Cris y yo llegamos juntos
al estudio. En el aparcamiento nos encontramos a Anna y Cris fue directa a disculparse con ella, porque le había
explicado lo grosera que había sido ayer. Yo las deje que hablaran tranquilas y
me fui rumbo a mi camerino. Antes de entrar Raúl se acercó a mí.
Raúl: al final ayer te
fuiste con Cris ¿no?
Yo: si, se quedo a dormir
a mi casa –los ojos se le abrieron como platos-.
Raúl: ¿Qué? –No podía
creérselo- no me digas que al final ha vuelto a perdonarte…
Yo simplemente me límite
a sonreírle y entre a mi camerino, evidentemente Cris y yo no nos habíamos
reconciliado y no tardaría mucho en enterarse pero me gustaba pensar que por lo
menos unos minutos se moriría de celos.
En la reunión
pre-programa Cris se sentó al lado de Raúl, cosa que él no se lo tomo muy bien:
Raúl: ¿por qué no te
sientas mejor con Dani? – Cris estaba flipando-.
Cris: ¿perdón?
Raúl: has pasado la noche
con él, puedes pasar el resto del día – Anna que estaba escuchando la
conversación se metió en medio-.
Anna: oye Raúl no te
pases, que si Cris durmió en casa de Dani fue porque no podía mantenerse en
pie…
Cris: déjalo que piense
lo que quiera – se sentó a mi lado – Dani por lo menos se preocupo por mi.
Raúl quiso contestarle,
pero en ese momento entro Flo y empezamos la reunión. Suena un poco cabrón pero
me encantaba ver a Raúl en esa posición en la que yo había estado mil veces por
su culpa.
Cuando termino la reunión
Raúl se acercó a Cris otra vez:
Raúl: lo siento bonita
–le dio un beso en la mejilla – pensaba que otra vez habías sido tan tonta de
perdonarle…
Quise meterme en la
conversación pero Anna me freno:
Anna: no te metas,
déjales que aclaren las cosas…
Yo: se supone que no ibas
ayudar a ninguno de los dos –me interrumpió-.
Anna: tienes razón, pero
no le estoy ayudando a él sino a ti. No ves que si te metes vas a seguir
dándole la razón… demuéstrale a Cris que no eres tan celoso como él, aunque sea
mentira.
Yo: ¿así que me vas
ayudar a mí?
Anna: no he dicho eso,
pero tampoco voy a dejar que la sigas cagando…
Le sonreí y nos fuimos
rumbo a plató, durante el programa todo fue según lo esperado. Cris presentó su
reportaje y Raúl siguió con sus bromas, tengo que reconocer que el cabrón era
gracioso…
Terminamos el programa y
fui directamente a mi camerino hasta que me llegó un whatshap de Anna:
“ven a plató ahora mismo,
es urgente”
Llegué lo más rápido que
pude y vi a Raúl con un micro en la mano arrodillado delante de Cris. Aunque no
escuche el discurso entero creo que no me perdí gran cosa:
Raúl: … sé que yo no
cantó tan bien como otros y no puedo ponerme a cantarte una canción ñoña, en
definitiva, sé que no soy él. Solo sé que puedo quererte mucho más de lo que él
te ha querido nunca, puedo hacer que lo olvides todo y empieces de cero
conmigo. Si tu quisieras yo te bajaría la luna todos los días, pero ahora
necesito que des un paso adelante. Necesito que me digas si vas a intentarlo
conmigo, no hace falta que me contestes ahora. Esta noche estaré esperándote en
tu portal hasta las once, si bajas entenderé que vas darme una oportunidad,
pero si vas a bajar por cualquier otra cosa te pido por favor que no lo hagas.
– Cris se había quedado de piedra al igual que yo-.
Volví a mi camerino y no
podía dejar de pensar en la proposición de Raúl ¿que se supone que debía hacer
yo ahora? No podía esperar al día siguiente para ver si llegaban juntos de la
mano y me partían el alma delante de todo el mundo. Así que fui hablar con
Cris.
Yo: Cris siento
molestarte pero necesito saber que vas hacer –ella se giro y pude ver que
estaba llorando-.
Cris: no lo sé, es todo
demasiado complicado…
Yo: ¿Por qué lloras? – no
me gustaba verla así-.
Cris: porque no sé que
hacer, mi cabeza me grita que acepte intentarlo con Raúl pero luego esta mi
corazón que me suplique que te siga apostando por ti... –la abracé-.
Yo: recuerdas lo que me
escribiste en la foto de Brasil – ella sintió con la cabeza- pues ahora te lo
digo yo a ti, vallas donde vallas, veas lo que veas, decidas lo que decidas yo
siempre estaré contigo.
Cris: sé que nunca podré
olvidarte pero… -la interrumpí-.
Yo: te quiero –la sonreí
y salí de su camerino-.
Sabia que estaba echa un
lio así que no insistí en que me diera una respuesta, pero sabía que aunque le
diera una oportunidad a Raúl su alma seguía perteneciéndome, acaba de dejármelo
claro. En su corazón seguía estando yo pero quizás esta vez le hiciera caso a
su cabeza…
A las once menos cuarto
aparqué mi coche delante del portal de Cris. No me baje solo quería ser el
primero en enterarme si Cris iba a bajar. Raúl ya estaba ahí, impaciente, al
igual que yo mi corazón no para de latir, tenia la esperanza de que no bajara.
Los minutos parecían
horas hasta que se hicieron las once y…
Ese eterno dilema entre
el corazón y la razón.
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