jueves, 5 de abril de 2012

capítulo 88: infinito elevado al infinito



Terminamos el programa, todo el equipo estaba como loco abrazando a Cris y dándole otra vez la bienvenida.

Yo estaba estado en la mesa inmensamente feliz por su regreso pero muy desconcertado ya que no entendía ni la mitad de las cosas.

Cuando pudo esquivar toda la masa de gente que la saluda Cris se acercó a mi.
Cris: ¿Qué te pasa? –Entrelazando sus manos a mi cuello -¿no te alegras de que vuelva?
Yo: claro que me alegro –cogiéndola por la cintura –solo que no entiendo porque yo no sabía nada de esto.
Cris: ya habrá tiempo para explicaciones –me beso tiernamente y yo decidí no seguir insistiendo-.

Pasamos el resto de la tarde con el equipo en lo que parecía haberse convertido en una fiesta de bienvenida.

Mi móvil estaba petado de whats de todos mis amigos y familia preguntado si lo que acababan de ver significaba que no me iba a Los Ángeles. Me fui a rincón para contestarles y Flo se acercó a mí.
Flo: no te esperabas esto ¿verdad?
Yo: ¿des de cuando lo sabias? –intrigado.
Flo: des de ayer, Cris me llamo para pedirme que no te buscará ningún sustituto porque no te ibas a ir, al principio me sorprendí pero luego ella me propuso su vuelta al programa y entonces las cosas empezaron a encajar–me dio una palmadita en la espalda –esa chica te quiere Dani.

Sonreí como un niño pequeño, todavía no sabia como habíamos llegado a esa situación pero gracias a las palabras de Flo sabía que Cris había decidido volver porque me quería.

Cris pasó la mayor parte del tiempo con su equipo de redacción, supongo que se estaban conociendo, digo conociendo porque si algo me había quedado durante toda la tarde era que Cris seguía sin recordar nada.

Cuando la fiesta estaba acabando Cris volvió acercarse a mí.
Cris: ¿nos vamos? –con una sonrisa en la cara-.
Yo: ¿Dónde quieres ir?
Cris: sorpréndeme –dando un piquito-.

Nos despedimos de la gente y cogimos el coche.
Cris: ¿Dónde as decidido llevarme?
Yo: ya lo verás –haciéndome el interesante-.
Cris: vale pero no podemos volver muy tarde… mañana trabajo –sonriendo-.
Yo: ¿ya empiezas mañana? –sorprendido-.
Cris: si –la ilusión se reflejaba en su rostro –voy hacer un reportaje en la calle, todavía no estoy preparada para los photocall.
Yo: ¿Por qué no?
Cris: porque todavía no se me ni quien son la mitad de los famosos –me reí –no te rías –poniendo carita triste-.
Yo: vale no me rio –mordiéndome la lengua para evitar hacerlo-.
Cris: me da miedo no ser la misma de antes en los reportajes y en el plato –agachando la mirada-.
Yo: es que no vas a ser la misma –mirándome extrañada –vas a ser mucho mejor.
Me sonrió y me dio un beso en la mejilla, mientras yo seguía atento a la carretera.
Yo: ya hemos llegado –aparcando el coche-.
Cris: ¿Dónde estamos? –Mirando por la ventanilla-.
Yo: baja y te lo explico.

Bajamos del coche y fuimos a sentarnos a un banco del descampado.
Yo: aquí –señalando el banco –terminamos la noche el día que nos conocimos.
Cris: ¿Cuándo vimos el amanecer? –Asentí –me encanta este lugar.
Yo: siempre fue tu rincón preferido –apoyándola en mi hombro –hace mucho tiempo me confesaste que venias aquí todas las noches cuando no estábamos juntos e imaginabas que aparecía de la nada…
Cris: ¿apareciste alguna vez?
Yo: alguna, pero no todas –le di un beso en la frente - ¿sabes?
Cris: ¿Qué?
Yo: des de que saliste del hospital con Carlos –sus ojos se entristecieron –era yo el que venia todas las madrugas esperando que aparecieras y me dijeras que lo habías recordado todo.
Cris: ahora que se lo importante que era este lugar para nosotros, te aseguro que si alguna vez nos pasa algo o algo nos separa estaré aquí para que me encuentres –la bese tiernamente-.
Yo: bueno –la mire fijamente -¿vas a contarme de una vez todo lo que ha pasado?

Cris me sonrió y empezó a contármelo todo.
Cris: después de la mini discusión en León con tu madre y de nuestra conversación, me di cuenta de muchas cosas. La primera fue de que no habría manera de convencerte de que te quedaras aquí si yo me iba así que decidí dejar de ser una egoísta y pensar un poco en ti, en todo lo que has hecho por mi que es demasiado e incluso hay cosas que ni recuerdo. Pero si hay algo que me ha quedado claro en todo este tiempo es que tú siempre estado ahí a mi lado, pase lo que pase y eso es lo único que yo necesito. Algo dentro de mi pensaba que si nos íbamos algo en ti iba a cambiar, aunque no quisieras no ibas a ser el mismo y yo te necesito a mi lado así –me acaricio –tal y como eres ahora y gran parte de lo que eres es gracias a la gente que te rodea. Aunque me cueste acostumbrarme a todo esto lo haré por ti, para que seas cien por cien feliz y así puedas hacerme feliz a mí.
Yo: -tenía los ojos vidriosos –gracias por intentarlo, pero si en algún momento ves que no puedes dímelo y nos vamos donde quieras.
Cris: sé que con tu ayuda y la de todos seré capaz de todo.
Yo: eres perfecta.
Cris: no te imaginas cuanta te quiero.
Yo: a ver ¿Cuánto?
Cris: infinito elevado al infinito…
Yo: y no se puede más –la bese dulcemente mientras salía la luna.




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