Llegué a mi casa y pasé
el resto del fin de semana sin hacer absolutamente nada.
El lunes una llamada de
Moni me despertó.
Yo: ¿si? –con los ojos
todavía cerrados.
Moni: ¿Dani? –Parecía preocupada
– Dani por favor ven, es Cris no sé que le pasa…
Al escuchar el nombre de
Cris me levante de la cama dando un brinco.
Yo: ¿Qué le pasa a Cris? –realmente
acojonado.
Moni: no lo se –desconcertada
–íbamos en el coche rumbo hacer un reportaje, yo conducía y de repente cuando pasábamos
por la calle Embajadores me ha pedido que parara el coche se ha bajado y ha
empezado a llorar como una loca.
Yo: ¿seguís ahí? –mientras
moni me contaba la historia yo ya me había vestido.
Moni: si
Yo: en 15 minutos estoy
ahí… trata de calmarla.
Cogí el coche y lo más
rápido posible me dirigí en su busca. Trataba de entender la reacción de Cris
per no daba con la respuesta. ¿Qué puede haber recordado para ponerse así?
Seguí dando vueltas al
asunto y di con la respuesta. Recordé que en esa calle fue donde Cris tuvo el
accidente, un sudor frío y el temor a que ella hubiera recordado esa terrible
escena recorrieron mi cuerpo.
Cuando llegué aparque el
coche justo detrás del de moni. Me acerqué a ella no veía a Cris.
Yo: ¿Dónde esta? –mi voz
sonaba desesperada.
Moni me miró, levantó el
brazo y me señalo a Cris. Me giré, seguí el recorrido de su brazo y vi la en el
suelo, abrazada a si misma y llorando desesperada.
Fui corriendo hacia ella,
me senté a su lado y la abracé.
Cris: fue aquí… -no podía
dejar de llorar y me abrazaba con fuerza, desesperada –justo aquí…
Yo: vámonos de aquí –levantándome
e intentando sacarla de ahí.
Cris: no –permaneciendo en
el suelo –fue aquí…
Yo: Cris por favor vámonos,
esto no te hace bien.
Cris: estaba aquí parada,
mirando el reloj porque llegaba tarde al cine –no paraba de llorar –apareció un
coche de la oscuridad, avanzaba hacía mi a toda velocidad, como si no viera el semáforo,
como si no me viera a mi –las lagrimas le impedían seguir.
Yo: Cris por favor… cayá –un
nudo se formaba en la garganta-.
Cris: fue un instante,
cuando vi que el coche se me acercaba me quede paralizada, inmóvil en medio de
la nada. Sin moverme ni hacia delante ni hacia atrás, incapaz de tomar una
decisión…
Yo: tranquila –besándola en
la frente y abrazándola de nuevo.
Cris: ni siquiera pude
gritar. Nada: me aferré con fuerza al volante y cerré los ojos. No tuve tiempo
de hacer nada, ni siquiera de rezar, sólo de reconocer un último pensamiento “Dani
me espera”. Después llegó la oscuridad…
Me miró, los dos estábamos
llorando. Ella por todo lo que había vivido ese día y yo lloraba al imaginar
aquella situación.
Cris: fueron 3 minutos,
un puto instante que cambio mi vida. A partir de ahí nada fue lo mismo, yo no
fui la misma… Ese día el destino cambió mi historia, vi la muerte –miró a la
carretera –estuve a punto de morir y solo pensaba que me estabas esperando...
Yo: daría lo que fuera
para que nunca hubieras recordado ese instante –la abracé-.
Permanecimos un rato
abrazados y al final conseguí convencerla para que viniera un rato a mi casa. Se
acostará y se calmara para ir al programa.
Eran las 10 de la mañana
y acabábamos de llegar a mi casa. Moni vino con nosotros, una vez allí Cris se
tumbo en mi cama, después de darle un pastilla y se quedo dormida.
Moni: pobrecita –ambos estábamos
todavía sobre cogidos por la escena que acabábamos de presenciar.
Yo: no merecía acordarse
de eso, ahora no podrá olvidarlo.
Desayunamos en mi casa y
decidimos llamar a Flo para explicarle lo sucedido y contarle que hoy no habría
repor de Cris. Flo lo entendió perfectamente y nos dijo que ya buscarían
algunos videos o cualquier cosa que Cris pudiera comentar hoy en el programa.
Acaba de colgar a Flo
cuando Cris despertó chillando. Miré a Moni y ambos fuimos corriendo a la
habitación.
Al llegar Cris estaba
sentada en la cama llorando, Moni y yo nos subimos en la cama y la abrazamos.
Moni: tranquila, cariño –acariciándole
la cara.
Cris: cada vez que cierro
los ojos aparece ese coche detrás mio –se tocaba la cabeza y lloraba
desesperada-.
Yo: no vuelvas a repetir
lo ocurrido…

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