martes, 21 de febrero de 2012

capítulo 29: hasta las once


Cris y yo llegamos juntos al estudio. En el aparcamiento nos encontramos a Anna y Cris fue directa  a disculparse con ella, porque le había explicado lo grosera que había sido ayer. Yo las deje que hablaran tranquilas y me fui rumbo a mi camerino. Antes de entrar Raúl se acercó a mí.

Raúl: al final ayer te fuiste con Cris ¿no?
Yo: si, se quedo a dormir a mi casa –los ojos se le abrieron como platos-.
Raúl: ¿Qué? –No podía creérselo- no me digas que al final ha vuelto a perdonarte…

Yo simplemente me límite a sonreírle y entre a mi camerino, evidentemente Cris y yo no nos habíamos reconciliado y no tardaría mucho en enterarse pero me gustaba pensar que por lo menos unos minutos se moriría de celos.

En la reunión pre-programa Cris se sentó al lado de Raúl, cosa que él no se lo tomo muy bien:
Raúl: ¿por qué no te sientas mejor con Dani? – Cris estaba flipando-.
Cris: ¿perdón?
Raúl: has pasado la noche con él, puedes pasar el resto del día – Anna que estaba escuchando la conversación se metió en medio-.
Anna: oye Raúl no te pases, que si Cris durmió en casa de Dani fue porque no podía mantenerse en pie…
Cris: déjalo que piense lo que quiera – se sentó a mi lado – Dani por lo menos se preocupo por mi.

Raúl quiso contestarle, pero en ese momento entro Flo y empezamos la reunión. Suena un poco cabrón pero me encantaba ver a Raúl en esa posición en la que yo había estado mil veces por su culpa.

Cuando termino la reunión Raúl se acercó a Cris otra vez:
Raúl: lo siento bonita –le dio un beso en la mejilla – pensaba que otra vez habías sido tan tonta de perdonarle…
Quise meterme en la conversación pero Anna me freno:
Anna: no te metas, déjales que aclaren las cosas…
Yo: se supone que no ibas ayudar a ninguno de los dos –me interrumpió-.
Anna: tienes razón, pero no le estoy ayudando a él sino a ti. No ves que si te metes vas a seguir dándole la razón… demuéstrale a Cris que no eres tan celoso como él, aunque sea mentira.
Yo: ¿así que me vas ayudar a mí?
Anna: no he dicho eso, pero tampoco voy a dejar que la sigas cagando…

Le sonreí y nos fuimos rumbo a plató, durante el programa todo fue según lo esperado. Cris presentó su reportaje y Raúl siguió con sus bromas, tengo que reconocer que el cabrón era gracioso…

Terminamos el programa y fui directamente a mi camerino hasta que me llegó un whatshap de Anna:
“ven a plató ahora mismo, es urgente”

Llegué lo más rápido que pude y vi a Raúl con un micro en la mano arrodillado delante de Cris. Aunque no escuche el discurso entero creo que no me perdí gran cosa:

Raúl: … sé que yo no cantó tan bien como otros y no puedo ponerme a cantarte una canción ñoña, en definitiva, sé que no soy él. Solo sé que puedo quererte mucho más de lo que él te ha querido nunca, puedo hacer que lo olvides todo y empieces de cero conmigo. Si tu quisieras yo te bajaría la luna todos los días, pero ahora necesito que des un paso adelante. Necesito que me digas si vas a intentarlo conmigo, no hace falta que me contestes ahora. Esta noche estaré esperándote en tu portal hasta las once, si bajas entenderé que vas darme una oportunidad, pero si vas a bajar por cualquier otra cosa te pido por favor que no lo hagas. – Cris se había quedado de piedra al igual que yo-.

Volví a mi camerino y no podía dejar de pensar en la proposición de Raúl ¿que se supone que debía hacer yo ahora? No podía esperar al día siguiente para ver si llegaban juntos de la mano y me partían el alma delante de todo el mundo. Así que fui hablar con Cris.
Yo: Cris siento molestarte pero necesito saber que vas hacer –ella se giro y pude ver que estaba llorando-.
Cris: no lo sé, es todo demasiado complicado…
Yo: ¿Por qué lloras? – no me gustaba verla así-.
Cris: porque no sé que hacer, mi cabeza me grita que acepte intentarlo con Raúl pero luego esta mi corazón que me suplique que te siga apostando por ti... –la abracé-.
Yo: recuerdas lo que me escribiste en la foto de Brasil – ella sintió con la cabeza- pues ahora te lo digo yo a ti, vallas donde vallas, veas lo que veas, decidas lo que decidas yo siempre estaré contigo.
Cris: sé que nunca podré olvidarte pero… -la interrumpí-.
Yo: te quiero –la sonreí y salí de su camerino-.

Sabia que estaba echa un lio así que no insistí en que me diera una respuesta, pero sabía que aunque le diera una oportunidad a Raúl su alma seguía perteneciéndome, acaba de dejármelo claro. En su corazón seguía estando yo pero quizás esta vez le hiciera caso a su cabeza…

A las once menos cuarto aparqué mi coche delante del portal de Cris. No me baje solo quería ser el primero en enterarme si Cris iba a bajar. Raúl ya estaba ahí, impaciente, al igual que yo mi corazón no para de latir, tenia la esperanza de que no bajara.

Los minutos parecían horas hasta que se hicieron las once y…

Ese eterno dilema entre el corazón y la razón.

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