Por fin llegamos a casa,
durante el trayecto Cris y yo no nos dirigimos la palabra, ambos teníamos mil
cosas que decirnos pero ninguno encontraba las palabras adecuadas.
Nada más entrar me senté
en el sofá, Cris se sentó a mi lado y empezó acariciarme el pelo.
Cris: ¿ya estas más
tranquilo?
Yo: tranquilo estaré
cuando me dejes hacer lo que tengo que hacer.
Cris: no pienso dejar que
te jodas la vida –volvíamos a discutir.
Yo: mi vida se jodio el
día que él estuvo a punto de matarte –agachó la mirada.
Cris: ¿me estas diciendo
que desde mi accidente tú vida es una mierda?
Yo: si –no pensé mi
respuesta.
Cris: entonces todo lo
vivido desde entonces no ha valido la pena –vi como se levanta del sofá con la
intención de irse pero la detuve.
Yo: Cris espera –agarrándola
la mano y haciendo que volviera a sentarse en el sofá –no quería decir eso…
Cris: ya, pero lo has dicho
–estaba resentida.
Yo: mira –intentando explicarme
mejor –claro que desde el accidente he vivido momento increíbles a tu lado,
pero también los mas amargos… no puedes pedirme que haga como si nada.
Cris: Dani no es una
buena idea enfrentarse a él –sus palabras me descolocaron.
Yo: ¿Por qué me dices
eso?
Cris: porque la última
vez que lo intenté casi me mata –no podía evitar temblar cuando decía esas
cosas.
Yo: sé que ahora quizás no
es el momento y no quiero agobiarte, pero cuando quieras o puedas, me gustaría
que me contaras que paso ese día –le di un beso en la frente.
Cris: ¿crees que saber lo
que paso te calmaría o haría que tu odio aumentara?
Yo: seguramente saberlo
todo me enfurezca aún más, pero lo necesito.
Cris: esta bien –cogiendo
aire para empezar su relato – solamente recuerdo lo que pasó justo antes del
accidente… estaba parada en su semáforo y me sonó el teléfono. Lo miré pensando
que serías tú preguntándome donde estaba, pero era un whatshap de Raúl –cada vez
le costaba más hablar –en él ponía: “has pensado que estaba jugando y no me has
hecho caso, te dije que si seguías con él no vivirías para contarlo…demasiado
tarde para echarte atrás” decidí no contestarle, guarde el móvil en mi bolso y
cuando iba arrancar vi como un coche se me acercaba, entonces miré por el
retrovisor y vi su cara –me abrazo llorando.
Yo: que hijo de puta –abrazándola
fuertemente e intentando calmarla.
Cris: ¿entiendes ahora por
qué no quiero que hagas nada?
Yo: entiendo que tengas
miedo pero no va a poder con nosotros –besando su pelo.
Cris: ¿Cómo estas tan
seguro?
Yo: por que vamos a
alejarlo de nuestras vidas –me miro extrañada.
Cris: Dani te he dicho
que no hagas nada –apartándose de mi atemorizada.
Yo: tranquila, no
cometeré ninguna locura –acariciándole la cara –simplemente le contaré lo
ocurrido a Flo para que lo despida y no tengamos que volver a verlo.
Cris: si haces eso vendrá
a por nosotros –seguía con miedo.
Yo: pues si viene prometo
que estaré a tu lado.
No deje que siguiera
dando vueltas al tema y la callé con un beso
.
Una vez conseguimos
calmarnos los dos hicimos algo de cenar y nos fuimos a dormir, estar uno al
lado del otro hacía que las cosas fueran más fáciles.
Al día siguiente fuimos
juntos a los estudios y nada más llegar fuimos directos al despacho del Flo,
decididos a contarle todo lo ocurrido.
Yo: ¿estás lista? –a punto
de picar a la puerta.
Cris: si –sonriendo –es lo
mejor.
Respondí a su sonrisa con
un beso y toqué la puerta.
Cuando Flo nos abrió ninguno de los dos supo como
reaccionar a lo que vimos.
Flo no estaba solo en el
despacho, Raúl lo estaba acompañando. Cris me miró desconcertada y yo no sabía
que pensar.
Flo: Hombre, con vosotros
quería hablar –su tono no era muy amigable.
Yo: nosotros hemos venido
a lo mismo –entramos en el despacho y cogimos asiento.
Flo: de acuerdo, pero
antes hablaré yo –parecía enfadado –Raúl me ha contado lo sucedido ayer…
Yo: ¿Cómo? –totalmente desconcertado.
Flo: creo que tus celos
han superado todos los límites, necesitas ayuda.
Cris: ¿Qué? –ella parecía
tan desconcertada como yo.
Flo: no os hagáis los
locos, os estoy diciendo que Raúl me lo ha contado todo.
Yo: ¿Qué se supone que es
todo?
Flo: que Cris y Raúl habían
quedado en un descampado, tú te enteraste y perdiste la cabeza. Apareciste en
el descampado y si no hubiera sido por Cris hubieras apuñalado a Raúl.
Cris: eso no es verdad –levantándose
de la silla y encarándose a Raúl –¿como puedes ser tan mierda?
Raúl: tranquila bonita
Yo: tranquilo tú –atrayendo
a Cris a mi lado e intentando poner calma al asunto –mira Flo, es cierto que
ayer casi apuñalo a Raúl pero no fue por celos. Fue porque descubrí que fue él
quien casi mata a Cris.
Flo: ¿Qué quieres decir? –ahora
el sorprendido era él.
Raúl: lo de Cris fue un
accidente.
Yo: un accidente que tú
provocaste –esta vez el que se encaro a Raúl fui yo y Cris me sujeto.
Flo: ¿Cómo puedes decir
eso? –parecía que no me creía.
Yo: Cris lo recordó el
otro día.
Flo: quizás fue una alucinación….
Cris: ¿me estas diciendo
que estoy loca?
Flo: no es eso pero…
Cris: no me crees
¿verdad?
Flo: no veo a Raúl haciéndote
eso.
Cris: pero si ves a Dani
capaz de querer apuñalarle simplemente por haber quedado con él ¿no?
No dejó que Flo le
respondiera y salió del despacho.
Yo mire a ambos: a Raúl con rabia y a Flo
decepcionado.
Yo: Cris tiene razón,
nunca pensé que dudarías de nosotros.
Nunca pongas la mano en
el fuego por nadie al final siempre terminas quemándote.

No hay comentarios:
Publicar un comentario