Salí del despacho de Flo
y fui corriendo a ver a Cris. Entre en su camerino sin llamar y me la encontré
acurrucada en el sillón, con la cabeza escondida entre sus piernas llorando a
mares.
Yo: Cris por favor, cálmate
–sentándome a su lado y abrazándola.
Cris: te dije que nos
ganaría.
Yo: simplemente ha ganado
una batalla, pero no la guerra.
Cris: ha ganado todo, ha
ganado a mis ganas de seguir adelante.
Yo: no me digas eso…
No me dijo nada más, se
quedó unos minutos llorando en mi pecho hasta que Flo picó a su camerino.
Flo: menos mal que os
encuentro juntos –Cris y yo nos miramos desconcertado –quiero hablar con
vosotros.
Yo: tú dirás –no estaba
muy convencido de sus intenciones.
Flo: -mirando a Cris
-¿estás realmente segura que fue él?
Cris: si –volviendo a
llorar.
Flo: ¿y tu? –mirándome a
mi.
Yo: ¿yo que?
Flo: que si tú estás
seguro.
Yo: yo ayer escuché como
Cris le contaba a Raúl que lo había recordado todo y… -me interrumpió.
Flo: no hace falta que
sigas –nos miró a los dos –lo siento mucho, Raúl ha conseguido engañarme por
unos minutos.
Yo: no pasa nada –dándole
un abrazo -¿Qué vas hacer con él ahora?
Flo: hoy será su último
día en otra movida.
Al escuchar esas palabras
volví abrazarle todavía con más fuerzas, algo me decía que Flo iba a reaccionar
tarde o temprano.
Cuando me separé de sus
brazos vi como Cris seguía sentada en el sofá como si nada, parecía que no se
alegraba de las últimas palabras de Flo.
Yo: ¿Qué te pasa? –acercándome
a ella -¿no te alegras?
Cris: si… -no sonaba muy
convencida.
Flo: supongo que sigues
enfada por mi desconfianza –agachando la mirada.
Cris: no, sabes que no
puedo enfadarme contigo –por fin se levantó del sofá y le dio un abrazo a Flo –estoy
bien de verdad.
Flo sonrió y salió del
camerino, yo me quedé de pie observando a Cris. La conocía demasiado bien como
para saber que no estaba bien, algo seguía atormentándola.
Yo: ¿me lo vas a contar?
Cris: estoy bien, de
verdad, no me pasa nada.
Agaché la mirada y salí
de su camerino. Era evidente que no me creía que no pasaba nada pero decidí no
molestarla. Ahora quería saborear nuestra victoria, Raúl se iba del programa y
estaba seguro que eso iba hacer que se fuera de nuestras vidas.
Hicimos el programa como
siempre y al final de este Raúl se despidió del público. Alegó que se iba para
poder empezar un nuevo camino, con nuevas metas y objetivos y aseguro al público
que pronto volverían a verse.
Al terminar busqué a Cris
en su camerino pero no estaba, decidí ir al mio y encontré una nota suya en el
espejo.
“Me he ido al terminar mi
reportaje, no me apetecía ver la despedida de Raúl ni volvérmelo a encontrar
por los pasillos…. Esta noche pasaré por casa”
Leí la nota atentamente y
entendí perfectamente que Cris no hubiera querido presenciar el adiós de Raúl. La
verdad es que si yo hubiese podido también me hubiera escabullido pero por algo
era el copresentador del programa.
Llegué a casa me di una
ducha y sobre las 9 Cris ya había llegado. Al verme me beso tiernamente y vi
dos bolsas colgando de sus manos.
Yo: ¿Qué es eso?
Cris: nuestra comida –con
una sonrisa.
Nos dirigimos a la mesa y
empezamos a comer, era comida china…
Cris: antes de que me
preguntes, siento mi reacción de esta mañana –acariciándome el pelo –pero todo
estaba siendo una sorpresa.
Yo: no pasa nada –quitándole
hierro al asunto –lo importante es que hemos ganado.
Cris: todavía no lo hemos
hecho pero tranquilo que de eso me encargo yo –sus palabras me descolocaron.
Yo: ¿de que vas a
encargarte?
Cris: de nada –se rio –es
simplemente un decir.
Como de costumbre sus
palabras no me convencieron y ella lo noto. Así que opto por acercarse a mí y
empezar a llenarme a besos para que olvidara sus palabras.
Como siempre que me
besaba, consiguió que me olvidara del mundo. Sus besos cada vez iban aumentando
su intensidad hasta que me susurró al oído.
Cris: hoy tengo ganas de
ti.
Al escuchar sus palabras
me abalancé sobre ella y empecé a desnudarla mientras la besa sin parar…. Hicimos
el amor una vez más, pero había algo en ella que era diferente…
Cris: pasaría el resto de
mi vida aquí, encerrada en tu habitación sin salir jamás…
Yo: y yo también pequeña –se
abrazó a mi cuerpo.
Cris: necesito que esta
noche sea especial –volvió a descolocarme con sus palabras.
Yo: ¿Por qué?
Cris: piensa que puede
ser la última –me beso apasionadamente, pero me aparte.
Yo: ¿la última? –me estaba
acojonando.
Cris: si, quiero que vivamos
cada instante pensando que puede ser el último para así convertirlo en eterno –volvió
a besarme y esta vez no pude resistirme.
Quería que esa noche
fuera especial y estaba dispuesto a darlo todo con tal de complacerla, yo también
quería hacer esa noche eterna.
Cris: si algún día esto
terminara ¿Qué harías? –otra vez volvía hablar de una posible despedida…
Yo: ¿Por qué sigues con
ese tema? –empezaba a cansarme.
Cris: es simplemente una
pregunta –dándome un beso en la mejilla –tú simplemente contéstame.
Yo: si volviera acabarse
haría exactamente lo mismo que he hecho siempre… esperarte.
Cris: ¿y si supieras que
nunca iba a volver?
Yo: aunque supiera que no
volverías sería capaz de esperarte una vida entera.
Me sonrió y me besó,
parecía que por fin mi respuesta le había convencido. Empezamos a jugar entre
las sabanas, nos regalamos besos, caricias, arrumacos, más besos, más caricias…
hasta que nos dormimos sin darnos cuenta.
Al día siguiente el
maldito despertador me despertó, abrí los ojos lentamente me giré para abrazar
a Cris pero me di cuenta que no estaba.
Al instante abrí los ojos
y encontré una nota en la cama, más que una nota era un carta…
“Te escribo esta carta
porque soy una cobarde, porque no tengo valor de mirarte a la cara y decirte
Adiós. No he tenido la fuerza para despedirme de ti pero espero poder hacerlo
en estas líneas…
Esta noche te he pedido
que la hicieras especial y vaya si lo has hecho… te he pedido que fuera
especial porque sabía que era la última, todas las preguntas que te hice anoche
eran porque sabía que era la última vez que íbamos a estar juntos.
Porque me voy Dani, porque
cuando leas esto ya me habré ido, lejos muy lejos, donde nunca podrás
encontrarme, donde Raúl no podrá encontrarme. Donde podré vivir sin miedo, sin
el temor a que él aparezca, sin el temor a que se te vuelva a ir la cabeza e
intentes matarlo.
Ahora él se ha ido de tu
vida, pero para poder sacarlo de la mía necesitaba irme, te repito que sé que
soy una cobarde y que ahora mismo debes estar odiándome, de verdad que lo
entiendo, tienes todo el derecho a odiarme toda la vida, es más ojala me odies
y así se te haga más fácil olvidarme.
Sé que no sirve de nada
pero lo siento, siento haber echo que me esperaras siempre, siento haberte vuelto
loco y haber roto en un instante las mil promesas que nos hicimos, siento todo
el dolor que vas a sentir después de leer esto, pero créeme cuando te digo que
es lo mejor que para todos y quizás ahora no lo veas o no te des cuenta pero
con el tiempo, cuando pienses en mi, en nuestra historia, te darás cuenta que
este era el mejor final posible.
Adiós mi amor, ojala
tengas suerte y vuelvas a ser completamente feliz, porque si tu sonríes aunque
sea solo instante sé que todo habrá valido la pena”

NOOOOOOO CRIS!!!! ¿por qué te vas? Debes quedarte, necesitamos revancha, necesitamos vengaza WAJAJAJJAJAJA
ResponderEliminar