miércoles, 11 de abril de 2012

capítulo 92: miedo a perderte




No podía creer lo que estaba viendo y escuchando, Cris estaba arrodillada delante mio pidiéndome matrimonia. Estaba perplejo casi no podía moverme, lo más inteligente que salió de mi boca en ese momento fue…

Yo: ¿Qué?
Cris: ¿Qué si…-la interrumpí antes de que volviera a pedírmelo, me agaché y por fin conteste algo coherente.
Yo: nada en este mundo me haría más feliz que casarme contigo.

Ella me sonrió y me beso entre lagrimas, fue un beso largo, un beso ansioso, un beso que le confirmaría mejor que cualquier palabra lo feliz que me haría casarme con ella.

Mientras nos besábamos llegamos a tierra, bajamos del globo y nos despedimos de Pablo. La verdad que en todo el rato que duro el viaje ni siquiera habíamos notado su presencia.

Empezamos a caminar por la explanada, cogidos de la mano, rumbo al coche. Era de noche y no quedaba casi nadie por allí. Era un lugar realmente precioso, estaba al lado de Madrid pero parecía un universo paralelo.

Yo: ¿tienes prisa?
Cris: ¿prisa? –me miro extrañada-.
Yo: me refiero a si tienes algo que hacer ahora…
Cris: no –frene en seco y deje de caminar -¿Qué haces?
Yo: ven –atrayéndola hacia mí –quedémonos un poquito más.

Nos tumbamos en el césped, ella se apoyó en mi hombro y nos quedamos mirando las estrellas.
Estábamos los dos en silencio, observando la noche. Cuando estaba con ella, muchas veces sobraban las palabras, no necesitaba estar todo el rato hablando con ella.

El silencio, escuchar su respiración era mas que suficiente, tenerla a mi lado me daba paz.

Unos minutos después empezaron a entrarme las dudas estúpidas:
Yo: ¿estas seguras?
Cris: si –se inclino para mirarme a los ojos - ¿tu no?
Yo: si pero… -no me dejo terminar-.
Cris: ¿pero que?
Yo: no se tú solo tienes 23 años…
Cris: ¿i? –La sonrisa iba poco a poco borrándose de su cara-.
Yo: pues que te queda toda la vida por delante…
Cris: tienes razón –esta vez el sorprendido fui yo –me queda toda la vida por delante, pero he estado a punto de perderla. Por eso ya no quiero perder el tiempo, no necesito tener 30 años para saber que quiero pasar mi vida contigo.
Yo: vale –intenté abrazarla pero se apartó y se puso de pie-.
Cris: si el que no esta seguro eres tú, dímelo, dímelo y no pongas excusas baratas.
Se fue con los ojos vidriosos y yo salí tras ella para detenerla. La cogí del brazo y la atraje hacia mí.
Yo: espera –abrazándola fuerte para que no se fuera-.
Cris: no Dani, suéltame –forcejeando conmigo-.
Yo: primero déjame hablar –la miré desafiante-.
Cris: vale –dejo de hacer fuerza –pero para escucharte no necesitas cogerme –la solté-.
Yo: no es que tenga dudas –resopló incrédula –es que tengo miedo. Es que estoy realmente acojonado. Desde que empezamos, siempre que nos deponíamos a dar un paso adelante en nuestra relación pasaba algo que lo destruía todo, que destruía todas nuestras ilusiones –empecé a llorar –la última vez estuviste a punto de morir en mis brazos Cris, no puedes imaginarte como te lloré, hubiera dado lo que fuera por ser tu, por no haberte visto nunca sufrir como sufriste –me acarició la cara, intentando calmarme –en ese hospital te perdí, despertaste siendo otra completamente distinta, no te acordabas de nada y quise morir, aún no se como fui capaz de seguir en ese hospital todos los días, te había perdido y pensaba que ya nunca iba a poder encontrarte –la miré y vi como ella también estaba llorando –pero te recuperé y ahora estamos aquí, ahora estamos juntos, y vuelvo a ser completamente feliz. Tengo miedo a empezar a preparar nuestra boda, que pase algo y vuelva a perderte.  No puedo volver a perderte…

Las lágrimas me impidieron continuar, Cris me abrazo más fuerte que nunca intentando calmarme.

Me cogió la cara con sus manos:
Cris: se lo mal que lo has pasado –secándome las lagrimas – y entiendo que tengas miedo, pero te prometo que no vas a volver a perderme.


1 comentario:

  1. Esperemos que no pase nada... los tres ultimos capítulos geniales, a cada cual mejor.
    SIGUIENTE!!!

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