Al terminar de cantar me
dirigí a la mesa y todos me felicitaron, Cris se me quedo mirando:
Yo: ¿Qué pasa pequeña? –me
sonrió-.
Cris: nada, una canción
preciosa – me abrazó y me dijo al odio – yo también voy a quererte siempre –se apartó
de mi y me sonrió-.
El resto de la noche fue increíble,
cuando nos juntamos todo el equipo es imposible pasarlo mal. Estábamos todos
juntos y era feliz y sabia que ella también, hacia demasiado tiempo que no la
escuchaba reír así.
Al terminar la noche Cris
estaba muy borracha, demasiado, pero aun así ella quería seguir bebiendo y Anna
y yo intentamos frenarla.
Anna: escucha Cris baja
un poquito el ritmo…
Cris: déjame tranquila
tía, que no eres mi madre.
Dani: va Cris que te lo
dice por tu bien –me miro-.
Cris: a ver que os pasa a
los dos, si quiero beber bebo y punto –Raúl se metió en la conversación-.
Raúl: claro que si
morena, ven aquí conmigo a seguir la fiesta –Cris le sonrió e intento
levantarse para ir con él, pero de lo mal que iba se sentó de nuevo en el sofá-.
Yo: eso tu dale ideas
como si no fuera ya bastante mal la pobre – la cogí en brazos – se acabó la
fiesta –
La saque del local mientras
ella chillaba que la bajara, evidentemente no la hice caso y la subí a mi
coche:
Cris: ¿que coño haces
Dani?
Yo: no iba a dejar que
siguieras bebiendo, bastante mal estas ya…
Cris: uff…Dani es que a ti ya no te tendría que importar si yo
estoy bien o estoy mal –arranque el coche- ¿donde me llevas?
Yo: a mi casa – me miro
enfadada- y por cierto siempre va importarme como estés…
Cris: para el coche –no le
hice caso – para el coche Dani que voy a vomitar.
Pare en media calle, Cris
se bajo y efectivamente empezó a vomitar yo la intente sujetar el pelo para que
no se manchara. Cuando mejoro subimos de nuevo al coche y empezó a beber agua.
Yo: hay que ver pequeño
ponny no aguantas una fiesta eh –empecé a vacilarla-.
Cris: yo por lo menos no
pierdo mis bragas con tanta facilidad – me había dejado en blanco-.
Llegamos a mi casa y deje
a Cris en el sofá mientras yo le preparaba un baño y un café, pero cuando volví
al salón se había quedado dormida. La cogí en brazos y la lleve a mi cama.
La tape con una manta y
justo cuando iba a irme a dormir al salón, ella me cogió la mano.
Cris: no te vayas, quédate
a mi lado –me hizo un hueco en la cama y yo me acosté a su lado, ella se
reclino en mi hombro – me encanta que me cuides…
Le di un beso en la
frente y volvió a dormirse estábamos los
dos abrazados y yo me sentía en la gloria. Menos mal que Cris termino la noche
conmigo y no con Raúl ahora el estará sintiendo lo que siento yo cuando sé que están
juntos cenando…
Al día siguiente al
despertarme Cris seguía dormida, así que le hice el desayuno. Cuando estaba a
punto de llevárselo a la cama ella apareció detrás de mí.
Cris: ¿Dani que coño hago
en tu casa? –estaba muy alterada-.
Yo: tranquilízate –la lleve
al sofá- a ver ayer acabaste muy borracha y te traje hacia aquí… -me
interrumpió-.
Cris: no ha pasado nada
¿verdad?
Yo: -intente tomarle el
pelo – joder Cris, no me digas que no te acuerdas… si me dijiste que te encanto…
-podía notar como cada vez estaba mas desesperada-.
Cris: ¿que me encanto el que?
–empecé a reírme-.
Yo: Dios ojala te
hubieras visto la cara, tranquila que no pasó nada –respiró aliviada- no es mi
estilo aprovecharme de las mujeres en ese estado – le guiñé el ojo-.
Cris: es verdad, tú eres
más de dejar que se aprovechen de ti– otra vez había vuelto a lanzarme un
pullita con el tema Lorena-.
Yo: joder Cris, ¿no
podemos estar hablando más de dos minutos sin que me tires una de tus pullitas?
Cris: creo que es algo
bastante imposible – se levanto y fue rumbo a la habitación, pero antes se detuvo
– ¿enmarcaste mi foto y todo? – en ese momento no sabía a que foto se refería…
Yo: ¿Qué foto? – me la
enseño, se refería a la foto que me trajo de Brasil – claro, si te has fijado
esta en el mejor lugar de la casa
Cris: recuerdo ese día
cuando llegue a tu casa recién llegada del aeropuerto y estabas aquí con ella –hizo
un pausa y dejo la foto en su sitio- ese día debí irme para no volver.
Yo: ¿te arrepientes? –Sus
palabras me habían dolido en el alma-.
Cris: solo sé que esa vez
volví y no debería haberlo echo…
Yo: vamos que si que te
arrepientes –me corto-.
Cris: no me arrepiento de
haber vuelto, porque gracias a todo lo que paso me convencí de que jamás voy a
regresar…
Yo: no pienso rendirme
porque sé que mi felicidad está a tu lado –no me dijo nada.
Reconozco que a veces
Cris me desconcertaba, en cuestión de minutos nuestra historia daba un giro de
180º grados. Pero en el fondo la entendía.
Cris se fue a duchar y yo
me prepare para marcharnos a plato cuando ella estuviera lista.
Era la única capaz de
llenar los minutos con segundos de eternidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario