Recordaba perfectamente
esa noche, me había ido a León dispuesto a volver a ser el mismo de antes de conocer
a Cristina. Ella había decido no creerme cuando le había contado que Raúl la
estaba engañando.
Ese día salí con mis
amigos, la chica del video se me acercó… es cierto que tonteamos pero no paso
nada más, no quise que pasará nada más.
Después del video Cris
había desaparecido, en la publicidad fui a buscarla a su camerino pero no
estaba, la busqué en el mio y nada. Justo cuando iba a salir de este vi en el
tocador el anillo que le había regalado a Cris en París.
Al verlo sospeché lo
peor, Cris se había creído todo lo del video. En parte lo entendía, porque
aunque yo sabía que no había pasado nada ese video con esa chica tan cerca
haría dudar a cualquiera.
Me llamaron para terminar
el programa, en la cara se me notaba que algo me pasaba, solo podía pensar en
ir a buscar a Cris y sacarla lo antes posible de su error, convencerla de que
estaba equivocada y volver a normalidad.
Al terminar el programa
la llamé para saber donde estaba pero no me contestó, decidí ir directamente a
casa de sus padres para preguntar por ella.
Cuando llegué la vi
entrando por la puerta, fui corriendo para alcanzarla.
Yo: Cris espera –se giro
y su mirada me lo dijo todo -.
Cris: ¿Qué quieres?
Yo: ¿podemos hablar?
No me dijo nada,
simplemente me miro desafiante y fuimos al bar más cercano.
Una vez allí, después de
pedir algo para tomar decidí romper el hielo.
Yo: mira que he
encontrado en mi camerino –poniendo el anillo encima la mesa -¿puedes
explicarme que significa esto?
Cris: yo creo que es
bastante fácil de entender –sonaba demasiado dura –significa que se acabó.
Yo: sé lo que parece ese
video y entiendo que este confundida pero… -me interrumpió-.
Cris: no es por el video –sus
palabras me descolocaron –digamos que es gracias al video.
Yo: ¿Qué quieres decir?
Cris: que menos mal que
nunca me harías daño, porque si lo hubieras echo queriendo hubiera muerto hace
mucho tiempo .
Yo: sigo sin entenderte –un
sudor frio empezaba a recorrer mi piel por miedo a sus palabras -.
Cris: -suspiro intentando
coger fuerzas para seguir hablando –al ver el video recordé todo el daño que me
has hecho –empezó a formárseme un nudo en la garganta –recordé el momento en el
que decidiste salir de mi vida sin darme ninguna explicación, recordé cuando me
ocultaste lo tuyo con Lorena, recordé cuando me prometiste que no ibas a cambiar
nuestra historia por ninguna y al día siguiente te rencontraste con Laura y se
te olvido –Cris y yo empezamos a llorar –recordé cuando Lorena te dijo que
estaba embarazada delante de todo el equipo y tu decidiste llevártela a vivir a
nuestra casa…
Yo: pero todo eso ya lo
sabías… yo te lo había contado.
Cris: es muy diferente
cuando alguien te cuenta historia y no sientes nada, porque aunque eres la
protagonista de la historia que te están explicando no logras recordarla, todo
lo que me contaste me parecía ciencia –ficción… me contaste nuestra historia,
eso es cierto, pero ahora sé lo mal que lo pasé, las noches que te lloré… -no
podía seguir escuchándola así que la interrumpí-.
Yo: solo has recordado lo
malo ¿no?
Cris: no, también recordé
París y León… -volvía interrumpirla -.
Yo: París y León son
especiales pero nuestra historia esta llena de buenos momentos, a tu lado cada
instante era un buen recuerdo. Hasta lo más insignificante, hemos vivido muchas
cosas a parte de París y León –cogí aire para poder seguir hablando –hemos pasado
días enteros metidos en la cama sin hacer absolutamente nada, te he visto
despertar a mi lado más de mil veces, te he besado en cada lugar donde nos
hemos encontrado… y si, a lo largo de este camino que empezamos juntos me he
equivocado algunas veces, te he hecho daño y no hay día que no me arrepienta de
ello, pero aunque no lo recuerdes tu también te has equivocado –me acerqué a
ella y le cogí las manos – pero tanto tu como yo siempre nos hemos perdonado,
siempre hemos seguido adelante porque sabemos que no podemos vivir el uno sin
el otro.
Cris: -quitando sus manos
de las mías –quizás volvíamos por todo lo vivido, pero ahora cuando te miro
solo pienso en lo malo y no puedo seguir con esto…
En ese instante me di
cuenta que dijera lo que dijera Cris me iba a dejar…
Yo: se acabó ¿no? –Cris asintió
entre lagrimas –entonces déjame decirte una última cosa…
Cris: ¿Qué?
Yo: solo espero que nunca
recuerdes nada más de lo vivido conmigo –me miro extrañada –solo espero que te
quedes con malo y así logres olvidarme lo antes posible, porque sé que si algún
día logras recordad toda nuestra historia vas a volver corriendo a mis brazos –me
interrumpió-.
Cris: ¿y ya no quieres
que vuelva?
Yo: te dije que si volvíamos
a perdernos sería para siempre.
Cris: pues entonces
espero no recordarlo nunca… y espero que
tu también logres olvidarme –al escuchar sus últimas palabras no pude evitar reír
irónicamente-.
Yo: ¿olvidarte? Yo no lo
tengo tan fácil porque recuerdo absolutamente todo –sonreí hipócritamente –pero
tranquila que no es la primera vez que me dejas… ya estoy acostumbrado a perderte –me levanté
de la silla, cogí 5 euros de la cartera y los puse encima de la mesa junto con
el anillo que me regalo –Aunque ahora, sinceramente, creo que tú has perdido muchísimo
más que yo.

Me cago en el Raul que le pario diooooooooooooooooos
ResponderEliminarPOBRE DANIIIIIIIIIIII <3