Llegue a Madrid con las
cosas muy claras. Tenía el tiempo justo para dejar a Laura y conseguir que Cris
se viniera a Paris conmigo.
Lo primero que hice fue
ir a casa de Laura. Al verme ella se abalanzo sobre mí, me abrazo e intento
besarme pero yo me aparte:
Laura: ¿aun estas
enfadado?
Yo: no, no es eso –entre y
me senté en sofá – tenemos que hablar.
Laura: ¿de que? –Estaba intrigada
– me estas asustando.
Yo: siéntate –le ofrecí
un sitio a mi lado- cuando empezamos te dije que acaba de pasar por una
relación que me había marcado –asintió- he intentado olvidarla de todas las
formas posibles, pero no puedo… -me interrumpió-.
Laura: no hace falta que
sigas Dani – se levantó – supongo que esto es un adiós.
Yo: -me levante y le cogí
las manos- lo siento…
Laura: no pasa nada –me dio
un abrazo- cuando empezamos a salir ya sabia a lo que me exponía, lo raro hubiera sido que la hubieras olvidado
¿no?
Yo: me tengo que ir,
gracias por todo – le di un último abrazo-.
Laura: gracias a ti,
espero que Cris te haga muy feliz…
Salí de su casa y fui
corriendo a la de Cris. Cuando me abrió me miro sorprendida…
Yo: hola –puse la mejor
de mis sonrisas- ¿puedo pasar?
Cris: claro – pase y me senté
en la mesa del comedor- ¿tú no tendrías que estar camino al aeropuerto?
Yo: si, he venido a
buscar a mi acompañante –me levante y me acerqué a ella – ¿te ayudo hacer la
maleta? – me sonrió-.
Cris: ¿y Laura?
Yo: Laura ya no existe –sonrió
y me abrazo – luego te lo cuento todo, pero ahora tenemos que hacer tu maleta.
Hicimos la maleta lo más rápido
posible y fuimos rumbo al aeropuerto. Una vez en el coche empezamos hablar de
todo lo ocurrido:
Cris: esto es una locura –parecía
que se estaba arrepintiendo de haber venido conmigo casi sin pensarlo-.
Yo: te equivocas – me miro
sorprendida- lo que ha sido una locura es haber querido olvidarnos.
Cris: estaba segura de
que irías con ella… - puso una cara triste-.
Yo: ¿en serio? – se me
escapo una sonrisilla- ¿crees que podría haberme ido sin pensar en ti?
Cris: no lo sé, parecías
dispuesto a olvidarlo todo.
Yo: y lo estaba – agacho
la mirada – pero lo nuestro es inolvidable.
Cris: eso parece ¿Qué va
ha pasar ahora?
Yo: vamos a intentar
hacer las cosas bien –sonreímos y llegamos al parking del aeropuerto-.
Ella bajo y saco las
maletas del maletero, yo estaba apoyado en el coche:
Yo: espera un momento –
la acerque a mí hasta tenerla a un par de centímetros de mi boca-.
Cris: ¿Qué? –podía notar
como temblaba al tenerme tan cerca-.
Me acerque todavía más y
la bese. Llevaba demasiado tiempo sin hacerlo y los dos lo deseábamos. Fue un beso largo, un beso tierno pero
sobretodo un beso esperado.
Cris: te he echado de menos
Yo: y yo a ti –volví a
besarla-.
Una vez en el avión ella
estaba mirando por la ventanilla, yo le cogí la mano. Ella se giro y me sonrió:
Yo: ¿me perdonas?
Cris: no tengo nada que
perdonarte –me dio un piquito- aunque reconozco que tuve un poco de miedo…
Yo: ¿miedo? ¿A que?
Cris: a perderte, parecía
que te estabas enamorando…
Yo: yo llevo mucho tiempo
enamorado – esta vez fui yo la que le di un piquito- ahora en serio, lo siento…
Cris: ahora mismo lo
único que me importa es que estamos aquí juntos, rumbo a Paris y estos
instantes hacen que olvide todo lo malo –se apoyó en mi pecho-
Yo: te quiero –le di un
beso en la frente -.
Se quedo dormida en mi
pecho y yo me puse a ver la película del avión, la verdad que no era ninguna
maravilla pero era entretenida.
Un par de hora después el
piloto dijo por megafonía:
“pasajero con destino
Paris, abróchense los cinturones, estamos a punto de aterrizar”
Cris se despertó: me
miro, me sonrió, me dio un besito y me dijo:
Cris: ahora si me creo
que todo esto no es un sueño.
Yo: es te viaje se va ha
convertir en nuestro mejor recuerdo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario