A las 10 estaba esperando
a que Cris bajara de casa sus padres para ir juntos a plato. A las 10 y 10 ya
estaba entrando a mi coche.
Cris: ¡hola mi amor! – Me
dio un piquito-.
Yo: ¡hola sosa! – Me miro,
sonrió y volvió a besarme esta vez como dios manda –así si.
Cris: ya esta contento el
señorito –asentí-.
Llegamos al estudio, Cris
no me había pedido que mantuviéramos en secreto lo nuestro como lo otra vez. Así
que suponía que esta vez no le importaba pero no estaba seguro así que decidí guardar
distancias con ella, pero al bajar del coche e ir rumbo a la puerta ella se acercó
a mi y me dio la mano. La mire, me sonrió y no hizo falta decirnos nada.
Nada más entrar por la
puerta la primera que nos encontramos fue a Anna:
Anna: París ¿no? –Nos miro
y Cris y yo empezamos a reinos – te importa si te la robo unos minutos – le dije
que no con la cabeza y Anna se la llevo.
Supongo que necesitaban
tener una de sus típicas charlas de mujeres para ponerse al día de todo. Observe
como se marchaban y al darme la vuelta tope de frente con Raúl:
Raúl: enhorabuena –no estaba
seguro si lo decía de buenas-.
Yo: gracias, supongo –
estaba a punto de marchar pero el siguió hablando-.
Raúl: no entiendo como
ella todavía no se ha dado cuenta de que para ti es solo un pasatiempo – estaba
empezando a calentarme -.
Yo: no se tú, pero yo no
suelo irme a vivir con mis pasatiempos –vi como le cambiaba la cara-.
Raúl: ¿os vais a vivir
juntos? –Asentí- reconozco que esto no me lo esperaba…
Yo: pues ya lo sabes –sonreí
y seguí mi camino, una vez le había ganado
la partida-.
Fui a mi camerino, escogí
la ropa que me iba a poner y fui rumbo a plato para hacer la reunión y leerme
el guion. Pocos minutos después de que llegará yo, vino Cris con Anna. Al verme
me sonrió y a mi se me escapo una risita tonta:
Flo: ya lo habéis solucionado
¿no?
Yo: si, ahora por fin
estamos juntos y estoy seguro que va a durar mucho tiempo.
Cris se acercó a nosotros
para leer le guion pero no tenia silla, así que le ofrecí la mía…
Yo: siéntate.
Cris: no hace falta – me sonrió
– mejor me siento encima de ti – esta vez fui yo el que sonreí y ella se coloco
encima mis piernas-.
Era la primera vez que estábamos
así delante de todo el equipo, así que no tardaron en darse cuenta…
Moni: bueno –nos miro –
por lo que veo ya no es un secreto a voces.
Legi: no, no parece que
por fin van en serio…
Meri: que monos sois…
Todos empezaron a decir
de las suyas y Cris y yo nos limitábamos a sonreír. Ninguno de los dos estaba
muy cómodo con la situación pero sabíamos que esos comentarios eran normales
dentro de lo que cabe.
Parecía que nunca más íbamos a volver a intentarlo y
aquí estábamos una vez más.
Empezó el programa y
durante el rato que salió Cris no pude dejar de mirarla. Al terminar ella ya se
había ido de repor pero habíamos quedado a las 10 en su casa para cenar con sus
padres y contarles toda la movida.
A las 10 estaba en su
casa. Ella me abrió la puerta me saludo con un tímido piquito y salude al
resto.
Cenamos entre risas,
aunque notaba que la madre de Cris no estaba conmigo tan agradable como
siempre, supongo que algo se imaginaba.
Cuando estábamos a punto
de terminar, Cris decidió romper el hielo:
Cris: a ver, Dani ha
venido hoy a cenar porque queremos contaros algo.
Domi: te dije que esto no
era casualidad –estaba murmurando con el padre de Cris-.
Cris: Dani y yo nos vamos
a vivir juntos – pude ver como a la madre de Cris se le cambiaba la cara.
Domi: Cris porqué no
vienes un momento a la cocina conmigo –supongo que no quería que yo estuviera
delante en la conversación-.
Cris: no mama –la miro
desafiante – si tienes algo que decirme, puedes hacerlo delante de Dani –me cogió
la mano-.
Domi: esta bien –
suspiro- creo que es una locura que os vayáis a vivir juntos. Yo no tengo nada
en contra de Dani pero te ha hecho mucho daño. ¿De verdad crees que no va a
volver a equivocarse?
Por primera vez en toda
la conversación tome la palabra.
Yo: entiendo que te
preocupes por tu hija y tengas dudas, pero esta vez no pienso hacerle más daño.
Domi: la otra vez tampoco
ibas a volver hacerlo y mira como acabaron las cosas –podía ver como a Cris le dolían
las palabras de su madre-.
Cris: yo confió en él, en
todo lo que hemos vivido en Paris… -Domi la interrumpió-
Domi: hija en París, estabais
solos de vacaciones, esto es la vida real –Cris empezó a enfadarse de verdad-.
Cris: joder, pensaba que
ibas apoyarme en esto pero ya veo que me equivoca…
Domi: pues si te
equivocabas y mucho –el tono de la conversación era demasiado alto y yo no
sabía que hacer – no puedo obligarte a que te quedes porque ya eres grandecita,
pero si las cosas terminan saliendo mal, mejor no vuelvas.
Cris la miro se levanto y
se fue a su habitación. Yo me quede unos segundos sin saber que hacer hasta que
decidí ir a buscarla. Cuando entre en la habitación ella estaba llorando, al
verme me abrazo.
Yo: no llores bonita,
sabes que no puedo soportarlo.
Cris: ¿Dani tu estas
seguro?
Yo: yo si –tenia miedo de
su repuesta pero tenia que preguntárselo - ¿tu no?
Cris: lo que mas deseo
ahora mismo es irme a vivir contigo y si mi madre no lo acepta pues mala suerte…
Al oír esas palabras por
fin volví a respirar aliviado, a pesar de todo Cris no había cambiado de opinión
así que le ayude a hacer las maletas. No cogió gran cosa, solo lo necesario
para estar unos días el resto lo iría trayendo poco a poco. Antes de salir de
su habitación me pregunto:
Cris: esta vez no me
ocultas nada ¿verdad?
Yo: No, esta vez no
tienes nada que temer –me acerqué a ella y la besé-.
Salimos de la habitación
y antes de salir por la puerta la madre de Cris la detuvo:
Domi: espera un momento –Cris
se giró y su madre la abrazo – lo siento, sabes que te deseo lo mejor ¿no?
Cris: ya lo sé mama por
eso te quiero tanto.
Domi: mucha suerte hija –le
dio un último beso en la frente, después se acercó a mi para despedirse y me
dijo al oído –cuídala.
Sonreí y fuimos al coche,
una vez dentro Cris me preguntó:
Cris: ¿Qué te ha dicho mi
madre?
Yo: que te cuide – empezó
a reírse-.
Cris: mas te vale hacerlo
eh – suspiro – por un momento pensé que iba a estar enfadada mucho tiempo con
ella…
Yo: en parte es normal
que se ponga así, pero al final ha recapacitado…
El camino de hacia nuestra
nueva casa no era muy largo. Había decidido alquilar un pisito en el centro de
Madrid, no era muy grande pero era más que suficiente para Cris y para mí.
Al llegar le pedí a Cris
que cerrara los ojos, no me hizo caso así que decidí tapárselos yo con la mano.
Yo: lo he decorado lo
mejor que he podido – me reí –piensa que a pesar de todo soy un hombre y si no
te gusta algo podemos cambiarlo…
Cris: Dani me estás
poniendo nerviosa, ¿quieres enseñármelo ya?
Saque mi mano de sus ojos
y encendí la luz. Cris miró a su alrededor y no pudo evitar sonreír. Me cogió
la mano:
Cris: ¿me lo enseñas
todo?
Le enseñe toda la casa,
habitación por habitación. En cada una de ellas, ella me besaba y me decía que
le encantaba. Al final llegamos a nuestra habitación, ella se tumbo en la cama
y me pidió que me sentara con ella.
Cris: es más bonita de lo
que pensaba –me beso-.
Yo: poco a poco la iremos
llenando de vida ¿no? Tienes que traer todos tus trastos y darle tu toquecito
de mujer –empezamos a reírnos-.
Cris: te quiero tanto
Voy ahogando el miedo en
el rio de mis sueños, limpiando las heridas, recuperando el tiempo…

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