miércoles, 25 de abril de 2012

capítulo 100: vamos a casa



Conseguimos calmar y nos dirigimos a plató. Una vez allí Flo se acercó a ella para explicarle que haría hoy en el programa, ya que, no teníamos ningún reportaje.

La observaba de lejos, había que estar ciego para no notar el miedo en sus ojos, ciego para no ver que aunque la gente le hablaba ella solo recordaba esa escena.

Estaba decidido hacer lo imposible para hacerla olvidar lo ocurrido, ¿mis miedos? Habían desaparecido al verla así. Ahora mismo solo me importaba estar a su lado, consolarla, pasar mil noches en vela si hacía falta únicamente para velar sus sueños, para despertarla cuando viera en su rostro el mínimo gesto de angustia y así evitar que esa pesadilla se repitiera noche tras noche.

Mis miedos habían desaparecido por ella, pero conociéndola sabía perfectamente que ahora no iba a ser tan fácil volver a su lado. Llevaba más de dos semana rechazándola constantemente y algo me decía que si me acercaba a ella iba a pensar que lo hacía por lastima. 

Aun así decidí intentarlo, antes de empezar el programa y de la reunión fui a buscarla a su camerino.
Yo: ¿se puede? –abriendo la puerta del camerino.
Cris: ya estás dentro ¿no? –seguía con los ojos llorosos.
Yo: ¿Cómo estás?
Cris: mejor –sonrío falsamente.
Yo: bueno… al terminar el programa pasaré a buscarte –me miro extrañada.
Cris: a buscarme ¿para que?
Yo: para llevarte a casa.
Cris: tranquilo, Moni me ha dicho que me llevaba –parecía que no me había entendido.
Yo: es una tontería que te lleve Moni si tú y yo vamos a ir al mismo lugar –volvió a mirarme aún más sorprendida.
Cris: ahora si que no te entiendo –me acerqué a ella.
Yo: Cris –cogiendo su mano –quiero que pases la noche en casa… bueno quiero que vuelvas a pasar todas las noches en casa.
Cris: me dices esto porque estas preocupado por mi –soltándome.
Yo: eso no es verdad –volví acercarme a ella y esta vez le cogí ambas manos –lo digo porque te quiero.
Cris: ¿y el sábado cuando te pedí otra oportunidad no me querías?
Yo: te he querido siempre pero…
Cris: pero nada, el sábado dijiste que tus miedos eran superiores a tus ganas de estar conmigo-abriendo la puerta de su camerino –no quiero que cambies de opinión por lastima.

Cerró la puerta y me dejo solo en su camerino. Como os dije antes sabía cual iba a ser su reacción así que no sorprendí.

Miré el reloj era la hora de la reunión. Cuando llegué Cris estaba de moros sentada en el sofá sola, yo pase delante de ella y me dirigí a mi sitio.

Vi que tenía el móvil en la mano saqué el mío y le envié un whatshap
“tengo toda la tarde para convencerte”

Lo leyó en seguida, alzo la mirada me miró y fue inevitable que se le escapará una leve sonrisa. En ese momento Raúl llegó a plato y se sentó a su lado. Al verle pude ver como Cris se ponía extremadamente nerviosa guardaba el móvil y se levantaba del sofá rápidamente para ponerse junto a Anna.

Me quede atónico a ver su reacción. Es cierto que ni ella ni yo nos llevábamos bien con Raúl pero teníamos una realicen cordial no para salir así al verle. Parecía que acaba de salir huyendo como si se acabara de cruzar con su peor enemigo.

Esa reacción impresiono hasta al mismo Raúl que no dejaba de observarla incrédulo. En realidad esa reacción impresiono a todos los presente porque pude escuchar como Anna le preguntaba a Cris.
Anna: ¿Qué te pasa? ¿Por qué te vas así al ver a Raúl?
Cris: ¿Qué dices? –intentando disimular –simplemente me apetecía ponerme a tu lado.
Pareció que a Anna le había convencido esa explicación pero a mi no. Algo extraño estaba ocurriendo.

Termino la reunión, vi como Cris se dirigía a su camerino y quise ir tras ella pero Flo me detuvo.
Flo: espera Martínez, quiero ensayar una parte del guion con Anna y contigo.
No tuve más remedio que quedarme e intentar acabar el ensayo lo antes posible.

Cuando por fin terminamos fui corriendo al camerino de Cris, iba a entrar como siempre sin llamar pero escuché que no estaba sola…
*: ¿Qué te ha pasado antes conmigo? –por la voz supe que era Raúl.
Cris: nada –le temblaba la voz.
Raúl: no me mientas –sonaba duro.
Cris: he recordado tu mensaje –no entendía nada.
Raúl: ¿Qué mensaje? –parecía tan sorprendido como yo.
Cris: sé que intentaste matarme –no podía creer lo que acababa de escuchar –el del otro coche eras tú…
Raúl: me alegro de que lo recuerdes –sonaba amenazante –ahora sabes de lo que soy capaz, sabes que tienes que hacer.
Cris: Raúl –no sabía como racionar hasta que escuché a Cris quejarse –suéltame, se lo que tengo que hacer.

Al oír esas palabras reaccioné. Empecé a dar golpes en la puerta para que me abrieran y sacar a Cris de ahí. Al instante ella me abrió.

Raúl al verme salió del camerino sin decir nada y dedicando una ultima mirada amenazante a Cris que no tuvo más remedio que agachar la mirada atemorizada.

En ese instante estuve a punto de partirle la cara a Raúl. Él había intentando matar al amor de mi vida y casi lo había conseguido. Ahora las cosas no iban a quedarse así pero tenia que trazar un plan fríamente, no podía dejarme llevar por la desesperación.

Cris: ¿Qué querías?
Por un momento había olvidado que estaba ella en el camerino esperando una respuesta a mis llamados desesperados.
Yo: ¿Qué hacías con Raúl? –se puso nerviosa al escuchar mi pregunta.
Cris: nada –no era capaz de mirarme y notaba como seguía temblando –simplemente se estaba preocupando.

En ese momento llamaron a Cris para ir a maquillaje, salió de su camerino dejándome atrás y antes de salir pude ver su móvil en el tocador.

Sin pensarlo dos veces lo cogí y empecé a trazar mi plan. Envié un whatshap a Raúl.
“ahora nos han interrumpido… ¿quedamos a los 8 en el descampado para hablar?
Al instante contesto.
“ok”

Deje el móvil en su sitio y como si no hubiera ocurrido nada salí tranquilamente del camerino.
Solo dios sabe como me costó no decir nada ni hacer nada a Raúl durante el programa y después de el, pero tenía que guardar las apariencias.

Ahora mismo mis planes habían cambiado radicalmente. Al principio del día mi única intención era conseguir que Cris volviera conmigo y se viniera a mi casa esa misma noche, pero ahora lo único que deseaba era acabar con Raúl, hacerle el mismo daño que él le hizo a Cris, pero yo no iba a quedarme a medias.

Termino el programa, Cris paso por mi camerino. Creo que estaba desconcertada, antes del programa le había dicho que iba a hacer lo imposible por conseguir que durmiera conmigo pero no había echo absolutamente nada.
Cris: ¿tan rápido de rindes? –enseñándome el whatshap.
Yo: no es eso, solo que después de verte con Raúl –intente poner los celos como excusa.
Cris: ¿estas celoso? –confundida.
Yo: ¿debería?
No me dijo nada simplemente sonrió pícaramente y se fue.

Mientras la veía alejarse en mi cabeza resonaban sus palabras “sé que intentaste matarme” el oído corría por cada centímetro de mi piel. Estuve a punto de perderla a punto y todo por él, por su puta locura.

Fui a casa a cambiarme de ropa y darme una ducha. Me puse algo discreto iba completamente de negro, no sabía muy bien que iba hacer pero antes de salir de casa cogí lo más parecido a un navaja que encontré por casa.

Eran las 7.30 cuando salía por la puerta. El tiempo había cambiado radicalmente, se había puesto a llover de repente, parecía que el cielo era consciente de lo que estaba a punto de suceder.
Llegué al descampado y permanecí dentro del coche, aparcado en un lugar difícil de ver, hasta que viera llegar a Raúl

A las  8 en punto lo vi bajando del coche, empezó a mirar al infinito en busca de Cris. Cogí el cuchillo y salí del coche. Todavía estaba lloviendo a mares, me acerqué a él lentamente evitando que me viera, esta justo detrás de él, él permanecía de espaldas. Saqué el cuchillo de mi abrigo y justo cuando iba a clavárselo un grito desesperado me detuvo.

*: ¡Para!

Al escuchar ese grito Raúl se giro me dio un rodillazo en la barriga, caí al suelo y el salió corriendo. Al instante la dueña de esa voz me estaba abrazando.

*: ¿Qué locura ibas a cometer? –cogiendo el cuchillo y tirándolo lo más lejos posible.
Yo: las que fueran necesarias –ella me acariciaba la cara sin parar –casi te pierdo.
Cris: mírame –obligándome a que la mirara –estoy aquí, ni siquiera ese día pudo conmigo.
Yo: hoy me has detenido, pero no podrás hacerlo siempre.
Cris: Dani por favor deja de decir tonterías –buscaba mi mirada perdida –no hagas nada, por mi.
Yo: es por ti, por lo que te hizo que tarde o temprano voy acabar con él.
Cris: ¿prefieres matarle o tenerme a tu lado?
Yo: sé que puedo tener ambas cosas.
Cris: no, si lo matas no me tendrás nunca.
Yo: ¿estás segura?
Cris: si.

Aparte la mirada, miré al cielo y no pude evitar gritar de la rabia. ¿Cómo era capaz Cris de pedirme que me quedara de brazos cruzados? ¿Cómo iba a seguir con mi vida, trabajando a su lado sabiendo que casi destroza mi vida?

Volví a mirarla, estaba llorando desesperada, los dos en el suelo… ella intentaba hacerme reaccionar, quitarme la absurda idea de venganza de la cabeza. Me miraba con amor mientras la lluvia seguía empándanos a los dos, su mirada suplicaba que la abrazará que la escogiera a ella, que la cuidara y yo seguía siendo incapaz de negarle nada.

Llevábamos un par de minutos en silencio, ambos aguantándonos la mirada. Parecía un lucha entre dos almas y yo estaba a punto de perderla o quizás de ganarla.

Cris: ¿que decides?
Yo: vamos a casa.

Sonrió y se tiro a mis brazos, caímos al suelo ella se quedo encima mio y empezó a llenarme a besos.

Tu alma gemela es la que aparece de la nada, sin previo aviso, cuando estas a punto de cagarla y te dice ¡PARA!


2 comentarios:

  1. Su puta madre de Raul, que HIJO DE PUTAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!.
    Escribe YA que quiero saber que pasa con el MAMON ese y Cris y Dani.

    ResponderEliminar
  2. Danielito un poco radical, no? pero Raúl que hijo de su madre, no?
    de todas formas estoy perdida, ¿Que mensaje?

    ResponderEliminar