martes, 28 de febrero de 2012

capítulo 40: ahogando los miedos




A las 10 estaba esperando a que Cris bajara de casa sus padres para ir juntos a plato. A las 10 y 10 ya estaba entrando a mi coche.

Cris: ¡hola mi amor! – Me dio un piquito-.
Yo: ¡hola sosa! – Me miro, sonrió y volvió a besarme esta vez como dios manda –así si.
Cris: ya esta contento el señorito –asentí-.

Llegamos al estudio, Cris no me había pedido que mantuviéramos en secreto lo nuestro como lo otra vez. Así que suponía que esta vez no le importaba pero no estaba seguro así que decidí guardar distancias con ella, pero al bajar del coche e ir rumbo a la puerta ella se acercó a mi y me dio la mano. La mire, me sonrió y no hizo falta decirnos nada.

Nada más entrar por la puerta la primera que nos encontramos fue a Anna:
Anna: París ¿no? –Nos miro y Cris y yo empezamos a reinos – te importa si te la robo unos minutos – le dije que no con la cabeza y Anna se la llevo.

Supongo que necesitaban tener una de sus típicas charlas de mujeres para ponerse al día de todo. Observe como se marchaban y al darme la vuelta tope de frente con Raúl:
Raúl: enhorabuena –no estaba seguro si lo decía de buenas-.
Yo: gracias, supongo – estaba a punto de marchar pero el siguió hablando-.
Raúl: no entiendo como ella todavía no se ha dado cuenta de que para ti es solo un pasatiempo – estaba empezando a calentarme -.
Yo: no se tú, pero yo no suelo irme a vivir con mis pasatiempos –vi como le cambiaba la cara-.
Raúl: ¿os vais a vivir juntos? –Asentí- reconozco que esto no me lo esperaba…
Yo: pues ya lo sabes –sonreí  y seguí mi camino, una vez le había ganado la partida-.

Fui a mi camerino, escogí la ropa que me iba a poner y fui rumbo a plato para hacer la reunión y leerme el guion. Pocos minutos después de que llegará yo, vino Cris con Anna. Al verme me sonrió y a mi se me escapo una risita tonta:
Flo: ya lo habéis solucionado ¿no?
Yo: si, ahora por fin estamos juntos y estoy seguro que va a durar mucho tiempo.

Cris se acercó a nosotros para leer le guion pero no tenia silla, así que le ofrecí la mía…
Yo: siéntate.
Cris: no hace falta – me sonrió – mejor me siento encima de ti – esta vez fui yo el que sonreí y ella se coloco encima mis piernas-.

Era la primera vez que estábamos así delante de todo el equipo, así que no tardaron en darse cuenta…
Moni: bueno –nos miro – por lo que veo ya no es un secreto a voces.
Legi: no, no parece que por fin van en serio…
Meri: que monos sois…

Todos empezaron a decir de las suyas y Cris y yo nos limitábamos a sonreír. Ninguno de los dos estaba muy cómodo con la situación pero sabíamos que esos comentarios eran normales dentro de lo que cabe. 
Parecía que nunca más íbamos a volver a intentarlo y aquí estábamos una vez más.

Empezó el programa y durante el rato que salió Cris no pude dejar de mirarla. Al terminar ella ya se había ido de repor pero habíamos quedado a las 10 en su casa para cenar con sus padres y contarles toda la movida.

A las 10 estaba en su casa. Ella me abrió la puerta me saludo con un tímido piquito y salude al resto.
Cenamos entre risas, aunque notaba que la madre de Cris no estaba conmigo tan agradable como siempre, supongo que algo se imaginaba.
Cuando estábamos a punto de terminar, Cris decidió romper el hielo:
Cris: a ver, Dani ha venido hoy a cenar porque queremos contaros algo.
Domi: te dije que esto no era casualidad –estaba murmurando con el padre de Cris-.
Cris: Dani y yo nos vamos a vivir juntos – pude ver como a la madre de Cris se le cambiaba la cara.
Domi: Cris porqué no vienes un momento a la cocina conmigo –supongo que no quería que yo estuviera delante en la conversación-.
Cris: no mama –la miro desafiante – si tienes algo que decirme, puedes hacerlo delante de Dani –me cogió la mano-.
Domi: esta bien – suspiro- creo que es una locura que os vayáis a vivir juntos. Yo no tengo nada en contra de Dani pero te ha hecho mucho daño. ¿De verdad crees que no va a volver a equivocarse?
Por primera vez en toda la conversación tome la palabra.
Yo: entiendo que te preocupes por tu hija y tengas dudas, pero esta vez no pienso hacerle más daño.
Domi: la otra vez tampoco ibas a volver hacerlo y mira como acabaron las cosas –podía ver como a Cris le dolían las palabras de su madre-.
Cris: yo confió en él, en todo lo que hemos vivido en Paris… -Domi la interrumpió-
Domi: hija en París, estabais solos de vacaciones, esto es la vida real –Cris empezó a enfadarse de verdad-.
Cris: joder, pensaba que ibas apoyarme en esto pero ya veo que me equivoca…
Domi: pues si te equivocabas y mucho –el tono de la conversación era demasiado alto y yo no sabía que hacer – no puedo obligarte a que te quedes porque ya eres grandecita, pero si las cosas terminan saliendo mal, mejor no vuelvas.

Cris la miro se levanto y se fue a su habitación. Yo me quede unos segundos sin saber que hacer hasta que decidí ir a buscarla. Cuando entre en la habitación ella estaba llorando, al verme me abrazo.
Yo: no llores bonita, sabes que no puedo soportarlo.
Cris: ¿Dani tu estas seguro?
Yo: yo si –tenia miedo de su repuesta pero tenia que preguntárselo - ¿tu no?
Cris: lo que mas deseo ahora mismo es irme a vivir contigo y si mi madre no lo acepta pues mala suerte…

Al oír esas palabras por fin volví a respirar aliviado, a pesar de todo Cris no había cambiado de opinión así que le ayude a hacer las maletas. No cogió gran cosa, solo lo necesario para estar unos días el resto lo iría trayendo poco a poco. Antes de salir de su habitación me pregunto:
Cris: esta vez no me ocultas nada ¿verdad?
Yo: No, esta vez no tienes nada que temer –me acerqué a ella y la besé-.
Salimos de la habitación y antes de salir por la puerta la madre de Cris la detuvo:
Domi: espera un momento –Cris se giró y su madre la abrazo – lo siento, sabes que te deseo lo mejor ¿no?
Cris: ya lo sé mama por eso te quiero tanto.
Domi: mucha suerte hija –le dio un último beso en la frente, después se acercó a mi para despedirse y me dijo al oído –cuídala.
Sonreí y fuimos al coche, una vez dentro Cris me preguntó:
Cris: ¿Qué te ha dicho mi madre?
Yo: que te cuide – empezó a reírse-.
Cris: mas te vale hacerlo eh – suspiro – por un momento pensé que iba a estar enfadada mucho tiempo con ella…
Yo: en parte es normal que se ponga así, pero al final ha recapacitado…

El camino de hacia nuestra nueva casa no era muy largo. Había decidido alquilar un pisito en el centro de Madrid, no era muy grande pero era más que suficiente para Cris y para mí.

Al llegar le pedí a Cris que cerrara los ojos, no me hizo caso así que decidí tapárselos yo con la mano.
Yo: lo he decorado lo mejor que he podido – me reí –piensa que a pesar de todo soy un hombre y si no te gusta algo podemos cambiarlo…
Cris: Dani me estás poniendo nerviosa, ¿quieres enseñármelo ya?
Saque mi mano de sus ojos y encendí la luz. Cris miró a su alrededor y no pudo evitar sonreír. Me cogió la mano:
Cris: ¿me lo enseñas todo?
Le enseñe toda la casa, habitación por habitación. En cada una de ellas, ella me besaba y me decía que le encantaba. Al final llegamos a nuestra habitación, ella se tumbo en la cama y me pidió que me sentara con ella.
Cris: es más bonita de lo que pensaba –me beso-.
Yo: poco a poco la iremos llenando de vida ¿no? Tienes que traer todos tus trastos y darle tu toquecito de mujer –empezamos a reírnos-.
Cris: te quiero tanto

Voy ahogando el miedo en el rio de mis sueños, limpiando las heridas, recuperando el tiempo…

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