jueves, 23 de febrero de 2012

capítulo 33: ojalá tengas suerte


Cuando llegué al estudio fui directamente al camerino de Cris:

Yo: hola – estaba estirada en el sofá-
Cris: hola –me dio dos besos – ahora mismo iba a ir hablar contigo…
Yo: ¿si? Que casualidad, yo también tengo que hablar contigo.
Cris: pues empieza –me sonrió y me senté a su lado en el sofá-.
Yo: ayer salí con Chuspi a cenar –vi como empezaba a ponerse nerviosa- estuvimos hablando de nosotros y me di cuenta de que aunque nos queremos, nuestra historia parece que ya no puede ser.
Cris: ¿Qué me estas intentando decir?
Yo: que tenias razón. Que has hecho bien en hacer caso a tu cabeza y no darme otra oportunidad, porque ya he entendido que aunque volviéramos a empezar entre tu y yo siempre habría un obstáculo nuevo –empezó a formárseme un nudo en la garganta al igual que ella-.
Cris: ¿has conocido a otra verdad? – me sorprendió su pregunta-.
Yo: ¿Por qué me preguntas eso?
Cris: porque sería la única explicación lógica a todo esto que me estas diciendo –me miro a los ojos y vi que los tenia vidriosos- dime la verdad.
Yo: no he conocido a nadie – sabia que estaba a punto de partirle el alma- ya la conocía, ayer me rencontré con Laura mi novia del instituto y...-me interrumpió-.
Cris: lo sabía, no hace falta que me digas nada más – me dio la espalda para que no la viera llorar- ¿quieres intentarlo con ella?
Yo: si, creo que es la única que puede conseguir que te olvide.
Cris: pues ojala lo consigas –cogió un pañuelo para secarse las lagrimas- yo no voy a ser un obstáculo…
Yo: ¿a que te refieres?
Cris: a que tienes todo el derecho del mundo ha intentarlo, yo hice lo mismo con Carlos y tu en cierto modo te mantuviste al margen. Quizás porque al principio no sabias que existía, pero yo lo intente y me salió mal. ojala tengas suerte…
Yo: es curioso hace un par de días estábamos convencidos de que nunca abría una despedida –me interrumpió-
Cris: tu estabas convencido, yo sabía que en cuanta tuvieras la oportunidad de irte lo harías y no me equivoqué.
Yo: no me voy a ningún lado, siempre voy a estar aquí para lo que necesites y lo sabes.
Cris: pues ahora mismo necesito estar sola –salí de su camerino con el alma partida, pero con ganas de que Laura me hiciera olvidar todo esto-.

Al terminar el programa Anna vino a mi camerino:
Anna: ¿puedes explicarme que coño estas haciendo? –Supuse que ya había hablado con Cris-.
Yo: lo que debí hacer hace mucho tiempo, comprender que entre Cris y yo ya paso lo que tuvo que pasar y… -me interrumpió-
Anna: pensé que nunca ibas a rendirte, pero me equivoqué…
Yo: no me he rendido, simplemente he decidido darme una nueva oportunidad
Anna: pues haberlo pensado antes, antes de rogarle a Cris que no aceptara a Raúl.
Yo: esa fue su decisión no la mía…
Anna: no seas tan falso Dani, sabes perfectamente que Cris le rechazo por ti. Por tu cancioncita en el karaoke, por tus palabras de amor eterno, por tu manera de regalarle los odios…
Yo: puede que le rechazará por lo que hice, pero todo eso no fue suficiente para que me diera otra oportunidad…
Anna: y menos mal que no lo hizo
Yo: creo que estas exagerando
Anna: yo creo que tu la estas cagando, Cris esta destrozada, como puedes cambiar tanto… Dani hace dos días le dijiste que no cambiarías vuestra historia por nada y acabas de hacerlo.
Yo: a veces se dicen muchas tonterías –estábamos chillando- dios cualquiera diría que te lo estoy haciendo a ti…
Anna: pues sí, porque me siento culpable. Porque intente convencer mil veces Cris de que eras sincero, de que la querías, pero me equivoqué y en cierto modo ella esta destrozada ahora mismo por mi culpa.
Yo: quiero a Cris, la voy a querer siempre pero eso no es suficiente y por fin lo he entendido.
Anna: solo espero que no vuelvas a molestarla nunca  –salió de mi camerino dando un portazo-.

Perfecto todos estaban en mi contra. ¿Tan difícil era entender que tenía ganas de intentarlo con alguien que no fuera Cris? Llevaba desde agosto intentando que las cosas funcionaran y nunca acababan de hacerlo, en gran parte por mis errores.

Llego la noche y fui a cenar con Laura. Decidí ser sincero con ella, igual que lo había sido con Cris:
Yo: Laura tenemos que hablar –le cogí las manos- ayer no fui del todo sincero contigo…
Laura: no me digas que tienes novia –estaba nerviosa-.
Yo: no, pero acabo de salir de una relación que ha marcado mi vida. No voy a negarte que la sigo queriendo, pero tengo ganas de dejar de hacerlo –respiro aliviada-.
Laura: gracias por ser sincero –me sonrió- y no te preocupes que vamos a ir poco a poco y veras como de aquí unos meses ni siquiera recuerdas su nombre –se acercó a mi y me dio un beso tierno.

La deje en su casa y fui a dormir a la mía. Cuando estuve a punto de irme a la cama me sonó el whatshap era Laura:
“buenas noches, gracias por darme una oportunidad”
Le contesté:
“Gracias a ti por aparecer otra vez”
Me fui a dormir y por primera vez en mucho tiempo mi ultimo pensamiento no fue Cris, fue Laura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario