miércoles, 11 de abril de 2012

capítulo 91: tocando el cielo



Sobre las 8 aunque aún estaba con Dani Mateo decidí enviarle un whatshap a Cris para saber si ya había llegado a casa:

D: ¿ya has llegado a casa?
C: no, aún estoy con mis padres.
D: ¿quieres que pase a recogerte?
C: no he venido con mi coche… -otra excusa de las suyas, igual que durante todo el día-.
D: de acuerdo, yo ya voy para casa.
C: vale.

¿Vale sin más? ¿Sin un te quiero? Cada vez tenía más claro que algo estaba pasando…

Me despedí de Mateo y me fui a casa intentando entender que le estaba pasando a Cris.

Cuando llegué a casa, empecé a encontrar respuestas a mis preguntas.

Cuando entre me encontré un  globo rojo atado a una de las sillas del comedor. Al principio no entendía nada, ¿Qué hacía ese globo en mi casa? Fui a cogerlo y pude ver que en su interior había una nota. Desaté el globo y fui a la cocina a buscar un tenedor para petarlo.

En cuanto lo hice la nota cayó al suelo. Me agaché para cogerla y la leí intrigado.
“deja de estar enfadado, en algún lugar de Madrid te está esperando un globo más grande que este”

Antes de terminar de leer ya estaba corriendo a buscar mi coche. Ahora las sensaciones eran distintas a hace tan solo unos minutos, ahora estaba feliz y ansioso por encontrar ese globo.

Instintivamente mi cerebro me dirigió hacía el parque donde nos conocimos, ese era el lugar más probable, teniendo en cuenta que hace unos días la lleve allí.

Mis pasos se dirigieron hacía nuestro banco y si encontré otro globo rojo ligado a dicho banco, pero ni rastro de Cris.

Cogí las llaves del coche y peté el globo, en él había una nueva nota.
“sabía que esta sería tu primera opción pero te has equivocado… espero que no tardes mucho en encontrarme”

Volví a sonreír como un niño pequeño y me dirigí de nuevo hacía mi coche. Esta vez antes de arrancar decidí analizar más detenidamente la situación.

¿Dónde estará Cris? ¿Un globo más grande que este? Mi cabeza no paraba de buscar respuestas, hasta que por fin creí haber dado con la solución.

Arranqué el coche y me dirigí al lugar donde Cris hizo un fíate de mí con Anna Fernández. Ese era el único lugar donde se me ocurría que podía caber un globo gigante, pensaba que Cris se refería a un globo aerostático, mi cabeza empezaba a entusiasmarse pensado que Cris me estaba esperando para dar un paseo en globo.

Esa tenía que ser la sorpresa ¿Cuál si no?

Llegué a ese lugar lo más rápido posible. Estaba lleno de gente, algunos preparándose para tirarse en parapente, otros poniéndose los arneses para saltar en paracaídas….

En definitiva una autentica locura, mis ojos intentan encontrarla a ella en medio de la gente pero no había manera.

Empezaba a pensar que me había equivocado de sitio, hasta que vi como poco a poco al final de la explanada iban hinchando un globo.

Empecé a correr como un loco hacia esa dirección, cuando estaba a punto de llegar la vi. Estaba de espaldas observando como los demás iban poco a poco preparándolo todo.

Ella todavía no me había visto, así que la abracé por la espalda.
Yo: ya estoy aquí –nada más escucharme me reconoció-.
Cris: pensé que no ibas a llegar nunca –se dio la vuelta y me beso con esa dulzura con la que solo ella sabía hacerlo-.
Yo: me has dado muy pocas pistas –sonriendo -¿Por qué has hecho esto?
Cris: porque me apetece llegar al infinito contigo.
La besé nuevamente, es imposible describir la felicidad que sentía al saber de todo  lo que era capaz Cris simplemente por hacerme feliz.
Mientras hacíamos el tonto un señor se acercó a nosotros para avisarnos de que todo estaba listo, ambos subimos a la cesta junto a él.
Poco a poco el globo empezó a despegarse del suelo, yo estaba abrazando a Cris por la espalda, podía notar como temblaba.
Yo: ¿tienes miedo?
Cris: un poco cada vez estamos más alto –tenía esa sonrisilla nerviosa-.
Yo: eras tu la que quería llegar al infinito ¿no?
Cris: lo sé –la bese en la mejilla-.

Estuvimos  todo el viaje abrazados, contemplando las hermosas vistas. Todo era precioso, sencillamente perfecto, estaba tocando el cielo y lo más importante de todo ella lo estaba tocando conmigo.

Cuando estábamos a punto de volver a tierra el señor se dirigió a Cris:
*: en 10 minutos bajamos, señorita –desconocía el nombre de dicho señor-.
Cris: gracias por avisarme Pablo –Cris se giro y me miro fijamente –Dani…
Yo: ¿Qué? –no sé porque pero me estaba poniendo nervioso-.
Cris: no sé como decirte esto –suspirando – sabes que te quiero ¿verdad?
Yo: si pero…
Cris: shhh –tapándome la boca –no me interrumpas o no voy a poder.
Yo: vale –tenía la sensación que estaba a punto de decirme algo importante.

Cris: te quiero –noté como tragaba saliva –te quiero infinito –me sonrió tímidamente –sé que de momento solo he conseguido recordar una noche a tu lado, pero también sé que no necesito recordar ninguna más para saber que quiero pasar el resto de mi vida contigo –se le llenaron los ojos de lagrimas –sé que mientras te tenga cerca voy a ser feliz, sé que no necesito nada más que tu sonrisa para seguir adelante. No necesito dar un paseo en globo todos los días para llegar al infinito, no necesito estar aquí para tocar el cielo. Porque llegó al cielo con solo mirarte, porque al conocerte descubrí que el cielo existe, tú eres mi cielo –las lagrimas empezaban a caer también por mi cara –nada a podido separarnos nunca, ni siquiera la muerte  y eso que estuve realmente cerca de morir –sonrió irónicamente –pero aun así permaneciste junto a mi. Luchaste siempre por lo nuestro, por mi, nunca te rendiste… por eso sé que nunca podría encontrar al alguien mejor tú. Nunca podría entregarle mi vida a alguien que no fueras tú… Por todo lo que acabado de decirte necesito preguntarte una cosa…-vi como sacaba una cajita del bolso y se arrodillaba ante mi - ¿Quieres casarte conmigo?


1 comentario:

  1. QUE SUPER FUERTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.
    Casi lloro dios, ESCRIVE YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA PARA SAVER QUE PASA PLIIIIIIIIIIS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!..........

    ResponderEliminar