Anna era de esas amigas que se partía el alma por los suyos y más si sabia que estos estaban pasándolo mal, como era mi caso, por eso la quería y admiraba tanto.

Gracias a todo el equipo del programa, mi segunda familia, el día no se me hizo tan difícil. Por momentos deje de pensar si Cris estaría ya en Barcelona.

Al terminar fui a mi camerino y me quede paralizado al ver quien me estaba esperando.
Yo: ¿Qué haces aquí? –cris estaba en mi camerino con los ojos llorosos-.
Cris: hoy me daban el alta ¿recuerdas?
Yo: si –no entendía nada –también recuerdo que te ibas a Barcelona.
Cris: ya… estaba en mi casa haciendo las maletas cuando encontré algo en mi armario.
Yo: ¿Qué? –ella se hizo a un lado y pude ver que en tocador estaba la caja donde guardaba todos nuestros momentos-.
Cris: ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué dejaste que creyera que estaba con Carlos? ¿Por qué si según todo lo que hay en esa caja tu y yo nos queríamos? Míranos –cogiendo una de nuestras fotos -¿Por qué no me enseñaste nada de esto? –Estaba completamente descolocado y no sabia que responderle –Habla Dani ¿Por qué? –Llevándose las manos a la cabeza-.
Yo: porqué al despertar lo primero que dijiste fue Carlos ¿vale? No sé que parte de cerebro fallo pero dijiste su nombre y no mio –sin querer le chillé-.
Cris: lo sé –estaba llorando de la desesperación –pero aun así creo que tenía derecho a saber la verdad.
Yo: pues ahora ya la sabes.
Cris: no, solo se las cosas que hay en esa caja –se acercó a mi –pero no se como empezamos. No se en que orden sucedieron todas las cosas que hay en esa caja, algunas no se que quieren decir –enseñándome la foto de nuestra casa –además estoy segura de que aquí no esta ni la decima parte de todo lo que hemos vivido…
Yo: si quieres te lo cuento –acercándome yo también a ella-.
Cris: ¿es una historia bonita?
Yo: es una historia diferente pero preciosa.


capítulo 78: ayer sonreías



Al día siguiente cuando Flo Anna y yo entramos en la habitación de Cris para seguir enseñándole videos, al entrar su cara era completamente distinta.

Yo: buenos días –esta vez  no sonrió al verme-.
Cris: hola –seca-.
Anna: ¿Cómo hemos despertado hoy? –Hasta Anna se daba cuenta de que no estaba bien-.
Cris: igual que ayer.
Flo: eso no es verdad, ayer sonreías.
Cris: hoy también –sonriendo falsamente-.
Yo: bueno si no nos lo quieres contar no pasa nada –intentado quitarle hierro al asunto –¿seguimos con los videos?
Cris: espera –deteniéndome antes de que encendiera la tele –si somos amigos creo que tengo que contaros la verdad.
Anna: cuéntanos –los tres estábamos expectantes pero yo mas que ninguno-.
Cris: mañana me dan el alta –sonreímos-.
Flo: eso es una gran noticia ¿no?
Cris: lo sería si supiera donde ir –agacho la mirada –no puedo ir a mi supuesta casa y vivir con unos padres que no recuerdo, me parte el alma siempre que viene mi madre y soy incapaz de acordarme de las cosas que me cuenta, noto como se derrumba y en casa seria un derrumbe constante.
Anna: te entiendo ¿Dónde piensas ir?
Cris: Carlos me ha dicho que me valla a vivir con él –me cambio la cara –.
Flo: ¿Qué le has dicho?
Cris: es mi pareja –haciendo un esfuerzo para no romper a llorar delante de Cris –él hace poco vive en Barcelona y me voy a ir con él.
Anna: Cris no puedes irte a Barcelona, aquí están todos los que te quieren.
Cris: y todos los que no recuerdo –mirándola –si me voy puedo empezar una vida sin sentirme mal siempre que hablo con alguien que no recuerdo.
Flo: salir huyendo no es la mejor opción Cris –desilusionado -.
Cris: puede que no sea la mejor opción, pero es la que escojo.
Anna: ¿y que quieres que hagamos nosotros? –estaba enfadada –hemos estado a punto de perderte, creíamos que nunca despertarías y ahora que estas aquí que no te hemos perdido te vas –dirigiéndose a la puerta –lo siento pero no voy a despedirme de ti, la Cris que yo conocí, la que le echaba ganas a todo creo que se quedo en el quirófano.

Salió de la habitación dando un portazo. Anna había sido muy dura con Cris pero tenia toda la razón, esa no era su Cris no era mi Cris. Se formo un silencio incomodo y Flo decidió ir a buscar a Anna.

Cuando Flo salió Cris se puso a llorar.
Cris: ¿tú no te vas? –me había quedado de piedra contemplando la situación.
Yo: ahora me voy –contemplándola incrédulo - tengo algo que decirte…
Cris: ¿también vas a decirme que hubiera sido mejor que no me despertara? –estaba llorando-.
Yo: no, simplemente voy a contestarte lo que me preguntaste ayer –suspiré –no.
Cris: ¿no que? –extrañada-.
Yo: que no estabas enamorada –agacho la mirada –pero ojala te enamores en Barcelona y te valla bien con tu nueva vida, tus nuevos recuerdos... Tranquila que nosotros también encontraremos la manera de olvidarte –me dispuse a salir de la habitación pero ella me llamo-.
Cris: Dani no te vallas –me giré hacia ella –lo siento. Siento que mi decisión os duela, siento haber tenido un accidente, siento no acordarme de nadie, siento haber despertado, siento todo lo que habéis sufrido por mi, de verdad que lo siento. Pero nada de lo que ha pasado ha sido mi culpa. Y Anna tiene razón la Cris de la que todos me habláis se quedo en el quirófano, ya no esta y por eso lo mejor es que todos penséis que nunca me salvé.
Yo: ¿ya has terminado? –Asintió –entonces me voy –me dirigí a la puerta pero volvió a detenerme-.
Cris: ¿no vas decirme nada más? –no se que esperaba de mi pero si decía lo que pensaba iba a reventar-.
Yo: no –abriendo la puerta –buen viaje.
Cris: hasta mañana no me voy…
Yo: ya pero mañana no voy a venir.

Salí de la habitación, aguantándome las lagrimas y la rabia que sentía al saber que Cris se iba a Barcelona, la rabia que sentía al saber que se rendía, que aunque no nos recordara ni siquiera quería intentar hacerlo.

Salí de la habitación dispuesto a pensar que Cris había muerto, dispuesto a olvidar que consiguió despertar, dispuesto a olvidar que esta viva, dispuesto a dejarla marchar.

Porque en todo el discurso que me dio Cris dijo una única verdad, ya no era la misma y por mucho que fuera a contarle como nos queríamos no volvería a serlo.

Esta vez la había perdido y a no ser que sucediera un puto milagro era para siempre.


miércoles, 21 de marzo de 2012

capítulo 77: ¿estaba enamorada?



Pase la noche en la sala de espera y al día siguiente por la mañana vinieron Anna y Flo con una caja llena de videos para enseñárselos a Cris:
Anna: ¡Hola! –Llevando la caja en la mano-.
Yo: veo que venís preparados –me sonrieron-.
Flo: pues claro tenemos que conseguir como sea que Cris recuerde todo ¿no?

Mientras hablábamos vimos como Carlos salía de la habitación de Cris y se iba directo hacía el ascensor sin inmutarse por nuestra presencia.
Anna: ¿y este? –extrañada –¿ni siquiera saluda?
Yo: prefiero que no lo haga –me sonrió – ¿entramos?

Ambos asintieron y entramos a la habitación. Al vernos Cris me sonrió, era el único que ya se había presentado así que tome la palabra.
Yo: Hola Cris ¿Cómo estas? –con la mejor de mis sonrisas-.
Cris: Bien –sonriendo –veo que vienes acompañado.
Anna: ¿te acuerdas de nosotros?
Cris: no –poniendo una cara triste-.
Flo: no te preocupes que estamos aquí para recordártelo –dejando la caja encima de su cama –para empezar las presentaciones.
Anna: eso –acercándose a ella –yo soy Anna tú compañera de trabajo y una gran amiga –le dio dos besos.
Flo: yo soy Flo –sonrío al oír su nombre –tu jefe.

Era mi turno así que me acerqué para decirle lo mismo que el resto:
Yo: yo soy –me interrumpió-.
Cris: tu eres Dani, otro compañero de trabajo –sonriendo -.
Yo: exacto.
Flo: bueno una vez echas las presentaciones –cogiendo el primer video -¿preparada para una sesión de cine?
Cris: ¿Qué vamos a ver?
Yo: tus reportajes, desde el primero hasta el último. A ver si conseguimos que recuerdes alguna cosa.

Empezamos por el primer día de OM al principio Cris miraba extrañada los videos, creo que no podía creerse lo atrevida y desvergonzada que era con los invitados. Cuando los videos terminaban siempre alguno de los tres le preguntaba si lo recordaba y siempre lo negaba. Pasamos toda la mañana viendo sus reportajes, explicándole quien eran todos los famosos a los que entrevistaba.

Hubo un par de videos que le llamaron mucho la atención. El primero fue el de cuando rechazo un beso de Enrique Iglesias.
Cris: ¿Por qué no le bese? –a todos los sorprendió su pregunta-.
Yo: tú dijiste que los besos no se regalaban, que se daban cuando se sentían –los tres sabíamos que por esas fechas Cris estaba conmigo y no le beso para no dar que hablar-.
Cris: supongo que en ese momento pensé en Carlos –vi como Anna y Flo me miraban y agaché la mirada.

Cris noto que el ambiente se había enrarecido:
Cris: ¿he dicho algo malo?
Yo: no –intentando disimular -¿seguimos?

Pusimos el siguiente video, otro video que le sorprendió fue el del barça VS rayo.
Cris: parece que soy muy de ese equipo ¿no? –todos nos reímos-.
Yo: demasiado, antes no te perdías ni un partido suyo –sonrío-.
Cris: te gustaba picarme ¿no? –no sabia que responder y por suerte Anna respondió por mi-.
Anna: siempre os pasabais el día picándoos por cualquier tontería –nos sonrío –sois demasiado competitivos los dos.

En ese momento Flo se dio cuenta de la hora que era.
Flo: chicos tenemos que empezar a irnos hacia el plato –recogiendo los videos –mañana volvemos y acabamos de verlos.
Anna: joder me gustaría quedarme más rato –haciendo pucheros-.
Cris: y a mi que os quedarais –acomodándose en la cama –pero mañana volveréis ¿no?

Todos asentimos nos dirigimos hacia ella para darle dos besos cada uno y justo cuando estábamos a punto de salir por la puerta Cris me llamo:
Cris: Dani –girándome-.
Yo: ¿si?
Cris: puedes esperar un momento.
Flo: claro que puede –empujándome para que volviera a entrar en la habitación –nosotros te esperamos fuera.
Yo: dime –acercándome a ella-.
Cris: ¿tu y yo éramos amigos? –me sorprendió su pregunta-.
Yo: claro –intentando sonar seguro - ¿Por qué?
Cris: porque mientras veíamos los videos me he dado cuenta de que hay días que ni siquiera te miraba y otros en los que parece que solo existe tú –no pude evitar sonreír-.
Yo: Anna ya te ha dicho que solíamos picarnos por cualquier tontería –sonriendo-.
Cris: ya –agachando la mirada-.
Yo: ¿algo más? –tenia la sensación de que no había terminado de decírmelo todo-.
Cris: bueno –parecía que no sabia muy bien como expresarse -¿tú sabes si yo estaba enamorada de Carlos? –si la primera pregunta me había sorprendido esta me había descolocado por completo-.
Yo: ¿Por qué me preguntas eso? –empezaba a ponerme nervioso-.
Cris: no lo se –resopló –Carlos es lo único que recuerdo. Pero parece que además de la memoria he perdido los sentimientos –la mire extrañado –cuando estoy con él no me siento enamorada y no sé por qué si se supone que nos queríamos.

Cris se quedo mirándome esperando una respuesta por mi parte, pero no tenia ni idea de que contestarle, tenía ganas de gritarle que me quería a mi pero al mismo tiempo sabia que esto no iba a solucionar las cosas.

Por suerte Flo entro en ese momento y me libré de contestarle.
Flo: Dani ahora si que nos tenemos que ir
Le di un beso a Cris en la mejilla y salí de la habitación sin contestar a su pregunta.


martes, 20 de marzo de 2012

capítulo 76: algo más



Carlos se paso toda la tarde en la habitación con Cris. Me consuela saber que ahí dentro también estaban Paco y Domi junto con el doctor y Miguel. Supongo que estarían intentando poner a Cris un poco al día de todo.

Yo seguía sentado en la sala de espera. No tengo ni idea de que seguía haciendo ahí después de todo. Sabía que la mejor opción era que me fuera a mi casa, pero una parte de mi no podía marchar de ese hospital sabiendo que Cris estaba ahí.

Era difícil de entender pero aunque Cris quizás nunca supiera las horas que me iba a pasar en ese hospital sin verla siquiera sabía que ese era mi lugar.

Me quede toda la tarde ahí sentado, intentando buscar una salida, intentando averiguar la manera de que Cris se acordara de mi. Intentando cerrar los ojos para que al volver abrirlos todo hubiera sido un sueño pero nada.

Aunque doliera, aunque no lo entendiera, esa era la verdad.

Cuando el doctor y Miguel salieron de la habitación este último se acercó a mi para contarme lo que pasaba.
Miguel: ¿sigues aquí? –sentándose a mi lado.
Yo: ¿donde quieres que me valla? –Le mire decepcionado –mi lugar estará siempre a su lado aunque ella nunca lo recuerde.
Miguel:  ris ya sabe que Domi y Paco son sus padres –me sorprendí-.
Yo: ¿lo ha recordado?
Miguel: no el doctor ha decidido contárselo a Cris para que poco a poco valla retomando su vida.
Yo: ¿Qué más sabe?
Miguel: sabe donde trabajaba, donde vivía, que estudiaba… en definitiva sabe quien era antes de la operación.
Yo: pero sigue sin saber que me quería a mi ¿no?
Miguel: lo único que Cris recuerda es a Carlos. Todo lo que hemos contado hoy quizás ni se lo ha creído. No podemos decirle que lo único que cree recordar es mentira ¿lo entiendes?
Yo: claro que lo entiendo –resignado –no tengo otro remedio que entenderlo.
Miguel: ahora van a ir visitándola todas las personas importantes en su vida para ver si recuerda a alguien. Podrías decirle a tus compañeros que la visitaran mañana, si puedes trae videos de tu programa. Así vera que no le estáis mintiendo.
Yo: ahora mismo llamo a mis compañeros para quedar mañana con ellos –me sonrió-.

Hizo el intento de irse pero justo cuando volvió a ponerse de pie se giro a para decirme una última cosa.
Miguel: por cierto no lo veas todo tan negro –le mire extrañado –mientras le explicábamos todo Cris pregunto por ti.
Yo: ¿por mí?
Miguel: si pregunto quien eras tú en su vida –sonreí –Carlos  le contesto que eras un compañero de trabajo.
Yo: no sé porque no me extraña.
Miguel: creo que es lo único que ella no se creyó
Yo: ¿y eso?
Miguel: porque le contesto ¿solo eso? Como si pensara que erais algo más –por primera vez en toda la tarde sonreí-.
Yo: es que somos algo más y lo seremos siempre.

Antes de irse Domi y Paco se acercaron a mi.
Domi: ¿estas enfadado con nosotros?
Yo: no –en realidad si que lo estaba –creo que podríais haberme consultado antes de llamar a Carlos, pero que ella solo lo recuerde a él no es vuestra culpa.

Ambos me sonrieron y se fueron. Carlos seguía en la habitación de Cris y ahora si que estaban solos, creo que no es necesario explicar los celos que sentía en ese momento pero aun así no me iba del hospital.
Tenía la esperanza de que en cualquier momento Carlos saliera y yo pudiera entrar a verla, pero llego la noche y Carlos seguía en esa habitación. Poco a poco fui quedándome solo en la sale de espera. Todos los que estaban allí visitando a un familiar se iban yendo poco a poco a dormir a sus casas pero yo no, yo era tan masoquista que me quede la noche entera esperando.

A las 3 de la mañana supuse que Carlos y Cris ya estarían durmiendo así que entre en su habitación de puntillas para verla aunque fuera unos segundos.

Al entrar vi a Carlos durmiendo en el mismo sillón donde yo había pasado noches en vela observándola. Ella estaba en la cama durmiendo, me acerqué a ella, le di un beso en la frente y le susurré:
Yo: hasta que lo recuerdes todo pienso quererte por los dos.


capítulo 75: he visto muchas parejas



La operación duro casi 4 horas. Sobra decir que fueron las más angustiantes de toda mi vida.
Doctor: todo a salido bien –estaban llevando a Cris a la habitación –ahora solo tenemos que esperar a que despierte.

Todos nos abrazamos, la peor parte ya había pasado. La operación había salido bien y solo quedaba esperar para ver si lo recordaba todo.

Sus padres y yo estábamos en la habitación esperando a que abriera los ojos y por fin lo hizo.
Cris: ¿Dónde estoy? –iba abriendo los ojos poco a poco-.
Domi: hija cariño –acordándose a ella para abrazarla-.
Cris: Carlos… -no podía creer lo que escuchaba-.
Yo: ¿Qué has dicho? –acercándome a ella-.
Cris: Carlos –tenia la voz entre cortada - ¿Dónde esta Carlos?
En ese momento llego el doctor con miguel.
Doctor: ¿ya te has despertado?
Cris: Carlos –no dejaba de repetir ese nombre-.
Doctor: -mirándonos a nosotros - ¿Quién es Carlos?
Cris: es mi novio –sin dejar contestar al resto-.
Yo: ¿tu novio? –Me estaba partiendo el alma-.
Cris: si –mirando a su alrededor confundida -¿Qué hago aquí?
Doctor: ¿conoces a alguien de los que ves en esta habitación?
Cris: no –Domi se derrumbo y empezó a llorar, yo me quede de piedra-.
Docotor: llévatela –se lo pido a Paco y ambos salieron de la habitación –si decides quedarte no intercedas.
Se refería a mi y decidí quedarme escuchando.
Cris: ¿Por qué se va llorando esa mujer?
Doctor: hace un mes tuviste un accidente –Cris le miro extrañada –a consecuencia de este se te formo un tumor cerebral. Hoy te hemos operado –la cara de Cris cada vez era mas desesperanzadora- ¿recuerdas algo de lo que te estoy diciendo?
Cris: no
Doctor: ¿recuerdas como te llamas?
Cris: no –se puso a llorar –y Carlos.
Doctor: Carlos vendrá de aquí un rato –por primera vez en todo desde que despertó Cris me miro-.
Cris: solo quiero ver a Carlos, CARLOS, CARLOS, CARLOS.

Cris empezó a gritar el nombre de Carlos E intento sacarse todos los tubos, el doctor con nuestra ayuda conseguido administrarle un calmante y a los pocos minutos volvió a quedarse dormida.

Doctor: estará dormida un par de horas –se acercó a mi –lo siento pero todas sabíamos que esta era una de las muchas posibilidades.
Yo: ya –empecé a llorar-.
Doctor: hay muchos tipos de amnesia y pude que con el tiempo llegue a recordarlo todo.

El doctor se fue y yo me derrumbé en el sillón. Miguel se acercó a mi.
Miguel: no te desesperes –dándome una palmada en la espalda-.
Yo: ¿Por qué recuerda su nombre? ¿Por qué de todas las personas que ha conocido a lo largo de su vida le recuerda a él? ¿será que él es el verdadero amor de su vida y no yo? –no sabía que pensar-.
Miguel: ella solo recuerda un nombre –se sentó a mi lado –simplemente un nombre, yo llevo un mes cuidándola, un mes viéndoos juntos ¿y sabes una cosa?
Yo: ¿Qué?
Miguel: que cuando tu te vas a trabajar vemos el programa juntos. Yo me siento en el mismo sillón donde tu estas ahora y ella no para ni un segundo de mirarte, de decirme lo guapo lo que estas y lo mucho que te quiere. He visto muchas parejas en este hospital, muchas, pero muy pocas que se quieran tanto como vosotros.
Yo: creo que esto no podré soportarlo, ¿que se supone que tengo que hacer? ¿Llamar a Carlos y dejarle que se presente aquí para estar con ella?
Miguel: no, pero tampoco puedes obligarla a que te recuerde. Quédate a su lado y poco a poco lo recordará todo.

Estuvimos hablando un buen rato hasta que lo llamaron al busca y tuvo que irse atender otro paciente. Yo decidí no salir de la habitación hasta que ella despertará, no tenia ganas de dar la cara con la gente que Cris quería de eso ya se estaba encargando Paco.

Un par de horas mas tarde Cris volvió a despertar:
Cris: ¿por qué siempre que despierto estas aquí? –Estaba sentado en el sillón-.
Yo: sigues sin acordarte de mi ¿verdad?
Cris: ¿debería acordarme de ti? –no sabía que contestarle-.
Yo: quizás no era tan importante en tu vida.
Cris: no me acuerdo de nada –empezó a llorar –solo recuerdo el nombre y la cara de Carlos.
Yo: tranquila –le acaricie el cabello –poco a poco iras recordando todo.

Salí de la habitación para evitar que ella me viera llorar y se confundiera todavía más de lo que estaba.
Fui avisar al doctor para informarle que Cris había vuelto a despertar y seguía recordando únicamente a Carlos.

Me senté solo en la sala de espera y Domi se acercó a mi.
Domi: sé que todo esto es muy duro, pero piensa que por lo menos Cris esta viva.
Yo: lo sé –intente sonreír-.
Domi: es duro saber que no te recuerda pero piensa que no es su culpa. Que no nos ha olvidado porque ella haiga querido.

Una voz a lo lejos interrumpió nuestra conversación. Me gire y al ver quien se acercaba a nosotros me quede de piedra.
Carlos: he llegado lo más rápido posible.
Domi: gracias por venir –no podía creer que Domi le hubiera llamado-.
Yo: ¿Qué coño haces aquí? –Nunca me cayó bien Carlos-.
Carlos: por lo visto soy lo único que Cris recuerda ¿no? –Asentí –entonces creo que tengo derecho a estar aquí.
Yo: puede que te recuerde pero desapareciste de su vida hace mucho tiempo –me interrumpió-.
Carlos: desaparecí porque tu te metiste en medio pero ahora se acuerda de mi y no de ti –miro a Domi -¿me acompañas a su habitación?

Domi le acompaño y yo me quede de piedra mientras observaba como Carlos entraba por esa puerta. No se como reacciono Cris al verle, no se  si lo abrazo, si lo beso, si se quedo de piedra mientras lo veía, en definitiva,  no se lo que sintió.

Lo único que sabía era que en cierto modo Cris iba a retomar su vida desde que estuvo con Carlos y todo lo que paso después, nuestra historia había quedado en el olvido.


lunes, 19 de marzo de 2012

capítulo 74: no te despidas



Al terminar el programa twitter se revolucionó, todos los fans de otra movida empezaron a twitter con el hashtag #muchasuertepequeñoponny. Tal fue la avalancha de tweets que llego a ser TT mundial en menos de una hora.

Cuando llegué al hospital llevaba el video que habíamos puesto de Cris en un DVD para regalárselo. Entre en la habitación y me la encontré llorando con un papel en la mano.

Yo: ¿Qué te pasa? –no me había escuchado entrar así que se asusto-.
Cris: nada –secándose las lágrimas y escondiéndose el papel–unas palabras preciosas y un video muy emotivo.
Yo: gracias, aquí te traigo el video –me acerque a ella y el di un beso en la frente -¿Qué estabas leyendo?
Cris: eh –intentado disimular –nada, una tontería.
Alcé la mirada y vi una cajita de madera encima de la mesita.
Yo: ¿Qué es eso?
Cris: nada, me lo ha traído mi madre –aproveche su momentánea distracción para quitarle el papel que estaba leyendo – ¡dame eso!
Yo: déjame ver que es –empecé a leer y enseguida reconocí mi letra. Estaba leyendo la carta que le escribí hace mucho tiempo, cuando pasamos el fin de semana en la playa.
Cris: ¿contento? –intentaba sonar enfadada-.
Yo: no sabia que la guardaras…
Cris: guardo todo lo que me has dado –señalando la caja –toda esta ahí.
Cogí la caja y me senté a su lado.
Yo: a ver que guardas aquí.

Abrí la caja y tenia razón, ahí lo guardaba todo. Estaba nuestra primera foto, la fotografía de niño que le regale, los billetes de BCN, las entradas del barça-rayo, las entradas de todas las pelis que habíamos visto juntos en el cine, una foto del descampado donde empezó todo, una foto de la que por un tiempo fue nuestra casa, el billete a Paris, las entradas a Disneyland.

En esa caja estaban todos nuestros recuerdos. Reconozco que había cosas que ni siquiera recordaba que existieran.
Yo: lo has guardado todo –no podía creérmelo-.
Cris: todo lo material –me miro –lastima que los mejores recuerdos no se puedan guardar en una caja.
Yo: creo que voy a tenerte que comprar una caja nueva –le sonreí –en esta no van a caber todos momentos que aun nos quedan por vivir.
Me sonrió se acercó a mi y me beso.

Había llegado el gran día. Cris me había pedido por favor que llamara a todas las personas que ella quería, ya que, deseaba verlas antes de la operación.

Durante gran parte de la mañana fueron viniendo sus amigos y familiares más cercanos. Iban entrando a su habitación en pequeños grupos y todos salían con la cara desencajada como si Cris se estuviera despidiendo de ellos.

Yo estaba en la sala de espera contemplando el panorama. Una de las personas que salió más afectada de la habitación de Cris fue Anna que se acercó a mí llorando.
Anna: tu novia es gilipollas –me abrazó-.
Yo: ¿Qué te ha hecho?
Anna: nada, simplemente se ha puesto hablar conmigo como si fuera a ser la última vez.
Yo: sabía que algo de esto estaba pasando.
Anna: no te imaginas como te quiere –me sorprendieron sus palabras -.
Yo: ¿Por qué?
Anna: porque después de despedirse de mi, me ha pedido que te cuide. Que si le pasa algo no te permita que hagas ninguna tontería, que no permita que te derrumbes –la interrumpí no quería seguir escuchando esas palabras-.
Yo: tienes razón es un poco gilipollas –sonreímos -.

Justo en ese momento salían de su habitación los padres de Cris. Domi estaba llorando desconsoladamente y Paco se acercó a mi.
Paco: Cris quiere que vayas tú ahora.

Me dirigí a la habitación con las ideas muy claras, no iba a permitir que Cris me hablara como si no volviéramos a vernos más.
Yo: estarás contenta –tenía los ojos llorosos –tienes a todos llorando.
Cris: lo sé, pero tenía que despedirme por si acaso –me tendió la mano para que me acercara a ella-.
Yo: de mi no te despidas –tenia un nudo en la garganta -.
Cris: tranquilo que tu eres el único al que no sé que decirle –empezó a llorar –solo quiero que me prometas una cosa.
Yo: a ver sorpréndeme.
Cris: promete que si me pasa algo vas a encontrar la manera de seguir adelante y ser feliz –ahora el que se puso a llorar fui yo-.
Yo: no voy a prometerte nada porque no va a pasarte nada –me acerqué a ella y la bese-.
Cris: Dani por favor –apartándose de mi –prométemelo.
Yo: mira Cris –mirando el reloj –quedan 10 minutos para que te lleven al quirófano, tú decides como quieres pasarlo. A mi lado besándonos e intentado reír o con conversaciones absurdas que no van a llevarnos a ningún lado.

No me contesto simplemente volvió a besarme. Estuvimos así la mayor parte del tiempo así y ninguno de los dos pudo evitar que se le cayeran las lágrimas.

Al final Miguel, el enfermo de Cris, nos interrumpió.
Miguel: lo siento parejita –nos separamos al escucharle –pero tengo que llevarme a la señorita.
Yo: Adelante –le di un último beso y Miguel con la ayuda de dos enfermeros más, la cambiaron de cama-.
Cris: espera –dándome la mano –no olvides que te quiero –se me cayeron las lagrimas-.
Yo: no lo olvides tú tampoco –le di un beso en la frente –voy a estar aquí esperándote.

Vi como se la llevaban y al segundo de marchar ya estaba deseando que volviera a despertar.


capítulo 73: mucha suerte.



Me sequé las lágrimas y fui corriendo a buscar a Cris para abrazarla.

Cuando llegue a su habitación para mi sorpresa ella no estaba, salí corriendo al pasillo para preguntarles a sus padres si le había pasado pero justo cuando salía por la puerta, vi a Cris saliendo del baño.

Cris: ¿Qué te pasa? –Mi cara debía ser un poema-.
Yo: como que ¿que me pasa? –resoplé –llego veo que no estas en tu cama y me desespero –la abracé –no vuelvas hacerme esto.
Cris: ¿Qué no vuelva a ir a mear? –riéndose y dirigiéndose a la cama –me siento una inútil.
Yo: ¿Por qué?
Cris: llevo aquí una semana sin hacer absolutamente nada, con todo el mundo pendiente de mi y sabes que no lo soporto.
Yo: -acostándome a su lado –tranquila bonita, ya solo faltan dos días par la operación.
Cris: lo se –agachando la mirada –de aquí dos días para bien o para mal habrá terminado todo.
Yo: terminara para bien y lo sabes –la abracé –tengo que contarte una cosita.
Cris: ¿Qué? –me miro sorprendida-.
Yo: hay una personita que me ha grabado un mensaje de amor, es un poco cursi –me dio un golpe en el pecho –no mi amor, es precioso.
Cris: ¿ entonces porque te burlas?
Yo: no es una burla –volví abrazarla –cuando todo esto termine quiero que hagamos muchos planes…
Cris: ¿Qué planes?
Yo: todos los posibles, quiero ir a todos los rincones del mundo contigo, quiero hacer todas las locuras posibles, quiero hacer que todos los días sean únicos e irrepetibles a tu lado, quiero seguir haciéndote feliz, para que cuando seamos viejecitos y ya estemos hartos de vivir tengamos la sensación de haber vivido al máximo y haber echo realidad todos nuestros sueños.
Cris: ¿Cuáles son tus sueños?
Yo: mis sueños son demasiados y en cada uno de ellos estas tú –me sonrió –así que si queremos hacerlos realidad más te vale que todo salga bien.
Cris: te quiero.
Yo: ¿Cómo? –la había escuchado perfectamente pero quería que me lo repitiera.
Cris: ¡que te quiero! –gritando.
Yo: no te imaginas cuanto te quiero yo.

Nos besamos durante unos minutos sin parar. Adoraba su forma de besarme, en cada beso me dejaba sin aliento y con ganas de no separarme jamás de su boca.

Hablamos un poco más y al final ella se quedo dormida en mis brazos. Yo me quede observándola toda la noche. Cuando todo terminara ya tendría tiempo para dormir, ahora era incapaz.

La mañana siguiente estuve gran parte del tiempo con Cris en su habitación hasta que me llego un whatshap de Juanger.
“ven un poco antes a los estudios y pásate por la redacción quiero comentarte algo”.

Le enseñe el mensaje a Cris y ella me dijo que me fuera tranquilo que ella se quedaba con su padres.

Cuando llegué a los estudios fui directo a ve a Juanger.
Yo: ya estoy aquí –entrando en la redacción-.
Juanger: perfecto –sonriéndome –tengo que comentarte algo.
Yo: tu dirás –estaba algo intrigado-.
Juanger: mañana a estas horas Cris ya estará en el quirófano –asentí –he pensado que estaría bien despedir el programa de hoy deseándole suerte.
Yo: me parece una gran idea –sonreí - ¿Qué tienes pensado?
Juanger: le he hecho un video muy emotivo de momentos suyos en el plato, tu simplemente tienes que darle paso.

En la reunión pre-programa Juanger y yo expusimos su idea y a todo el equipo le pareció perfecto. Decidí no prepararme ningún discurso y limitarme a expresar mis sentimientos cuando llegara el momento.

El programa estaba a punto de terminar, despedimos al invitado antes del final y Flo me decido la palabra. Yo me puse en pie y me senté encima de la mesa para dirigirme al público y sobretodo a ella.

Yo: hoy antes de despedir el programa queremos enviar un mensaje de ánimo y apoyo a nuestra compañera, amiga y confidente Cristina Pedroche. Mañana es el gran día y estoy seguro de que todo va a salir bien. Pronto muy pronto volveremos a verte entrar a plato con tu alegría, tu sonrisa y tu simpatía. No sabes como todos nosotros, sobretodo yo, deseamos que toda esta pesadilla que empezó hace un mes termine.  TE QUEREMOS.

Todo el público se puso en pie para aplaudir y desplegaron una pancarta de ánimo en ella ponía: 
“mucha suerte pequeño ponny”

Las cámaras enfocaron la pancarta y acto seguido pusieron el video homenaje dedicado a Cris.

(video hecho por Maria @Ilove_CyD TeQuiero)

sábado, 17 de marzo de 2012

capítulo 72: no olvidarlo nunca




Me costó convencerla pero con la ayuda de sus padres, de los míos, de sus amigos y de todas las personas que la querían conseguimos convencer a Cris para que se operara.

Antes de la operación tenían que hacerle unas cuantas pruebas mas así que tardarían una semana en operarla.

Tenía el mismo o incluso más miedo que ella a esa operación pero intentaba no demostrarlo para que ella no se derrumbara.
Cris: bonito –me había quedado dormido en el sillón-.
Yo: hola –despertándome-.
Cris: ¿algún día me harás caso? –Acercándome a ella para saludarla –te he dicho mil veces que no hace falta que te quedes todas las noches aquí –la calle con un besito-.
Yo: y yo te he dicho mil veces que no quiero dejarte sola.

Estuvimos un rato tonteando hasta que mi hermano nos interrumpió.
Cris: buenos días –con una sonrisa-.
Nacho: ya estoy aquí –no entendía nada-.
Cris: mi amor –mirándome - ¿puedes dejarnos solos?
Yo: ¿Qué estáis tramando? –no quería irme-.
Cris: nada –mirando a Nacho –tenemos que hablar de cosas importantes.
Yo: ¿y yo no me puedo enterrar?
Nacho: no, ya te enteraras cuando sea el momento.
No insistí mas y me fui de la habitación para dejarles solo.

Decidí ir a la cafetería y allí me encontré a Flo y Anna desayunando.
Flo: hombre –acercándome a ellos-.
Yo: ¿habéis venido a ver a Cris?
Anna: pues claro, estábamos desayunando algo  y ahora iba a ir abrazarla.
Yo: pues tendréis que esperar un poco, porque no sé que movida esta haciendo con mi hermano.
Anna: bueno tenemos tiempo.

Estuvimos un rato hablando de todo, ellos dos eran como mi segunda familia y quizás por eso no pude evitar derrumbarme delante de ellos.
Flo: ¿Qué te pasa? –había empezado a llorar-.
Yo: estoy acojonado –necesitaba desahogarme con alguien –tengo un miedo atroz a lo que le puede pasar a Cris, pero no quiero decírselo a ella porque no es justo que le demuestre mis miedos cuando la que esta a punto de operarse es ella. Y la miras y parece que no tenga nada, porque aunque se muera de dolor, aunque se muera de miedo me mira y me sigue sonriendo todos los días y yo intento hacer los mismo para que ella no este mal pero  -Anna me interrumpió-.
Anna: es normal que te sientas así, por eso tienes que desahogarte con nosotros –me dio un abrazo-.
Flo: exacto con Cris no puedes mostrar tus miedos, ella te necesita fuerte, necesita que seas el hombro donde arrimarse.
Yo: eso intento ser y creo que lo consigo, pero cuando me separo 5 minutos de ella no puedo evitar derrumbarme.

Me consolaron durante un buen rato y cuando conseguí calmarme subimos a la habitación para ver a Cris.
Decidí entrar yo primero para que ella no se lo esperara.
Yo: ¿se puede? –Asomando la cabeza por la puerta-.
Cris: claro –con esa sonrisa perfecta-.
Yo: ¿y mi hermano? –no estaba en la habitación-.
Cris: se ha ido hace unos minutos.
Yo: bueno –me acerque a elle –algo me dice que la visita de mi hermano no va ser la última de hoy.
Antes de que pudiera responderme Anna y Flo entraron por la puerta al verlos Cris puso la mejor de sus sonrisas y ambos fueron abrazarla.
Yo: bueno –separándoles –dejarla respirar a la muchacha.
Flo: ¿que pasa que te ponemos celoso? –vacilándome-.
Anna: ¿Cómo estas?
Cris: esperando a que sea jueves para ver que ocurre.
Anna: todo va a salir bien –Cris se limito a sonreír-.
Estuvimos los 4 en la habitación hasta que llego el momento de ir  rumbo a plato para hacer el programa.
Anna y Flo se despidieron de Cris con un abrazo y yo me entretuve un poco más.
Cris: escucha –no podía dejar de besarla –te están esperando.
Yo: que esperen –volví a besarla – este bien ya me voy.
Cris: adiós –esta vez fue ella la que me beso -¿Cuándo vuelves?
Yo: cuando termine el programa, pasaré a ducharme a casa y vengo.
Le di un último beso y me fui rumbo a plato.

Al terminar el programa pase un momento por casa. Cuando entre no había nadie, supongo que mis padres habrían ido a dar una vuelta y mi hermano habría salido con algunos amigos.

Iba a ir directo a la ducha pero algo me llamo la atención. Encima de la mesa del comedor había un DVD con una nota encima: “para Dani”

Me quede unos instantes contemplando el DVD hasta que decidí ponerlo y sentarme a verlo.
Nada mas empezar el video vi a Cris arreglándose el pelo:

Cris: ¿ya estas grabando? –Estaba en la habitación del hospital-.
Nacho: si –se le oía de fondo-.
Cris: ¡hola bonito! Llevo 3 días intentando convencer a tu hermano para que me grabara y por fin lo he conseguido –se escucho la risa de mi hermano de fondo –no sé que puede pasar el jueves y la verdad que prefiero no pensarlo, pero por si acaso el jueves no despierto o despierto y no recuerdo nada –empezaron a caerle las lagrimas –quiero que sepas que eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Que conocerte ha sido un regalo que me cambio la vida, tu hiciste que cosas que hasta el momento nunca me habían importado me empezaran a importar. Hiciste que empezar a valorar los pequeños detalles. Eres el único hombre al que he conseguido querer mas que a mi propia vida y por mas que he intentado olvidarte, querer a otras personas ha sido imposible porque ya te había encontrado a ti y cuando consigues amar alguien a alguien de esa manera sabes que por mas que lo intentes nunca experimentaras un sentimiento que se puede comparar a ese. A esto que siento cada vez que te miro, a todo lo que he sentido con cada beso, con cada caricia e incluso por cada sonrisa que me has regalo durante todo este tiempo. Quiero que sepas que pase lo que pase me has hecho la mujer más feliz del mundo y solo espero no olvidarlo nunca. TE QUIERO.