Pasamos el último día del
año, juntos. Fuimos a visitar más sitos de Paris, comimos en un restaurante muy
pijotero y volvimos al hotel sobre las 8 para prepararnos para la cena.
Ella se estaba duchando,
no le había dicho donde íbamos a ir pero me apetecía que se arreglara.
Aproveche ese momento para organizarlo todo: llame al servicio de habitaciones
para pedir que nos trajesen la cena, busque por el canal internacional
televisión española para ver las campanadas como dios manda, coloque encima de
la cama un vestido precioso que le había comprado a Cris para que se lo pusiera
y prepare todo lo demás a la perfección. Parecía mentira pero la suite de ese
hotel era casi tan grande como mi casa…
Cris salió de la ducha y
fue rumbo a la habitación. Al ver el vestido me llamo:
Cris: ¡Dani! –fui
corriendo a verla-.
Yo: dime – tenía la
sonrisa dibujada en la cara-.
Cris: ¿Qué es esto? –enseñándome
el vestido-.
Yo: un vestido ¿no? –me reí-
¿te gusta?
Cris: me encanta mi amor –
me dio un beso tierno-.
Estaba a punto de ponérselo,
pero la detuve:
Yo: espera aún no te
vistas –estaba únicamente con el albornoz-.
Cris ¿Por qué?
Yo: porque tenemos que
despedir el año como dios manda – me abalance sobre ella y me dispuse hacerle
al amor, ella empezó a reírse-.
Cris: estas loco…
Yo: si, desde que te
conocí –volví a besarla esta vez con más fuerza, con más pasión y ella
respondió a mis besos con la misma intensidad-.
Una vez terminamos la
deje que se vistiera y fui al baño para ducharme rapidito y vestirme yo
también. Cuando salí del baño ya estaba listo y ella también. Estaba preciosa,
me había imaginado mil veces como le iba a quedar ese vestido, pero definitivamente
estaba más hermosa de lo que pensaba.
Cris: ¿te has puesto
traje? – Estaba mirándome extrañada – debes llevarme a un sitio muy elegante…
-la interrumpí-
Yo: te equivocas, vamos a
quedarnos aquí –en ese momento llamaron a la puerta – debe ser la cena…
Efectivamente era la
cena, entraron un total de tres camareros para servir la mesa y dejárnoslo todo
preparado. No tardaron mucho, unos pocos minutos después y tras darles una
buena propina se marcharon.
Yo: la cena esta lista
señorita – le aparte la silla para que se sentara-.
Empezamos a cenar y entre
risas y besos se hicieron las doce. Nos pusimos enfrente de la tele con
nuestras uvas y empezamos a comer. Cris acabo atragantándose pero yo conseguí comérmelas
todas.
Al terminar la bese, la
abrace, la acaricia y le felicite el año con la mejor de las sonrisas.
Yo: ahora que acaba de
empezar el año quiero empezarlo bien – volvimos a sentarnos en la mesa- tengo
tres regalos para ti.
Le di el primero: eran
dos entradas para ir a Disneyland mañana…
Cris: vamos a ir a Disneyland
–tenia las entras en la mano- con lo poco que a ti te gustan esas cosas…
Yo: tienes razón no me
gustan mucho, pero hay una cosa que me va a encantar...
Cris: ¿Qué?
Yo: ver la carita de
felicidad que vas a tener mañana –me sonrió y me beso – ahora viene lo difícil –saque
una cajita -.
Cris: ¿Qué significa
esto?
Yo: son unas llaves –tenía
cara de desconcierto-.
Cris: ya, pero ¿que abren?
Yo: de momento las
puertas de mi nueva casa, pero si tú quieres pueden abrir las puertas de nuestra
casa…
Cris: ¿me estas pidiendo
que vivamos juntos? – Asentí y ella se abalanzó sobre mi para besarme – te
quiero.
Yo: supongo que esto es
un si ¿no?
Cris: claro – tenia los
ojos humedecidos.
Yo: ahora viene lo más
importante para mí – me puse de pie y me acerque a ella – cierra los ojos y
extiende la mano, ella me hizo caso y yo coloqué un anillo en su mano-.
Cris: Dani… -tenía cara
de susto, así que antes de que se adelantara a los hechos la tranquilicé-.
Yo: estate tranquila que
no voy a pedirte que te cases conmigo –respiro aliviado- por ahora… lee la
inscripción.
Cris: siempre a tu lado –
estaba a punto de llorar-.
Yo: simplemente te doy
este anillo para que sepas que pase lo que pase siempre voy a estar a tu lado. Este
anillo es una especie de promesa a largo plazo con él te prometo que voy a
estar siempre. Esta vez no quiero problemas, no quiero miedos ni quiero dudas. Quiero
darte todo lo que tengo, quiero hacerte feliz y conseguir que algún día, no se
cuando, de aquí muchos años seas mi mujer.
Cris: voy a estar siempre
a tu lado – le coloqué el anillo, le seque las lagrimas y la bese intentando
demostrarle que todo lo que acababa de decirle no eran simplemente palabras que
se quedarían en nada.
“solo necesito vivir para
amarte, amarte para poder vivir”

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