Conseguimos calmar y nos
dirigimos a plató. Una vez allí Flo se acercó a ella para explicarle que haría
hoy en el programa, ya que, no teníamos ningún reportaje.
La observaba de lejos,
había que estar ciego para no notar el miedo en sus ojos, ciego para no ver que
aunque la gente le hablaba ella solo recordaba esa escena.
Estaba decidido hacer lo
imposible para hacerla olvidar lo ocurrido, ¿mis miedos? Habían desaparecido al
verla así. Ahora mismo solo me importaba estar a su lado, consolarla, pasar mil
noches en vela si hacía falta únicamente para velar sus sueños, para
despertarla cuando viera en su rostro el mínimo gesto de angustia y así evitar
que esa pesadilla se repitiera noche tras noche.
Mis miedos habían
desaparecido por ella, pero conociéndola sabía perfectamente que ahora no iba a
ser tan fácil volver a su lado. Llevaba más de dos semana rechazándola constantemente
y algo me decía que si me acercaba a ella iba a pensar que lo hacía por
lastima.
Aun así decidí intentarlo, antes de empezar el programa y de la reunión
fui a buscarla a su camerino.
Yo: ¿se puede? –abriendo la
puerta del camerino.
Cris: ya estás dentro
¿no? –seguía con los ojos llorosos.
Yo: ¿Cómo estás?
Cris: mejor –sonrío falsamente.
Yo: bueno… al terminar el
programa pasaré a buscarte –me miro extrañada.
Cris: a buscarme ¿para
que?
Yo: para llevarte a casa.
Cris: tranquilo, Moni me
ha dicho que me llevaba –parecía que no me había entendido.
Yo: es una tontería que
te lleve Moni si tú y yo vamos a ir al mismo lugar –volvió a mirarme aún más
sorprendida.
Cris: ahora si que no te
entiendo –me acerqué a ella.
Yo: Cris –cogiendo su
mano –quiero que pases la noche en casa… bueno quiero que vuelvas a pasar todas
las noches en casa.
Cris: me dices esto
porque estas preocupado por mi –soltándome.
Yo: eso no es verdad –volví
acercarme a ella y esta vez le cogí ambas manos –lo digo porque te quiero.
Cris: ¿y el sábado cuando
te pedí otra oportunidad no me querías?
Yo: te he querido siempre
pero…
Cris: pero nada, el sábado
dijiste que tus miedos eran superiores a tus ganas de estar conmigo-abriendo la
puerta de su camerino –no quiero que cambies de opinión por lastima.
Cerró la puerta y me dejo
solo en su camerino. Como os dije antes sabía cual iba a ser su reacción así
que no sorprendí.
Miré el reloj era la hora
de la reunión. Cuando llegué Cris estaba de moros sentada en el sofá sola, yo
pase delante de ella y me dirigí a mi sitio.
Vi que tenía el móvil en
la mano saqué el mío y le envié un whatshap
“tengo toda la tarde para
convencerte”
Lo leyó en seguida, alzo
la mirada me miró y fue inevitable que se le escapará una leve sonrisa. En ese
momento Raúl llegó a plato y se sentó a su lado. Al verle pude ver como Cris se
ponía extremadamente nerviosa guardaba el móvil y se levantaba del sofá rápidamente
para ponerse junto a Anna.
Me quede atónico a ver su
reacción. Es cierto que ni ella ni yo nos llevábamos bien con Raúl pero
teníamos una realicen cordial no para salir así al verle. Parecía que acaba de
salir huyendo como si se acabara de cruzar con su peor enemigo.
Esa reacción impresiono
hasta al mismo Raúl que no dejaba de observarla incrédulo. En realidad esa reacción
impresiono a todos los presente porque pude escuchar como Anna le preguntaba a
Cris.
Anna: ¿Qué te pasa? ¿Por
qué te vas así al ver a Raúl?
Cris: ¿Qué dices? –intentando
disimular –simplemente me apetecía ponerme a tu lado.
Pareció que a Anna le
había convencido esa explicación pero a mi no. Algo extraño estaba ocurriendo.
Termino la reunión, vi
como Cris se dirigía a su camerino y quise ir tras ella pero Flo me detuvo.
Flo: espera Martínez, quiero
ensayar una parte del guion con Anna y contigo.
No tuve más remedio que
quedarme e intentar acabar el ensayo lo antes posible.
Cuando por fin terminamos
fui corriendo al camerino de Cris, iba a entrar como siempre sin llamar pero
escuché que no estaba sola…
*: ¿Qué te ha pasado
antes conmigo? –por la voz supe que era Raúl.
Cris: nada –le temblaba
la voz.
Raúl: no me mientas –sonaba
duro.
Cris: he recordado tu
mensaje –no entendía nada.
Raúl: ¿Qué mensaje? –parecía
tan sorprendido como yo.
Cris: sé que intentaste
matarme –no podía creer lo que acababa de escuchar –el del otro coche eras tú…
Raúl: me alegro de que lo
recuerdes –sonaba amenazante –ahora sabes de lo que soy capaz, sabes que tienes
que hacer.
Cris: Raúl –no sabía como
racionar hasta que escuché a Cris quejarse –suéltame, se lo que tengo que
hacer.
Al oír esas palabras reaccioné.
Empecé a dar golpes en la puerta para que me abrieran y sacar a Cris de ahí. Al
instante ella me abrió.
Raúl al verme salió del
camerino sin decir nada y dedicando una ultima mirada amenazante a Cris que no
tuvo más remedio que agachar la mirada atemorizada.
En ese instante estuve a
punto de partirle la cara a Raúl. Él había intentando matar al amor de mi vida
y casi lo había conseguido. Ahora las cosas no iban a quedarse así pero tenia
que trazar un plan fríamente, no podía dejarme llevar por la desesperación.
Cris: ¿Qué querías?
Por un momento había
olvidado que estaba ella en el camerino esperando una respuesta a mis llamados
desesperados.
Yo: ¿Qué hacías con Raúl?
–se puso nerviosa al escuchar mi pregunta.
Cris: nada –no era capaz
de mirarme y notaba como seguía temblando –simplemente se estaba preocupando.
En ese momento llamaron a
Cris para ir a maquillaje, salió de su camerino dejándome atrás y antes de
salir pude ver su móvil en el tocador.
Sin pensarlo dos veces lo
cogí y empecé a trazar mi plan. Envié un whatshap a Raúl.
“ahora nos han
interrumpido… ¿quedamos a los 8 en el descampado para hablar?
Al instante contesto.
“ok”
Deje el móvil en su sitio
y como si no hubiera ocurrido nada salí tranquilamente del camerino.
Solo dios sabe como me costó
no decir nada ni hacer nada a Raúl durante el programa y después de el, pero
tenía que guardar las apariencias.
Ahora mismo mis planes
habían cambiado radicalmente. Al principio del día mi única intención era
conseguir que Cris volviera conmigo y se viniera a mi casa esa misma noche,
pero ahora lo único que deseaba era acabar con Raúl, hacerle el mismo daño que
él le hizo a Cris, pero yo no iba a quedarme a medias.
Termino el programa, Cris
paso por mi camerino. Creo que estaba desconcertada, antes del programa le
había dicho que iba a hacer lo imposible por conseguir que durmiera conmigo
pero no había echo absolutamente nada.
Cris: ¿tan rápido de
rindes? –enseñándome el whatshap.
Yo: no es eso, solo que después
de verte con Raúl –intente poner los celos como excusa.
Cris: ¿estas celoso? –confundida.
Yo: ¿debería?
No me dijo nada
simplemente sonrió pícaramente y se fue.
Mientras la veía alejarse
en mi cabeza resonaban sus palabras “sé que intentaste matarme” el oído corría
por cada centímetro de mi piel. Estuve a punto de perderla a punto y todo por
él, por su puta locura.
Fui a casa a cambiarme de
ropa y darme una ducha. Me puse algo discreto iba completamente de negro, no
sabía muy bien que iba hacer pero antes de salir de casa cogí lo más parecido a
un navaja que encontré por casa.
Eran las 7.30 cuando
salía por la puerta. El tiempo había cambiado radicalmente, se había puesto a
llover de repente, parecía que el cielo era consciente de lo que estaba a punto
de suceder.
Llegué al descampado y
permanecí dentro del coche, aparcado en un lugar difícil de ver, hasta que
viera llegar a Raúl
A las 8 en punto lo vi bajando del coche, empezó a
mirar al infinito en busca de Cris. Cogí el cuchillo y salí del coche. Todavía estaba
lloviendo a mares, me acerqué a él lentamente evitando que me viera, esta justo
detrás de él, él permanecía de espaldas. Saqué el cuchillo de mi abrigo y justo
cuando iba a clavárselo un grito desesperado me detuvo.
*: ¡Para!
Al escuchar ese grito
Raúl se giro me dio un rodillazo en la barriga, caí al suelo y el salió
corriendo. Al instante la dueña de esa voz me estaba abrazando.
*: ¿Qué locura ibas a
cometer? –cogiendo el cuchillo y tirándolo lo más lejos posible.
Yo: las que fueran
necesarias –ella me acariciaba la cara sin parar –casi te pierdo.
Cris: mírame –obligándome
a que la mirara –estoy aquí, ni siquiera ese día pudo conmigo.
Yo: hoy me has detenido,
pero no podrás hacerlo siempre.
Cris: Dani por favor deja
de decir tonterías –buscaba mi mirada perdida –no hagas nada, por mi.
Yo: es por ti, por lo que
te hizo que tarde o temprano voy acabar con él.
Cris: ¿prefieres matarle
o tenerme a tu lado?
Yo: sé que puedo tener
ambas cosas.
Cris: no, si lo matas no
me tendrás nunca.
Yo: ¿estás segura?
Cris: si.
Aparte la mirada, miré al
cielo y no pude evitar gritar de la rabia. ¿Cómo era capaz Cris de pedirme que
me quedara de brazos cruzados? ¿Cómo iba a seguir con mi vida, trabajando a su
lado sabiendo que casi destroza mi vida?
Volví a mirarla, estaba
llorando desesperada, los dos en el suelo… ella intentaba hacerme reaccionar,
quitarme la absurda idea de venganza de la cabeza. Me miraba con amor mientras
la lluvia seguía empándanos a los dos, su mirada suplicaba que la abrazará que
la escogiera a ella, que la cuidara y yo seguía siendo incapaz de negarle nada.
Llevábamos un par de
minutos en silencio, ambos aguantándonos la mirada. Parecía un lucha entre dos
almas y yo estaba a punto de perderla o quizás de ganarla.
Cris: ¿que decides?
Yo: vamos a casa.
Sonrió y se tiro a mis
brazos, caímos al suelo ella se quedo encima mio y empezó a llenarme a besos.
Tu alma gemela es la que
aparece de la nada, sin previo aviso, cuando estas a punto de cagarla y te dice
¡PARA!

Su puta madre de Raul, que HIJO DE PUTAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!.
ResponderEliminarEscribe YA que quiero saber que pasa con el MAMON ese y Cris y Dani.
Danielito un poco radical, no? pero Raúl que hijo de su madre, no?
ResponderEliminarde todas formas estoy perdida, ¿Que mensaje?