sábado, 11 de febrero de 2012

capítulo 17: ¿terceras oportunidades?


Estábamos besándonos con esa pasión con la que solo puedes besar a una persona, a la persona que es la dueña de cada parte de cuerpo, ella abrió los ojos y me dijo:

Cris: lo siento, no debería haberte besado.
Dani: ya te arrepentirás mañana – volví a besarla, solo quería estar con ella, mañana ya abría  tiempo para arrepentirse.
Cris: Dani por favor para… -le hice caso y me parte, ella se extraño- ah me haces caso…
Yo: a ver chica me has dicho que pare…a ti no hay quien te entienda.
Cris: ya pero pensé que ibas a insistir un poco mas –me miro pícaramente-.

No dije nada y volví a besarla, esta vez no se quejo. Dejo que la tocara, dejo que poco a poco la desnudara, dejo que la caricia y la hice mía, en mi camerino y mientras todo pasaba era consciente de que a partir de ese momento siempre que entrara en mi camerino recordaría este momento. Cuando volví a tenerla entre mis brazos, cuando volví a descubrir que solo conmigo disfrutaba, cuando confirme una vez más que ella era la dueña de cada centímetro de mi piel.

Cuando terminamos de hacer el amor vi como ella se tapaba, en ese momento comprendí que lo que acaba de ocurrir tardaría en repetirse.
Cris: Dani…- la interrumpí.
Yo: no hace falta que digas nada…pensaba que tardarías un poco más en arrepentirte.
Cris: no me arrepiento – me abrazo-  nunca podría arrepentirme de estar contigo.

La bese fue un beso corto, suave se acabó de vestir y se fue… no entendía nada se fue sin más sin explicarme que había significado esto para ella, no sabia si estábamos juntos… no sabía nada.
Esa misma noche fuimos todos los del equipo a cenar por ahí.  Estuve toda la noche ignorando a Cris, por la manera en la que se había ido, al final ella se acercó a mí:
Cris: ¿podemos hablar como dos personas normales?
Yo: ¿de que quieres que hablemos?
Cris: de cualquier cosa sin que me mires como si me estuvieras perdonando la vida…

Yo: ¿como quieres que te mire cris? como si no hubieras estado conmigo hace unas horas… ¿Como si no pasara nada entre nosotros? Porque si que pasa Cris, y cuando tengas el valor de reconocerlo, me buscas, pero si vas a hacerlo para cualquier otra cosa mejor no lo hagas –me levanté y me fui a mi casa.
Sabía que había sido duro con ella, pero no podía seguir hablando con ella como si nada. Justo cuando estaba a punto de dormir, Cris pico a mi puerta.
Cris: antes de que digas nada déjame hablar – entro y se sentó en el sofá- sé que antes me porte como una idiota al irme así y no hablar contigo de nosotros, pero es que no sabía que decir – me miro- tengo miedo de que todo vuelva a salir mal…
Yo: puede que salga mal – me senté a su lado- pero contigo nunca me cansaría de intentarlo
Cris: ¿a la tercera va la vencida? – me miro y se apoyó en mi pecho.
Yo: si no es a la tercera, será a la cuarta – la bese- ¿te quedas a dormir no?

Ella asintió con la cabeza. Íbamos a volver a intentarlo y era el hombre más feliz del mundo, solo esperaba que este vez nada saliera mal…

Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.



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