miércoles, 29 de febrero de 2012

capítulo 42: Yo soy el que está con ella




Al despertar Cris no estaba a mi lado. Supuse que estaría en el baño pero para mi sorpresa estaba preparando el desayuno.

Yo: ¿es mi desayuno? –señalando el plato que había encima la mesa-.
Cris: si, mi amor – se acercó a mi y me dio un beso – antes de que me digas nada te prometo que todo esta muy bueno, lo he hecho yo.
Yo: eso no me convence – nos reímos- habrá que probarlo.
Tengo que reconocer que estaba delicioso. Me había preparado unas tortitas con nocilla:
Yo: ¿no se suponía que tú no sabias cocinar?
Cris: solo se hacer eso –empezó a reírse – así que ha partir de ahora ya sabes que vas a desayunar todas las mañanas.
Yo: pues me encanta –me acerqué a ella, cogí un poquito de nocilla y le manche la nariz-.
Cris: eres tonto – intento limpiarse con la servilleta, pero la detuve-.
Yo: ya te lo limpio yo – le limpie la nariz con mis labios y mis besos fueron bajando por su cuello – prefiero esta clase de desayuno…

La cogí y la puse encima de la mesa, ella empezó a quitarme el pijama y yo hice lo mismo. Al poco rato estábamos los dos en el salón de nuestra casa haciendo el amor. Nuestra pasión en vez de desvanecerse cada vez que lo hacíamos iba en aumento, no podía dejar de hacerla mía todos los días y parecía que a ella le encantaba.

Hubiéramos estado todo el día en casa, haciendo el amor en cada rincón pero teníamos que ir a trabajar:
Cris: bonito… - estaba mirando el reloj- nos tenemos que ir.
Yo: ¿esta noche más? –los dos sabíamos a que nos referíamos-.
Cris: no se sae…
Yo: si se sae –la besé pasionalmente – vamos que sino me enciendo…

Salimos por la puerta y fuimos directos al estudio. Al llegar nos separamos y cada uno fue a su camerino. Le dije que de aquí un rato pasaría a verla.

Una hora después entre en su camerino sin llamar y vi a Cris abrazando a Raúl. Me quede paralizado enfrente de ellos sin decir nada. Al apartarse Cris me vio, quiso hablarme pero yo salí corriendo y volví a meterme a mi camerino.

Un segundo después Cris estaba picando a mi puerta:
Cris: Dani ábreme por favor –sonaba preocupada – no es lo que parece – le abrí la puerta-.
Yo: ¿Qué coño hacías abrazada con Raúl? – estaba demasiado celoso-.
Cris: simplemente me estaba dando la enhorabuena, porque sabe que no hemos ido a vivir juntos – se acercó a mi para intentar tranquilizarme, pero mi aparte-.
Yo: venga Cris invéntate una excusa mejor, tu puedes – tenia una tono burleta, no sé porque pero no me creía lo que me decía-.
Cris: ¿no confías en mi? – volvió a acercarse -.
Yo: no confió en él – decidí ser sincero con ella – y tampoco confio en ti cuando estas con él.
 Cris: ¿en serio? –asentí- piensa lo que quieras pero yo siempre te he escogido a ti…

Salió de mi camerino, no sin antes echar la vista atrás, esperando que la cogiera para que 
no se fuera como hacia siempre. Pero esta vez no lo hice y le deje marchar.
Estaba histérico, estaba celoso solo había visto un simple abrazo pero no podía dejar de pensar que si no les hubiera interrumpido quizás habría pasado algo más. No sabía muy bien porque pero la explicación de Cris tampoco me había convencido mucho así que fui hablar con Raúl, para dejarle claro que Cris era mi chica:
Yo: ¿podemos hablar? –Ya estaba dentro de su camerino-.
Raúl: hombre Martínez ya tardabas en venir…- dios cada vez que hablaba le cogía más tirria-.
Yo: ¿si? ¿Me estabas esperando?
Raúl: claro supongo que ya le has montado la escenita de celos a Cris y ahora te toca montármela a mi ¿no?
Yo: ¿celos? –No quería darle la razón – para tener celos de ti primero tendrías que ser alguien en la vida de Cris.
Raúl: soy muchas cosas en la vida de Cris, soy el que la escucha cuando le fallas, el que la anima cuando esta destrozada, el que ha estado ahí desde que la conoce, soy el que daría la vida por que me quisiera…. –me estaba poniendo furioso así que decidí cortarle-.
Yo: pero yo soy el que esta con ella, soy el que ella quiere, el que elije siempre –estaba vez fue él el que me interrumpió-.
Raúl: entonces, si estas tan seguro de eso ¿que haces aquí?

Salí de su camerino sin contarle y más cabreado todavía, no quería demostrarle a él que me moría de celos, no quería que se creyera tan importante en mi vida. Pero en el fondo sabía perfectamente que si que lo era, hoy por hoy era el única que podía hacerme enloquecer solo con ver que estaba a menos de dos centímetros de ella.

Durante la reunión Cris intento acercarse a mí un par de veces, pero yo la rechacé, no me apetecía hablar con ella ni seguir discutiendo.

Al terminar el programa Cris vino a mi camerino.
Cris: ¿se puede? –la deje pasar-  ya estoy lista ¿nos vamos a casa?
Yo: no, si quieres ves tirando –vi como se lamentaba- yo voy a ir a tomar algo con Chuspi y luego voy…
Cris: vale –estaba a punto de irse pero se giro - ¿Cuánto tiempo vas a estar así?
Yo: no lo sé – vi la decepción en su cara- pero ahora mismo no me apetece ir a casa…
Cris: ¿no crees que estas exagerando un poquito?
Yo: ¿exagerando? Como estarías tú si entras en mi camerino y ves que estoy abrazando a Laura…
Cris: no es lo mismo.
Yo: ¿no? ¿por qué?
Cris: porqué yo jamás he tenido nada que ver con Raúl, en cambio tu no puedes decir lo mismo – estábamos volviendo a discutir-.
Yo: yo deje a Laura por ti y no e vuelto a verla. En cambio tú sigues abrazándote con Raúl y ha saber que mas hacéis cuando nadie os interrumpe…
Cris: te estas pasando…
Yo: ¿que me estoy pasando? A casa no tengo razón, siempre te ha encantado que Raúl vaya detrás de ti, siempre – me dio una ostia-.
Cris: no tienes ni puta idea de lo que hablas.

Salió de mi camerino, mientras yo me sobaba la cara adolorida por el golpe. Era consciente que me había pasado pero no iba a ir tras ella pidiéndole perdón. Tenia otros planes iba a salir con Chuspi para despejarme y al llegar a casa ya hablaría con ella si es que estaba…

martes, 28 de febrero de 2012

capítulo 40: ahogando los miedos




A las 10 estaba esperando a que Cris bajara de casa sus padres para ir juntos a plato. A las 10 y 10 ya estaba entrando a mi coche.

Cris: ¡hola mi amor! – Me dio un piquito-.
Yo: ¡hola sosa! – Me miro, sonrió y volvió a besarme esta vez como dios manda –así si.
Cris: ya esta contento el señorito –asentí-.

Llegamos al estudio, Cris no me había pedido que mantuviéramos en secreto lo nuestro como lo otra vez. Así que suponía que esta vez no le importaba pero no estaba seguro así que decidí guardar distancias con ella, pero al bajar del coche e ir rumbo a la puerta ella se acercó a mi y me dio la mano. La mire, me sonrió y no hizo falta decirnos nada.

Nada más entrar por la puerta la primera que nos encontramos fue a Anna:
Anna: París ¿no? –Nos miro y Cris y yo empezamos a reinos – te importa si te la robo unos minutos – le dije que no con la cabeza y Anna se la llevo.

Supongo que necesitaban tener una de sus típicas charlas de mujeres para ponerse al día de todo. Observe como se marchaban y al darme la vuelta tope de frente con Raúl:
Raúl: enhorabuena –no estaba seguro si lo decía de buenas-.
Yo: gracias, supongo – estaba a punto de marchar pero el siguió hablando-.
Raúl: no entiendo como ella todavía no se ha dado cuenta de que para ti es solo un pasatiempo – estaba empezando a calentarme -.
Yo: no se tú, pero yo no suelo irme a vivir con mis pasatiempos –vi como le cambiaba la cara-.
Raúl: ¿os vais a vivir juntos? –Asentí- reconozco que esto no me lo esperaba…
Yo: pues ya lo sabes –sonreí  y seguí mi camino, una vez le había ganado la partida-.

Fui a mi camerino, escogí la ropa que me iba a poner y fui rumbo a plato para hacer la reunión y leerme el guion. Pocos minutos después de que llegará yo, vino Cris con Anna. Al verme me sonrió y a mi se me escapo una risita tonta:
Flo: ya lo habéis solucionado ¿no?
Yo: si, ahora por fin estamos juntos y estoy seguro que va a durar mucho tiempo.

Cris se acercó a nosotros para leer le guion pero no tenia silla, así que le ofrecí la mía…
Yo: siéntate.
Cris: no hace falta – me sonrió – mejor me siento encima de ti – esta vez fui yo el que sonreí y ella se coloco encima mis piernas-.

Era la primera vez que estábamos así delante de todo el equipo, así que no tardaron en darse cuenta…
Moni: bueno –nos miro – por lo que veo ya no es un secreto a voces.
Legi: no, no parece que por fin van en serio…
Meri: que monos sois…

Todos empezaron a decir de las suyas y Cris y yo nos limitábamos a sonreír. Ninguno de los dos estaba muy cómodo con la situación pero sabíamos que esos comentarios eran normales dentro de lo que cabe. 
Parecía que nunca más íbamos a volver a intentarlo y aquí estábamos una vez más.

Empezó el programa y durante el rato que salió Cris no pude dejar de mirarla. Al terminar ella ya se había ido de repor pero habíamos quedado a las 10 en su casa para cenar con sus padres y contarles toda la movida.

A las 10 estaba en su casa. Ella me abrió la puerta me saludo con un tímido piquito y salude al resto.
Cenamos entre risas, aunque notaba que la madre de Cris no estaba conmigo tan agradable como siempre, supongo que algo se imaginaba.
Cuando estábamos a punto de terminar, Cris decidió romper el hielo:
Cris: a ver, Dani ha venido hoy a cenar porque queremos contaros algo.
Domi: te dije que esto no era casualidad –estaba murmurando con el padre de Cris-.
Cris: Dani y yo nos vamos a vivir juntos – pude ver como a la madre de Cris se le cambiaba la cara.
Domi: Cris porqué no vienes un momento a la cocina conmigo –supongo que no quería que yo estuviera delante en la conversación-.
Cris: no mama –la miro desafiante – si tienes algo que decirme, puedes hacerlo delante de Dani –me cogió la mano-.
Domi: esta bien – suspiro- creo que es una locura que os vayáis a vivir juntos. Yo no tengo nada en contra de Dani pero te ha hecho mucho daño. ¿De verdad crees que no va a volver a equivocarse?
Por primera vez en toda la conversación tome la palabra.
Yo: entiendo que te preocupes por tu hija y tengas dudas, pero esta vez no pienso hacerle más daño.
Domi: la otra vez tampoco ibas a volver hacerlo y mira como acabaron las cosas –podía ver como a Cris le dolían las palabras de su madre-.
Cris: yo confió en él, en todo lo que hemos vivido en Paris… -Domi la interrumpió-
Domi: hija en París, estabais solos de vacaciones, esto es la vida real –Cris empezó a enfadarse de verdad-.
Cris: joder, pensaba que ibas apoyarme en esto pero ya veo que me equivoca…
Domi: pues si te equivocabas y mucho –el tono de la conversación era demasiado alto y yo no sabía que hacer – no puedo obligarte a que te quedes porque ya eres grandecita, pero si las cosas terminan saliendo mal, mejor no vuelvas.

Cris la miro se levanto y se fue a su habitación. Yo me quede unos segundos sin saber que hacer hasta que decidí ir a buscarla. Cuando entre en la habitación ella estaba llorando, al verme me abrazo.
Yo: no llores bonita, sabes que no puedo soportarlo.
Cris: ¿Dani tu estas seguro?
Yo: yo si –tenia miedo de su repuesta pero tenia que preguntárselo - ¿tu no?
Cris: lo que mas deseo ahora mismo es irme a vivir contigo y si mi madre no lo acepta pues mala suerte…

Al oír esas palabras por fin volví a respirar aliviado, a pesar de todo Cris no había cambiado de opinión así que le ayude a hacer las maletas. No cogió gran cosa, solo lo necesario para estar unos días el resto lo iría trayendo poco a poco. Antes de salir de su habitación me pregunto:
Cris: esta vez no me ocultas nada ¿verdad?
Yo: No, esta vez no tienes nada que temer –me acerqué a ella y la besé-.
Salimos de la habitación y antes de salir por la puerta la madre de Cris la detuvo:
Domi: espera un momento –Cris se giró y su madre la abrazo – lo siento, sabes que te deseo lo mejor ¿no?
Cris: ya lo sé mama por eso te quiero tanto.
Domi: mucha suerte hija –le dio un último beso en la frente, después se acercó a mi para despedirse y me dijo al oído –cuídala.
Sonreí y fuimos al coche, una vez dentro Cris me preguntó:
Cris: ¿Qué te ha dicho mi madre?
Yo: que te cuide – empezó a reírse-.
Cris: mas te vale hacerlo eh – suspiro – por un momento pensé que iba a estar enfadada mucho tiempo con ella…
Yo: en parte es normal que se ponga así, pero al final ha recapacitado…

El camino de hacia nuestra nueva casa no era muy largo. Había decidido alquilar un pisito en el centro de Madrid, no era muy grande pero era más que suficiente para Cris y para mí.

Al llegar le pedí a Cris que cerrara los ojos, no me hizo caso así que decidí tapárselos yo con la mano.
Yo: lo he decorado lo mejor que he podido – me reí –piensa que a pesar de todo soy un hombre y si no te gusta algo podemos cambiarlo…
Cris: Dani me estás poniendo nerviosa, ¿quieres enseñármelo ya?
Saque mi mano de sus ojos y encendí la luz. Cris miró a su alrededor y no pudo evitar sonreír. Me cogió la mano:
Cris: ¿me lo enseñas todo?
Le enseñe toda la casa, habitación por habitación. En cada una de ellas, ella me besaba y me decía que le encantaba. Al final llegamos a nuestra habitación, ella se tumbo en la cama y me pidió que me sentara con ella.
Cris: es más bonita de lo que pensaba –me beso-.
Yo: poco a poco la iremos llenando de vida ¿no? Tienes que traer todos tus trastos y darle tu toquecito de mujer –empezamos a reírnos-.
Cris: te quiero tanto

Voy ahogando el miedo en el rio de mis sueños, limpiando las heridas, recuperando el tiempo…

capítulo 39: Mañana




Empezamos el año como lo terminamos, haciendo el amor como locos. Me encantaba la pasión con la que me besaba, las ganas con las que siempre me entregaba su alma. Cuando hacíamos el amor parecía que teníamos la receta perfecta para darle al otro todo lo que deseaba e incluso más:

Yo: nadie me ha hecho el amor como tú –me miro y me dio la espalda-.
Cris: eso se lo dirás a todas…
Yo: te equivocas eso sólo te lo digo a ti – la abrace por detrás-.

Nos quedamos dormidos en esa posición. Por la mañana fue ella la que me despertó dándome besitos por toda la cara. Siempre hacia lo mismo cuando se despertaba antes que yo y reconozco que lo echaba de menos:
Yo: mmm… -estaba retorciéndome en la cama.
Cris: buenos días dormilón –la miré estaba sentada a mi lado con una sonrisa de oreja a oreja, la abrace y la volví a meter en la cama, ella empezó a reírse – Dani para, que tenemos que aprovechar el día.
Yo: tranquila que simplemente quiero darte los buenos días – la bese con ganas, confieso que me apetecía hacerla mía pero esta vez ella se escapo-.
Cris: va, que nos conocemos y ya se por donde vas – se puso de pie y se dirigió al lavabo-.
Yo: ¿Vas a dejarme así? –le chillé pero ella no me contestó-

Se había metido en la ducha así que decidí meterme con ella. Entre sin hacer ruido para que no me escuchara, me desnude y entre lentamente en la ducha. Ella no se dio cuenta porque estaba mirando hacía el otro lado entonces la abracé por la espalda.
Cris: Dani, joder –podía notar como se le aceleraba el corazón – me has asustado.
Yo: tranquila, no dejaría que nadie que no fuera yo se duchara contigo –empecé a besar su espalda desnuda, ella se giro y empezó a besarme – ahora si, buenos días – le susurre en el odio.
Cris: buenos días.
Poco a poco los besos dieron cabida a todo lo demás…

El resto del día fue perfecto, como había sido todo el fin de semana. Fuimos a Disneyland y ella desfruto como una niña pequeña, me hizo hacer cola para todas y cada una de las atracciones, me hizo ver el desfile de las princesas Disney, me hizo recorrer el parque de punta a punta.

Tengo que reconocer que yo también disfrute como un enano, me encanta estar allí, me encantaba estar con ella como una pareja normal, ser como el resto, que si íbamos cogidos de la mano o de repente nos besábamos nadie nos miraba, nadie nos conocía.
Es verdad que nos encontramos a algún español que nos reconoció pero decidimos no darle importancia.

A las 8 ya estábamos en el avión para volver a España. Mire a Cris y parecía que la sonrisa había desaparecido de su cara.
Yo: ¿Qué te pasa? –La apoye en mi hombro-.
Cris: nada, me hubiera gustado quedarme más tiempo contigo…
Yo: ¿más tiempo conmigo? –le cogí la mano y le toqué el anillo – vas a estar toda la vida conmigo.
Cris: eso espero –no sonaba muy convencida-.
Yo: ¿no estás segura? –me estaba empezando a preocupar-.
Cris: no es eso –me beso para tranquilizarme – es que en España las cosas van a ser muy distintas a este fin de semana, no vamos a poder pasear como lo hicimos por París… -la interrumpí-.
Yo: tienes razón,  pero encontraremos la manera de seguir estando juntos –me sonrió y se abrazó a mí-.
Cris: te quiero
Yo: mañana al terminar el programa te vienes conmigo, tengo que enseñarte nuestra casa –al oír esas palabras volvió a sonreír.
Cris: tendrá que ser por la noche porque tengo repor.
Yo: si quieres vamos ahora…
Cris: no bonito –siempre que me negaba algo lo acompañaba de una palabra bonita para que no me enfadara – quiero ir a casa, recuerda que me fui dejando únicamente una nota a mi madre…
Yo: tienes razón –le di un beso en la frente – mañana por la noche quedamos entonces.

Llegamos a España y nada más pisar el aeropuerto note como Cris se apartaba un poco de mi, para que nadie sospechará que estábamos juntos. Cogimos el coche y nada más entrar por la puerta me besó. Sonreí y la lleve a su casa.
Yo: adiós preciosa – la bese tiernamente, fue un beso largo no quería que se fuera-.
Cris: adiós –puse una cara triste – no me pongas caritas que solo es una noche…
Yo: tienes razón –le sonreí – a partir de mañana dormiremos juntos todos los días.
Cris: si, a ver como se lo digo a mis padres…
Yo: si quieres te ayudo, sabes que me llevo genial con ellos –sonrió-.
Cris: ¿te vienes mañana a cenar a mi casa y se lo decimos juntos?
Yo: ¿tu casa? – Me reí – no bonita, iré a casa tus padres – se rio, me beso una última vez y esta vez si que la deje ir.

Llegué a mi casa, me puse el pijama y antes de irme a dormir decidí mirar un poco mi twitter. Perfecto la gente se había enterado que habíamos estado en París, pero por primera vez eso no me preocupaba, sino todo lo contrario, me alegraba. En cierto modo todos empezaban a saber que Cris y yo estábamos juntos.
Antes  ir a dormir Cris me envió un whatshap:
C: “la gente ya sabe lo de París… ¿te importa?”
D: “me importa que te estén insultando por eso, pero que lo sepan me da igual”
C: “a mi me da igual que me insulten, estamos juntos y eso es lo único que me importa”
D: “me alegra oír eso J
C: “¿estas en tu casa o en la nuestra?”
D: “en la mía, la nuestra la estrenaremos juntos…”
C: “mañana”
D: “exacto, mañana empieza una nueva etapa y lo estoy deseando”

La quería por un millón de razones pero para empezar ella hacía que este mundo fuera un mejor lugar…

lunes, 27 de febrero de 2012

capítulo 38: siempre a tu lado




Pasamos el último día del año, juntos. Fuimos a visitar más sitos de Paris, comimos en un restaurante muy pijotero y volvimos al hotel sobre las 8 para prepararnos para la cena.

Ella se estaba duchando, no le había dicho donde íbamos a ir pero me apetecía que se arreglara. Aproveche ese momento para organizarlo todo: llame al servicio de habitaciones para pedir que nos trajesen la cena, busque por el canal internacional televisión española para ver las campanadas como dios manda, coloque encima de la cama un vestido precioso que le había comprado a Cris para que se lo pusiera y prepare todo lo demás a la perfección. Parecía mentira pero la suite de ese hotel era casi tan grande como mi casa…

Cris salió de la ducha y fue rumbo a la habitación. Al ver el vestido me llamo:
Cris: ¡Dani! –fui corriendo a verla-.
Yo: dime – tenía la sonrisa dibujada en la cara-.
Cris: ¿Qué es esto? –enseñándome el vestido-.
Yo: un vestido ¿no? –me reí- ¿te gusta?
Cris: me encanta mi amor – me dio un beso tierno-.

Estaba a punto de ponérselo, pero la detuve:
Yo: espera aún no te vistas –estaba únicamente con el albornoz-.
Cris ¿Por qué?
Yo: porque tenemos que despedir el año como dios manda – me abalance sobre ella y me dispuse hacerle al amor, ella empezó a reírse-.
Cris: estas loco…
Yo: si, desde que te conocí –volví a besarla esta vez con más fuerza, con más pasión y ella respondió a mis besos con la misma intensidad-.

Una vez terminamos la deje que se vistiera y fui al baño para ducharme rapidito y vestirme yo también. Cuando salí del baño ya estaba listo y ella también. Estaba preciosa, me había imaginado mil veces como le iba a quedar ese vestido, pero definitivamente estaba más hermosa de lo que pensaba.

Cris: ¿te has puesto traje? – Estaba mirándome extrañada – debes llevarme a un sitio muy elegante… -la interrumpí-
Yo: te equivocas, vamos a quedarnos aquí –en ese momento llamaron a la puerta – debe ser la cena…

Efectivamente era la cena, entraron un total de tres camareros para servir la mesa y dejárnoslo todo preparado. No tardaron mucho, unos pocos minutos después y tras darles una buena propina se marcharon.
Yo: la cena esta lista señorita – le aparte la silla para que se sentara-.
Empezamos a cenar y entre risas y besos se hicieron las doce. Nos pusimos enfrente de la tele con nuestras uvas y empezamos a comer. Cris acabo atragantándose pero yo conseguí comérmelas todas.

Al terminar la bese, la abrace, la acaricia y le felicite el año con la mejor de las sonrisas.
Yo: ahora que acaba de empezar el año quiero empezarlo bien – volvimos a sentarnos en la mesa- tengo tres regalos para ti.
Le di el primero: eran dos entradas para ir a Disneyland mañana…
Cris: vamos a ir a Disneyland –tenia las entras en la mano- con lo poco que a ti te gustan esas cosas…
Yo: tienes razón no me gustan mucho, pero hay una cosa que me va a encantar...
Cris: ¿Qué?
Yo: ver la carita de felicidad que vas a tener mañana –me sonrió y me beso – ahora viene lo difícil –saque una cajita -.
Cris: ¿Qué significa esto?
Yo: son unas llaves –tenía cara de desconcierto-.
Cris: ya, pero ¿que abren?
Yo: de momento las puertas de mi nueva casa, pero si tú quieres pueden abrir las puertas de nuestra casa…
Cris: ¿me estas pidiendo que vivamos juntos? – Asentí y ella se abalanzó sobre mi para besarme – te quiero.
Yo: supongo que esto es un si ¿no?
Cris: claro – tenia los ojos humedecidos.
Yo: ahora viene lo más importante para mí – me puse de pie y me acerque a ella – cierra los ojos y extiende la mano, ella me hizo caso y yo coloqué un anillo en su mano-.
Cris: Dani… -tenía cara de susto, así que antes de que se adelantara a los hechos la tranquilicé-.
Yo: estate tranquila que no voy a pedirte que te cases conmigo –respiro aliviado- por ahora… lee la inscripción.
Cris: siempre a tu lado – estaba a punto de llorar-.
Yo: simplemente te doy este anillo para que sepas que pase lo que pase siempre voy a estar a tu lado. Este anillo es una especie de promesa a largo plazo con él te prometo que voy a estar siempre. Esta vez no quiero problemas, no quiero miedos ni quiero dudas. Quiero darte todo lo que tengo, quiero hacerte feliz y conseguir que algún día, no se cuando, de aquí muchos años seas mi mujer.
Cris: voy a estar siempre a tu lado – le coloqué el anillo, le seque las lagrimas y la bese intentando demostrarle que todo lo que acababa de decirle no eran simplemente palabras que se quedarían en nada.


“solo necesito vivir para amarte, amarte para poder vivir”

domingo, 26 de febrero de 2012

capítulo 37: toda la vida besándote




Al llegar al aeropuerto fuimos directos al hotel, dejamos las maletas y fuimos a ver la ciudad. Empezamos a pasear y le cogí la mano. Ella me miro extrañada:

Cris: ¿Qué haces?
Yo: aquí nadie nos conoce, así que hago lo que me apetece –la abrace y comencé a besarla tiernamente-.
Cris: me encanta esta sensación, me encanta estar aquí sin miedo a que nadie nos vea…
Al final de nuestro paseo llegamos a los jardines de la torre Eiffel e hicimos lo mismo que hacen todos los turistas: fotos. Era precioso, Paris es esa clase de ciudad que tienes que visitar con el amor de tu vida, y yo lo estaba haciendo. Por algo dicen que es la ciudad del amor ¿no?

Me quede embobado mirándola:
Cris: ¿Qué te pasa?
Yo: nada –la abracé- ¿no te has dado cuenta de que somos la más bonita de todas las parejas que hay por aquí?
Cris: ¿tu crees? – me miro-
Yo: estoy seguro, pero por si tienes alguna duda –me aparte de ella y me acerqué a un señor para que nos hiciera una foto, regrese a su lado la abrace y le dije –bésame.

El señor se acercó a nosotros y nos devolvió la cámara:
Cris: a ver ¿como hemos salido?
Yo: la foto es perfecta – se la enseñé salíamos ella y yo besándonos con la torre Eiffel de fondo-.
Cris: me encanta –nos besamos y seguimos caminando-.

Decidimos ir a dar una vuelta en barco por el rio Sena.
Cris: todo esto es precioso –estábamos abrazados-.
Yo: es alucinante, pero tu eres lo más bonito que tengo alrededor…
Cris: no me digas esas cosas que luego me las creo.
Yo: pues créetelas –la besé una vez más, lo cierto es que llevaba todo el día sin dejar de hacerlo- estaría toda la vida besándote.

Entre beso y beso llegamos al hotel. Una vez en la habitación me dispuse ha deshacer mi maleta pero ella se balanceo sobre mi y me tiro a la cama:
Cris: ya aremos eso más tarde…

Empezó a besarme como si no hubiese mañana y yo me encendí como una cerilla. Me puse encima de ella y empecé a besarla. Mi cuerpo me pedía a gritos que la hiciese mía, la deseaba como nunca había deseado a ninguna otra. La pasión que Cris y yo teníamos no había conseguido sentirla con nadie que no fuera ella y eso se notaba cada vez que volvíamos hacer el amor después de mucho tiempo.

yo: me encantas –estábamos los dos desnudos en la cama-.
Cris: tu si que me encantas – la abracé-¿eres consiente de que mañana es el ultimo día de año?
Yo: si –me miro- ¿y tu eres consciente de que vas pasarlo conmigo?
Cris: no se me ocurre un fin de año mejor que este,  tu y yo en      Paris y juntos…

Nos quedamos dormidos, mañana sería otro gran día. Pasaría el fin de año con ella y tenía algo muy especial preparado.

capítulo 36: te he echado de menos




Llegue a Madrid con las cosas muy claras. Tenía el tiempo justo para dejar a Laura y conseguir que Cris se viniera  a Paris conmigo.

Lo primero que hice fue ir a casa de Laura. Al verme ella se abalanzo sobre mí, me abrazo e intento besarme pero yo me aparte:
Laura: ¿aun estas enfadado?
Yo: no, no es eso –entre y me senté en sofá – tenemos que hablar.
Laura: ¿de que? –Estaba intrigada – me estas asustando.
Yo: siéntate –le ofrecí un sitio a mi lado- cuando empezamos te dije que acaba de pasar por una relación que me había marcado –asintió- he intentado olvidarla de todas las formas posibles, pero no puedo… -me interrumpió-.
Laura: no hace falta que sigas Dani – se levantó – supongo que esto es un adiós.
Yo: -me levante y le cogí las manos- lo siento…
Laura: no pasa nada –me dio un abrazo- cuando empezamos a salir ya sabia a lo  que me exponía,  lo raro hubiera sido que la hubieras olvidado ¿no?
Yo: me tengo que ir, gracias por todo – le di un último abrazo-.
Laura: gracias a ti, espero que Cris te haga muy feliz…


Salí de su casa y fui corriendo a la de Cris. Cuando me abrió me miro sorprendida…
Yo: hola –puse la mejor de mis sonrisas- ¿puedo pasar?
Cris: claro – pase y me senté en la mesa del comedor- ¿tú no tendrías que estar camino al aeropuerto?
Yo: si, he venido a buscar a mi acompañante –me levante y me acerqué a ella – ¿te ayudo hacer la maleta? – me sonrió-.
Cris: ¿y Laura?
Yo: Laura ya no existe –sonrió y me abrazo – luego te lo cuento todo, pero ahora tenemos que hacer tu maleta.

Hicimos la maleta lo más rápido posible y fuimos rumbo al aeropuerto. Una vez en el coche empezamos hablar de todo lo ocurrido:
Cris: esto es una locura –parecía que se estaba arrepintiendo de haber venido conmigo casi sin pensarlo-.
Yo: te equivocas – me miro sorprendida- lo que ha sido una locura es haber querido olvidarnos.
Cris: estaba segura de que irías con ella… - puso una cara triste-.
Yo: ¿en serio? – se me escapo una sonrisilla- ¿crees que podría haberme ido sin pensar en ti?
Cris: no lo sé, parecías dispuesto a olvidarlo todo.
Yo: y lo estaba – agacho la mirada – pero lo nuestro es inolvidable.
Cris: eso parece ¿Qué va ha pasar ahora?
Yo: vamos a intentar hacer las cosas bien –sonreímos y llegamos al parking del aeropuerto-.


Ella bajo y saco las maletas del maletero, yo estaba apoyado en el coche:
Yo: espera un momento – la acerque a mí hasta tenerla a un par de centímetros de mi boca-.
Cris: ¿Qué? –podía notar como temblaba al tenerme tan cerca-.
Me acerque todavía más y la bese. Llevaba demasiado tiempo sin hacerlo y los dos lo deseábamos.  Fue un beso largo, un beso tierno pero sobretodo un beso esperado.
Cris: te he echado de menos
Yo: y yo a ti –volví a besarla-.


Una vez en el avión ella estaba mirando por la ventanilla, yo le cogí la mano. Ella se giro y me sonrió:
Yo: ¿me perdonas?
Cris: no tengo nada que perdonarte –me dio un piquito- aunque  reconozco que tuve un poco de miedo…
Yo: ¿miedo?  ¿A que?
Cris: a perderte, parecía que te estabas enamorando…
Yo: yo llevo mucho tiempo enamorado – esta vez fui yo la que le di un piquito-  ahora en serio, lo siento…
Cris: ahora mismo lo único que me importa es que estamos aquí juntos, rumbo a Paris y estos instantes hacen que olvide todo lo malo –se apoyó en mi pecho-
Yo: te quiero –le di un beso en la frente -.

Se quedo dormida en mi pecho y yo me puse a ver la película del avión, la verdad que no era ninguna maravilla pero era entretenida.

Un par de hora después el piloto dijo por megafonía:
“pasajero con destino Paris, abróchense los cinturones, estamos a punto de aterrizar”

Cris se despertó: me miro, me sonrió, me dio un besito y me dijo:
Cris: ahora si me creo que todo esto no es un sueño.
Yo: es te viaje se va ha convertir en nuestro mejor recuerdo.

sábado, 25 de febrero de 2012

capítulo 35: cumpleaños





Acaba de llegar a León, me encantaba estar en casa, con mi gente, con mis amigos de toda la vida.

No había llamado a Laura desde que se había ido de mi casa porque no tenia muy claro si quería hacer las paces con ella. Tampoco sabía nada de Cris y eso era lo que más me preocupaba,  echaba de menos verla por los pasillos, en plató aunque no me dijera nada. Echaba de menos ver sus andares y escuchar su risa.

La noche de mi cumpleaños fui a cenar con mis amigos y como de costumbre yo era el tema de conversación…
Chuspi: ¿Cómo te va con Laura? –Siempre iba directo al grano-.
Yo: bien –no quería entrar en detalles-.
Chupsi: ¿Por qué no ha venido a celebrar tu cumpleaños con nosotros? – Mi hermano se adelanto a mi respuesta-.
Nacho: porque no es Cristina Pedroche –le mire sorprendido- no me mires así, te recuerdo que he trabajo unos días en Otra movida…
Chuspi: no me digas que aún tienes a Cris metida en la cabeza…
Yo: el problema no es que la tenga en la cabeza, el problema es que la tengo  anclada en mi corazón. Parece que ha construido ahí su casa y no hay manera de echarla…
Chuspi: yo fui el primero en decirte que lo intentaras con Laura, pero si estas tan pillado quizás deberías hacer algo ¿no crees?
Yo: no lo sé, pero hoy no quiero hablar ni de Laura, ni de Cris ni de nadie –me puse en pie para brindar – hoy simplemente quiero pasarlo bien con mis amigos y celebrar mi cumpleaños.

A las 12 de la noche todos me felicitaron y empezaron a llegarme whatshaps de todo el mundo. El primero era de Flo
“Felicidades Martinez, no sabes lo orgulloso y afortunado que me siento de trabajar con alguien como tú”

Laura también me envió uno:
“felicidades gordi, disfruta mucho de tu día nos vemos cuando vuelvas…”

No era un súper mensaje de m novia pero después de la pelea no podía esperarme más. Anna también me felictio:
“felicidades! Hoy años pasan para todos ¿eh? Disfruta mucho y haz las cosas bien”

Me habían felicitado todos, pero por más que busqué Cris todavía no lo había echo. Reconozco que esperaba aunque fuera un soso  felicidades de su parte pero durante toda la noche no llego.
Intenté no comerme mucho la cabeza e intentar disfrutar todo lo posible de la noche. Al día siguiente me levanté tarde y lo primero que hice fue mirar si Cris me había felicitado aunque fuera por el twitter pero todavía no lo había echo. Tan mal estaban las cosas entre nosotros para ni siquiera recibir una simple felicitación de su parte?

Intente no pensar demasiado en ella el resto del día pero fue inevitable:
Nacho. ¿Qué te pasa?
Yo: nada –no tenía ganas de hablar de tema-.
Nacho: venga tete que nos conocemos ¿que pasa?
Yo:- esta vez decidí contarle la verdad- Cris no me ha felicitado…
Nacho: ¿Cómo que no? – Me miro extrañado – si acaba de twittearte –me levanté del sofá y fui corriendo a mirar que me había puesto-.

El tweet no era nada del otro mundo simplemente un felicidades, pero reconozco que esa tontería me devolvió la sonrisa. Simplemente pude contestarle  “gracias Pedrochada”

Pasé la tarde en familia y antes de cenar decidí volver a darle las gracias a Cris per esa vez por whatshap.
“pequeña, gracias por felicitarme. Reconozco que empezó a pensar que se te había olvidado”
Me contesto al instante:
“¿olvidarme? Ya me gustaría a mi poder olvidar ciertas fechas, pero es imposible”
Sabia que se refería a todas las cosas vividas conmigo, por eso preferí no decirle nada más. No quería empezar a discutir.

Cuando estaba a punto de irme a dormir Cris me escribió otro whatshap:
“por cierto Dani al final vas a ir a Paris?”
Dude unos minutos que contestarle exactamente, hasta que por fin lo vi claro… por supuesto que iba a ir a París:
“si”

No le puse nada más y ella no me contesto, supongo que dio por hecho que me iba a ir con Laura pero estaba muy equivocada…

capítulo 34: siempre os quedará París



Me fui a mi casa más confundido que nunca, joder si hubiera esperado a que Cris volviera de Barcelona ahora todo sería distinto. Como siempre me había precipitado, estaba convencido de que Cris nunca volvería conmigo pero estaba dispuesta a hacerlo  y yo como siempre volví a cagarla…


Ahora entendía muchas cosas, entre ellas el porqué del gran enfado de Anna conmigo, seguro que ella sabía lo del viaje y por eso le sentó tan mal que yo empezara a salir con Laura. Todavía no había llegado a casa, así que decidí cambiar el rumbo e ir a ver a Anna.


Anna: ¿si? –acababa de contestar al interfono-.
Yo: Anna, soy Dani ¿me abres? – me abrió y subía su casa, al entrar me senté en el sofá-.
Anna: ¿Qué pasa? –Sonaba borde-.
Yo: Cris me acaba de dar esto –le enseñe el sobre con los viajes-.
Anna: joder, mira que le dije mil veces que no lo hiciera… te ha dicho que te vallas con Laura ¿no?
Yo: si...
Anna: ¿y que vas hacer?
Yo: no lo se, por eso estoy aquí – la miré esperando que de su boca saliera una solución-.
Anna: yo rompería esos billetes y si quieres hacer un viaje con Laura la llevaría a cualquier otro sitio, pero París no es una buena idea…
Yo: tienes razón, no estaría bien utilizar los billetes que compro Cris para nosotros con otra...
Anna: no me refería a eso –se sentó conmigo en el sofá- ¿Dani tu crees que si vas a Paris con Laura, no vas a pasarte los días recordando lo que le dijiste a Cris?

En ese momento recordé cuando estábamos en el aeropuerto, ella escucho por megafonía la salida de un vuelo a Paris y se le ilumino la cara. Entonces fue cuando yo le dije que algún día ella y yo nos perderíamos en esa ciudad…

Yo: tienes razón –había vuelto a la realidad – para Cris y para mi Paris siempre será siempre una especie de sueño – me interrumpió-.
Anna: puede dejar de serlo.
Yo: ¿Qué? – estaba sorprendido-.
Anna: puedes irte con ella ¿o es que ya no la quieres?
Yo: claro que la quiero, nunca podré dejar de hacerlo pero yo estoy con Laura y soy feliz con ella – intente sonar convincente-.
Anna: ¿feliz? Dani estar bien con alguien no significa ser feliz –me dio una palmadita en la espalda- en el fondo sabes que solo as sido realmente feliz con una persona y esa no es Laura.
Yo: para lo que duro…
Anna: durará lo que durará conseguiste ser completamente feliz y ahora mismo esta en tus manos volver a serlo –no sabía que pensar-.
Yo: ¿y si vuelve a salir mal? Dudo mucho que Cris y yo podamos soportar volver a pasar por lo mismo…
Anna: pues si sale mal como dice la película “siempre os quedara Paris”


Pasaron los días y seguía sin saber que hacer. No os podéis imaginar como echaba de menos a Cris ahora que estábamos de vacaciones, sabía que la quería, sabia que ella sentía lo mismo pero también sabia que volvería a salir mal…


Faltaban un par de días para mí cumple y decidí irme a León:
Yo: oye Laura, por cierto –estábamos los dos haciendo la cama- esta tarde me voy a León para pasar las fiestas y mi cumpleaños…
Laura: vale, a que hora salimos - creo que daba por seguro que iba a venir conmigo-.
Yo: a ver Laura voy a pasarla con mi familia –me miro extrañada-.
Laura: ose que no quieres que vaya ¿no?
Yo: joder Cris…
Laura: ¿como me has llamado? – ni siquiera yo entendía porque la había llamado así-
Yo: me he equivocado, lo siento –intente calmarla-.
Laura: sigues pensando en ella ¿no?
Yo: a ver simplemente a sido un lapsus –estaba muy alterada- he dicho Cris como podría haber dicho cualquier otro nombre.
Laura: pues que casualidad, que con los mil nombres que existen justo me digas Cris –abrió la puerta y se fue-.


Yo no fui tras ella, cosa que me extraño, porque siempre que Cris me hacia eso yo salía corriendo. Pero estaba claro que Laura no significaba ni la mitad para mí de lo que significaba Cris. Por ella no haría ni la mitad de locuras de las que hice por Cris, con ella no me iría a Paris.

no solo respirar es vivir...

viernes, 24 de febrero de 2012

capítulo 33: ¿te estás enamorando?


Laura y yo llevábamos una semana y estábamos bien. Nos habíamos visto todos los días y para decirlo finamente digamos que ya me había rencontrado con todas las partes de su cuerpo.

Para mi sorpresa Cris no había dejado de hablarme, como si que había echo Anna, no es que tuviéramos una super relación pero por lo menos nos saludamos y trabajábamos a gusto…

El lunes en la reunión pre-programa me sono el móvil, lo cogí con una sonrisa en la boca porque vi que era Laura:
Yo: ¡hola preciosa! – me gustaba hablar con ella-.
Laura: hola, te llamaba para decirte que esta noche no puedo ir a tu casa porque salgo muy tarde…
Yo: no pasa nada, nos vemos mañana.

La conversación no fue nada del otro mundo pero al colgar vi que Cris me estaba mirando, me sonrió y me dijo:
Cris: parece una buena chica…
Yo: lo es  - era la primera vez que Cris se interesaba por Laura-.
Cris: ¿te estas enamorado? – su pregunta me sorprendió-.
Yo: enamorando, no lo se, pero es la primera vez en mucho tiempo que cada vez que suena mi móvil, no voy corriendo por si eres tú
Cris: pues me alegro mucho Dani, de verdad – los ojos le brillaban, estaba a punto de caerle la lagrimilla- después de todo lo que hemos pasado, es re confortable ver que uno de los dos ha conseguido ser feliz.
Yo: tu también lo vas a conseguir – le sonreí- todos morían por estar contigo simplemente tienes que elegir y seguro cae rendido a tus pies… -me interrumpió-.
Cris: eso no es verdad, yo nunca he podido escoger,  desde que te conozco siempre que se me ha acercado alguien e iba a intentarlo aparecías y me quedaba contigo…
Yo: ya – no sabia muy bien que decirle- contigo he sido muy egoísta, siempre te he querido para mí aunque no estuviéramos juntos, pero ahora te prometo que si escoges a alguien yo no me pienso entrometer…

En ese momento llego Anna.
Anna: Cris te he dicho mil veces que no hables con él, no ves que sus palabras siempre terminan haciéndote daño…-la interrumpí-.
Yo: perdona, pero estamos hablando como amigos…
Anna: llevo un rato escuchándoos,  ¿como amigos Dani? Crees que es bonito decirle a persona que supuestamente adorabas que eres feliz con otra… no ves como la destrozas –esta vez fue Cris la que la interrumpió-
Cris: Anna tranquila –la cogió del brazo- he sido yo la que le ha preguntado como estaba y él simplemente me lo estaba contando…
Anna: tu también pareces tonta, para que le preguntas nada – la cogió y se la llevo para que yo no escuchara la conversación.

Sabia que Anna tenia razón quizás me había puesto hablar con Cris sin darme cuenta que es mi ex pareja. La chica que más he querido en mi vida y seguramente mis palabras le habían dolido así que le envié un whatshap…
“Cris siento si algo de lo que te he dicho te ha hecho daño”
Durante todo el día no volví a cruzarme a cris nada más que en el directo.

Esa semana trabajábamos el doble, ya que, además del programa en directo por las tarde grabábamos los programas de navidad. Fue una semana realmente estresante Laura y yo casi no nos habíamos visto pero por fin era viernes y al terminar el programa comenzaban las vacaciones. No había hablado con Laura de hacer nada especial, pero estaba claro que íbamos a pasar más de un día juntos.

Estaba recogiendo mis cosas en el camerino cuando de repente Cris entro, cosa que me sorprendió porque no habíamos hablado desde el lunes:
Cris: ¿puedo pasar?
Yo: claro –la invite a que se sentara en mi sofá, pero prefiero quedarse de pie-.
Cris: no voy a robarte mucho tiempo, simplemente quería darte una cosa…
Yo ¿Qué?
Cris: no se si te acuerdas, pero el día que me mandaste ese whatshap en el que ponías que no cambiarias nuestra historia por ninguna... y todas esas cosas. Bueno antes de que todo cambiara, yo decidí volver apostar por ti, eso era lo que quería decirte antes de que me  contaras lo de Laura –no podía creer lo que estaba escuchando- pero tu te me adelantas y todo se vino abajo. Lo he pensado mucho y creo que es una pena perder una oportunidad como esta. Así que te voy a dar lo que te compré y espero que vayas con Laura y lo disfrutes mucho – me dio un sobre y se fue sin esperar a que lo abriera-.

Abrí el sobre y en el había dos para pasar fin de año en  París. 

jueves, 23 de febrero de 2012

capítulo 33: ojalá tengas suerte


Cuando llegué al estudio fui directamente al camerino de Cris:

Yo: hola – estaba estirada en el sofá-
Cris: hola –me dio dos besos – ahora mismo iba a ir hablar contigo…
Yo: ¿si? Que casualidad, yo también tengo que hablar contigo.
Cris: pues empieza –me sonrió y me senté a su lado en el sofá-.
Yo: ayer salí con Chuspi a cenar –vi como empezaba a ponerse nerviosa- estuvimos hablando de nosotros y me di cuenta de que aunque nos queremos, nuestra historia parece que ya no puede ser.
Cris: ¿Qué me estas intentando decir?
Yo: que tenias razón. Que has hecho bien en hacer caso a tu cabeza y no darme otra oportunidad, porque ya he entendido que aunque volviéramos a empezar entre tu y yo siempre habría un obstáculo nuevo –empezó a formárseme un nudo en la garganta al igual que ella-.
Cris: ¿has conocido a otra verdad? – me sorprendió su pregunta-.
Yo: ¿Por qué me preguntas eso?
Cris: porque sería la única explicación lógica a todo esto que me estas diciendo –me miro a los ojos y vi que los tenia vidriosos- dime la verdad.
Yo: no he conocido a nadie – sabia que estaba a punto de partirle el alma- ya la conocía, ayer me rencontré con Laura mi novia del instituto y...-me interrumpió-.
Cris: lo sabía, no hace falta que me digas nada más – me dio la espalda para que no la viera llorar- ¿quieres intentarlo con ella?
Yo: si, creo que es la única que puede conseguir que te olvide.
Cris: pues ojala lo consigas –cogió un pañuelo para secarse las lagrimas- yo no voy a ser un obstáculo…
Yo: ¿a que te refieres?
Cris: a que tienes todo el derecho del mundo ha intentarlo, yo hice lo mismo con Carlos y tu en cierto modo te mantuviste al margen. Quizás porque al principio no sabias que existía, pero yo lo intente y me salió mal. ojala tengas suerte…
Yo: es curioso hace un par de días estábamos convencidos de que nunca abría una despedida –me interrumpió-
Cris: tu estabas convencido, yo sabía que en cuanta tuvieras la oportunidad de irte lo harías y no me equivoqué.
Yo: no me voy a ningún lado, siempre voy a estar aquí para lo que necesites y lo sabes.
Cris: pues ahora mismo necesito estar sola –salí de su camerino con el alma partida, pero con ganas de que Laura me hiciera olvidar todo esto-.

Al terminar el programa Anna vino a mi camerino:
Anna: ¿puedes explicarme que coño estas haciendo? –Supuse que ya había hablado con Cris-.
Yo: lo que debí hacer hace mucho tiempo, comprender que entre Cris y yo ya paso lo que tuvo que pasar y… -me interrumpió-
Anna: pensé que nunca ibas a rendirte, pero me equivoqué…
Yo: no me he rendido, simplemente he decidido darme una nueva oportunidad
Anna: pues haberlo pensado antes, antes de rogarle a Cris que no aceptara a Raúl.
Yo: esa fue su decisión no la mía…
Anna: no seas tan falso Dani, sabes perfectamente que Cris le rechazo por ti. Por tu cancioncita en el karaoke, por tus palabras de amor eterno, por tu manera de regalarle los odios…
Yo: puede que le rechazará por lo que hice, pero todo eso no fue suficiente para que me diera otra oportunidad…
Anna: y menos mal que no lo hizo
Yo: creo que estas exagerando
Anna: yo creo que tu la estas cagando, Cris esta destrozada, como puedes cambiar tanto… Dani hace dos días le dijiste que no cambiarías vuestra historia por nada y acabas de hacerlo.
Yo: a veces se dicen muchas tonterías –estábamos chillando- dios cualquiera diría que te lo estoy haciendo a ti…
Anna: pues sí, porque me siento culpable. Porque intente convencer mil veces Cris de que eras sincero, de que la querías, pero me equivoqué y en cierto modo ella esta destrozada ahora mismo por mi culpa.
Yo: quiero a Cris, la voy a querer siempre pero eso no es suficiente y por fin lo he entendido.
Anna: solo espero que no vuelvas a molestarla nunca  –salió de mi camerino dando un portazo-.

Perfecto todos estaban en mi contra. ¿Tan difícil era entender que tenía ganas de intentarlo con alguien que no fuera Cris? Llevaba desde agosto intentando que las cosas funcionaran y nunca acababan de hacerlo, en gran parte por mis errores.

Llego la noche y fui a cenar con Laura. Decidí ser sincero con ella, igual que lo había sido con Cris:
Yo: Laura tenemos que hablar –le cogí las manos- ayer no fui del todo sincero contigo…
Laura: no me digas que tienes novia –estaba nerviosa-.
Yo: no, pero acabo de salir de una relación que ha marcado mi vida. No voy a negarte que la sigo queriendo, pero tengo ganas de dejar de hacerlo –respiro aliviada-.
Laura: gracias por ser sincero –me sonrió- y no te preocupes que vamos a ir poco a poco y veras como de aquí unos meses ni siquiera recuerdas su nombre –se acercó a mi y me dio un beso tierno.

La deje en su casa y fui a dormir a la mía. Cuando estuve a punto de irme a la cama me sonó el whatshap era Laura:
“buenas noches, gracias por darme una oportunidad”
Le contesté:
“Gracias a ti por aparecer otra vez”
Me fui a dormir y por primera vez en mucho tiempo mi ultimo pensamiento no fue Cris, fue Laura.

capítulo 32: reencuentro


Cris no me contestó el whatshap, supongo que no sabía muy bien que decirme o simplemente no quería que volviéramos hablar otra vez de lo mismo.

En el programa Cris entro en directo desde Barcelona, como siempre estaba preciosa y parecerá una cursilada pero la echaba de menos. Esa noche salí a toma algo con mi amigo y manager Chuspi, el plan era algo sencillito una cena y unas copas.

Cuando llegue al restaurante, tuve que pasar por el típico interrogatorio de amigo:
Chuspi: bueno ¿vas a contarme como están las cosas con Cris o que?
Dani: las cosas con Cris no sé ni yo como están. Nos queremos y eso lo sabemos los dos, pero eso no es suficiente parece que siempre hay algo que nos separa.
Chuspi: a veces pienso que vuestra historia es imposible –me miro seriamente – ¿no has pensado intentarlo con otra?
Dani: ¿con quien? – Me extraño su pregunta-.
Chuspi: no sé Dani ya sabes lo que dicen un clavo saca otro clavo… - me quede pensativo-.
Dani: tienes razón, pero ahora mismo no tengo nadie con quien intentarlo…

Cambiamos de tema y empezamos hablar de él y de su mujer. En cierto modo Chuspi tenía la vida resuelta, una mujer que le esperaba en casa todas las noches y que además estaba esperando un hijo del cual yo sería el padrino.
Fuimos a un bar a tomar una copa y fue ahí donde me rencontré con ella:
Laura: ¿Dani? –me gire sorprendido - ¿te acuerdas de mi? – no podía creer lo que estaba viendo, esa chica era Laura mi novia del instituto-.
Yo: claro –me levante para darle un abrazo – como no me voy acordar de ti –la invite a que se sentara con nosotros-.

Hablamos un poco de nuestra vida, me conto que hacia menos de un mes que se había mudado a Madrid. No había cambiado nada, seguía teniendo esa mirada angelical y esa figura despampanante. Cuando Laura se fue un momento al lavabo Chuspi y yo hablamos:
Chuspi: parece que el mundo te sonríe hoy – me sorprendió su reacción-.
Dani: ¿a que te refieres?
Chuspi: joder Dani, hace una hora estábamos hablando de la posibilidad de intentarlo con otra y ahora aparece Laura…-tenia razón parecía que la vida había decidido volverá a cruzarla en mi camino-.
Dani: ¿ya pero Cris?
Chuspi: lo tuyo con Cris es imposible. Hay demasiada mierda entre los dos y aunque os perdonarais esa siempre sería una brecha demasiado grande entre vosotros…

En ese momento Laura regresó y Chuspi decidió marcharse a su casa para dejarnos solos:
Laura: parece que tu amigo no ha dejado solos ¿no?
Yo: si es que si no su mujer le pega –estaba nervioso-.
Laura: y la tuya ¿no?
Yo: ¿la mía? –empecé a reírme-  a mí me queda mucho para tener mujer.
Laura: bueno, llamémosle novia
Yo: no, novia tampoco – al escuchar que no tenia novia ella sonrió-
Laura: bien, entonces puedo invitarme a mi casa a tomar la última ¿no?

Acepte encantado y fuimos rumbo a su casa. Cuando llegamos nos sentamos en el sofá:
Laura: te parecerá que soy muy directa, pero tengo que hacerte una última pregunta….
Yo: a ver dispara.
Laura: hace poco vi unas fotos tuyas con Cristina Pedroche, tenéis algo – Cris y yo lo teníamos todo, pero no iba a contárselo. Mi intención era que ella me hiciera olvidarla-.
Yo: no, Cris y yo somos buenos amigos –le sonreí-.
Ella se relajo, puso la tele y se apoyó en mi hombro. Me sentía incomodo, una parte de mi estaba feliz de estar con Laura y la otra no paraba de gritarme que saliera corriendo y me fuera a ver a Cris.

Mientras estaba envuelto en mis pensamientos, ella me miro y se acercó a mi poco a poco hasta llegar ha estar a menos de dos centímetros de mi boca.
Laura: no se como lo haces pero sigues volviéndome loca.
Me beso y yo deje que lo hiciera, cerré los ojos y en cuanto los abrí creí que la que me estaba besando era Cris. Me aparte asustado y volví a la realidad.
Laura: ¿Qué te pasa? –volvió a besarme – ¿acaso no te gusto?
Yo: claro que me gustas –volví a besarla –
Laura: ya es muy tarde y supongo que mañana trabajas ¿no?
Yo: si, ¿me estas echando?
Laura: estoy poniendo un poco de distancia, quiero hacer las cosas bien. ¿Quedamos mañana para cenar?

Le dije que si y me fui a mi casa no sin antes despedirme con un beso. Toda la noche estuve pensando en que hacer, Laura me gustaba de verdad ya habíamos estado juntos y de algún modo después de Cris era la chica que mas me había marcado. Chuspi tenía razón lo mio con Cris era imposible, mañana hablaría con ella de todo esto y que pasara lo que dios quiera…


miércoles, 22 de febrero de 2012

capítulo 31: cállame


Llegamos al camp Nou con el tiempo justo, Moni se puso delante de nosotros y grabo todo el partido. Como era de esperar el barça le metio cuatro goles al rayito, pero eso no era lo que me hacía tener esa sonrisa de tonto. Esa sonrisa tenia una culpable y era la misma de siempre, por más que intentaba mirar el partido los ojos se me iban hacia ella, me encantaba verla animar como si estuviera en su campo y que todos los presentes la miraran raro. A ella todo eso no le importaba, estaba disfrutando a pesar de los 4 goles creía en la remontada.

Cuando termino el partido cogimos los 3 un taxi, Moni se sento delante. Empecé a vacilar un poco a Cris:
Yo: así que hasta el último minuto creyendo en la remontada ¿no?
Cris: claro –me empecé a reír- peores cosas se han visto…
Yo: tienes razón yo también creo en las remontadas –me miro extrañada-.
Cris: ¿remontadas? Si últimamente este barça no tiene que remontar nada…
Yo: no solo existen las remontadas en futbol, también existen en la vida…
Cris: ¿ah si?
Yo: si, mira, poco a poco le voy ganando la partida a tu razón –ella se rió-
Cris: no te hagas ilusiones que sigues perdiendo…
Yo: ya pero la diferencia cada vez es mas corta ¿no?
Cris: hoy en día es lo suficientemente grande – la mire con carita de pena – no me pongas esas caritas…
Yo: tranquila tengo todo el tiempo del mundo –le sonreí-.

Dejamos a Moni en su casa, ya que vivía en BCN y el taxi siguió rumbo al hotel. En menos de 3 minutos estábamos ahí. Su habitación y la mía estaban pegadas:
Cris: buenas noches –estaba a punto de entrar a su habitación-.
Yo: buenas noches pequeña –me acerqué a ella y le di dos besos, el ultimo en la comisura-
Cris: Dani…
Yo: tranquila muchacha que a sido sin querer –me reí y ella se dispuso a entrar a su habitación- por cierto –asomo la cabeza – si necesitas algo estoy a tan solo 10 pasos.

Entre en mi habitación me puse el pijama y me tumbe en la cama con la intención de dormir ya que tenia que volver a Madrid a primera hora para hacer el programa.

Reconozco que una parte de mi tenia la esperanza de que en cualquier momento Cris llamaría a mi puerta, pero no lo hizo así que decidí cambiar mis planes y poner la alarma un poco antes para despedirme de ella.
A las 7 de la mañana estaba llamando a su puerta. Ella me abrió pensando que era Moni.
Cris: joder Moni habíamos quedado a i media – abrió los ojos y vio que era yo - ¡joder Dani! –Se asustó – estaba convencida de que era Moni…
Yo: ya me he dado cuenta – me reí-
Cris: ¿Qué quieres? – con la mano se estaba tapando la cara, así que se la aparte –
Yo: primero ver lo preciosa que estas cuando te despiertas, que ya lo había olvidado –me dio un golpe en brazo – y lo segundo despedirme.
Cris –empezó a reírse- que dramático te has vuelto, ni que fuéramos a estar dos años sin vernos…
Yo: ya, pero quería que supieras que no me había quedado dormido –me acerque a ella y le quise dar dos besos, pero alguien la llamo-
Cris: ¿hola?  ¿Cómo estas bonito? –no sabia con quien estaba hablando pero me quede esperando a que colgará-
Yo: ¿Quién era? Si se puede saber… -moría de celos-
Cris: Raúl, quería saber como estaba –me molesto que fuera él y exploté-
Yo: ¿a que juegas?
Cris: ¿perdón?
Yo: eso que ¿a que coño juegas? Rechazas a Raúl, pero sigues hablando con el con unas confianzas que no son normales –estaba demasiado alterado- y a mi me tienes completamente desorientado, parece que estas jugando con los dos a ver cual es el que mas te conviene...
Cris: ¿eso piensas de mí? ¿Qué te estoy utilizando? –Asentí – vete a la mierda…
Yo: no, no pienso irme a ningún lado hasta que seas clara conmigo –la cogí de la cintura – ¿porque te dejas querer por los demás, si sabes que me quieres a mí?
Cris: ¡cállate! –intento apartarse pero no la dejé-
Yo: ¡cállame! – estaba a punto de besarla y aunque ella se resistía sabia que lo deseaba igual que yo, estaba a punto de lanzarme pero…
Moni: ¿chicos? –con la discusión habíamos dejado la puerta abierta- ¿Qué hacéis? –Cris se apartó de mí.
Cris: nada –me miro – Dani ya se iba…

Le di dos besos a mi Moni y salí de allí corriendo. Durante todo el viaje no pude dejar de pensar en lo idiota que había vuelto a ser. Había perdido los nervios completamente con Cris por culpa de Raúl y eso no me gustaba. Nunca había reaccionado así con nadie, nunca había sentido esos celoso casi enfermizos, pero pensaba que en parte tenía motivos para estar así…

Cuando llegue a Madrid le envié un whatshap a Cris:
“siento lo de esta mañana, no volverá a pasar”

Para mi sorpresa ella me contesto al instante:
“no pasa nada, creo que en parte tienes razón. Quizás le he sigo dando alas a Raúl”

Le conteste:
“¿solo a Raúl?”

Esta vez tardo un poco más en contestarme y estaba empezando a ponerme nervioso, pero al final lo hizo:
“si, a ti siempre intento cortártelas aunque nunca me sale bien. Si hoy no hubiera sido por Moni hubiera vuelto a caer”

De repente se me quitaron todos los miedos y volví a la normalidad. Pensé unos minutos que contestarle, quería que fuera algo perfecto y esto fue lo mejor que se me ocurrió:

“tu y yo tenemos una historia única, una historia diferente, nos entregamos el uno al otro con todo lo bueno y lo malo, sin medir las consecuencias.      Creamos un amor diferente, fuerte, tanto que aún sin estar juntos nada lo destruye y quizás no es la mejor historia del mundo, pero no la cambiaria por ninguna. Porque es mi historia, es nuestra historia y es perfecta”

capítulo 30: siempre gana!


Los minutos parecían horas hasta que se hicieron las once y nadie bajo. Vi como Raúl miraba el móvil, supongo que Cris le había dicho algo, y se sentada en bordillo. Miró hacía el cielo resoplo y pude ver como se le caía una lagrima, supongo que en el fondo confiaba en que Cris bajara. Pasaron unos minutos y se fue.

Yo me quede un rato más en el coche y me dispuse a ir a ver a Cris para saber como estaba. Pique a la puerta y tardo unos minutos en abrir. Por fin lo hizo, me miro y me abrazo. Fue un abrazo largo, sincero y lleno de amor:

Yo: al final ha ganado el corazón ¿no?
Cris: ese siempre gana –me sonrió y me invito a pasar- no me digas que estabas abajo tu también…
Yo: si –le sonreí- soy tan idiota que quería ser el primero en saber que hacías…
Cris: ¿y si hubiese bajado?
Yo: no lo has hecho y eso es lo que importa… -intente besarla pero se apartó-.
Cris: puede que en lo de Raúl haiga echo caso a mi corazón, pero respecto a nosotros todo sigue igual…
Yo: me lo imaginaba –resople- pero aun así hoy soy feliz…
Cris: que tonto eres –me sonrió- ¿quieres ver una peli?
Acepte encantado, puede que entre nosotros las cosas siguieran igual pero por lo menos Raúl estaba dejando de ser un obstáculo. En cierto modo ella me había escogido a mí…
Yo: me encanta disfrutar de tu compañía pero mañana trabajamos –me dirigí a la puerta, ella me acompaño- Adiós
Cris: ¿adiós? ¿Habrá algún día en el que tú y yo nos digamos adiós para siempre?
Yo: ¿a que te refieres?
Cris: a que hemos tenido tantas despedidas que parecían definitivas y míranos aquí seguimos…
Yo: aquí seguimos, y ojala sigamos aquí siempre –me sonrió-
Cris: tu te irás cuando te enamores de otra, te cases y tengas hijos –se rio- que ya tenemos una edad…
Yo: yo me casaré, tendré hijos y compartiré mi vida contigo –le di un beso en la mejilla y le susurre en el oído- aunque lo evites con todas tus fuerzas entre nosotros acabará ganando el corazón…

Se limitó a sonreír y me fui a mi casa. Me encantaba cuando conseguía dejarla sin palabras, cuando me acercaba a menos de 2 cm de su piel y sentía como temblaba, por más que quisiera evitarlo no podía dejar de quererme y yo tampoco…

Cuando llegué al estudio, Flo me envió un whatshap citándome en su despacho para plantearme algo sobre el programa:
Yo: tu dirás…
Flo: espera que aun tiene que llegar alguien –supuse que era Anna pero me equivoque –
Cris: aquí estoy –al verme se sorprendió – veo que estas ocupado si quieres vuelvo luego…
Flo: no, pasa que lo que tengo que comentaros va para los dos – se sentó a mi lado y nos dispusimos a escuchar a Flo- Cris como sabes hoy al terminar el programa vas a Barcelona para hacer un reportaje sobre los premios ondas –Cris asintió– y como ambos supongo que sabéis, esta noche es el barça - rayo –ambos volvimos asentir– bien, pues hemos pensado que podría ser interesante llevaros a los dos a ver el partido con una cámara para grabar el duelo entre un cule y una rayista a muerte ¿Qué os parece?
Yo: ¿me estas diciendo que esta noche voy a ir al camp Nou con Cris? –Flo asintió- pues por mí encantado, tú que dices Cris…
Cris: por mi también, me hace ilusión ver ese partido…

Flo nos sonrió y nos dio los billetes de avión y las entradas para el partido ambos eran tres puesto que Moni también nos acompañaba. En el programa Cris y yo nos picamos y acabamos haciendo una apuesta, el que ganara entraría al otro a caballito el día siguiente.

Termino el programa y nos fuimos Moni, Cris y yo rumbo al aeropuerto.Una vez en el avión los tres nos sentamos juntos. 
Moni se durmió a los 5 minutos y Cris y yo estábamos siendo todo el rato observados…
Cris: que incomoda me siento, todo el mundo nos mira.
Yo: es normal Pedrochada no ves que vas con una de las celebridades más importantes del país –empezó a reírse-.
Cris: no me digas que por aquí esta Santiago Segura…
Yo: -esta vez fui yo el que me reí- sabes como picarme eh…
Cris: ya, es una de mis especialidades ¿recuerdas?
Yo: prefiero recordar otras de tus especialidades –lo dije con un tono seductor-.
Cris: eres un guarro –me golpeo en el hombro – tu recuerda, recuerda porque no vas a volver a sentirlas.
Yo: eso no te lo Crees ni tu bonita – volvimos  reírnos-.

La verdad es que pasamos los 45 minutos que duraba el vuelo riendo y eso me encantaba… Al llegar, por los pasillos del aeropuerto del Prat por megafonía anunciaron el siguiente vuelo a París, al escuchar esa ciudad Cris susurró:
Cris: Paris – la sonrisa se dibujo en su rostro, así que me acerque a ella y le dije-.
Yo: Algún día tú y yo nos perdemos en esa ciudad…

Si te cabe el cielo en un abrazo, siempre habrá una estrella para ti!

martes, 21 de febrero de 2012

capítulo 29: hasta las once


Cris y yo llegamos juntos al estudio. En el aparcamiento nos encontramos a Anna y Cris fue directa  a disculparse con ella, porque le había explicado lo grosera que había sido ayer. Yo las deje que hablaran tranquilas y me fui rumbo a mi camerino. Antes de entrar Raúl se acercó a mí.

Raúl: al final ayer te fuiste con Cris ¿no?
Yo: si, se quedo a dormir a mi casa –los ojos se le abrieron como platos-.
Raúl: ¿Qué? –No podía creérselo- no me digas que al final ha vuelto a perdonarte…

Yo simplemente me límite a sonreírle y entre a mi camerino, evidentemente Cris y yo no nos habíamos reconciliado y no tardaría mucho en enterarse pero me gustaba pensar que por lo menos unos minutos se moriría de celos.

En la reunión pre-programa Cris se sentó al lado de Raúl, cosa que él no se lo tomo muy bien:
Raúl: ¿por qué no te sientas mejor con Dani? – Cris estaba flipando-.
Cris: ¿perdón?
Raúl: has pasado la noche con él, puedes pasar el resto del día – Anna que estaba escuchando la conversación se metió en medio-.
Anna: oye Raúl no te pases, que si Cris durmió en casa de Dani fue porque no podía mantenerse en pie…
Cris: déjalo que piense lo que quiera – se sentó a mi lado – Dani por lo menos se preocupo por mi.

Raúl quiso contestarle, pero en ese momento entro Flo y empezamos la reunión. Suena un poco cabrón pero me encantaba ver a Raúl en esa posición en la que yo había estado mil veces por su culpa.

Cuando termino la reunión Raúl se acercó a Cris otra vez:
Raúl: lo siento bonita –le dio un beso en la mejilla – pensaba que otra vez habías sido tan tonta de perdonarle…
Quise meterme en la conversación pero Anna me freno:
Anna: no te metas, déjales que aclaren las cosas…
Yo: se supone que no ibas ayudar a ninguno de los dos –me interrumpió-.
Anna: tienes razón, pero no le estoy ayudando a él sino a ti. No ves que si te metes vas a seguir dándole la razón… demuéstrale a Cris que no eres tan celoso como él, aunque sea mentira.
Yo: ¿así que me vas ayudar a mí?
Anna: no he dicho eso, pero tampoco voy a dejar que la sigas cagando…

Le sonreí y nos fuimos rumbo a plató, durante el programa todo fue según lo esperado. Cris presentó su reportaje y Raúl siguió con sus bromas, tengo que reconocer que el cabrón era gracioso…

Terminamos el programa y fui directamente a mi camerino hasta que me llegó un whatshap de Anna:
“ven a plató ahora mismo, es urgente”

Llegué lo más rápido que pude y vi a Raúl con un micro en la mano arrodillado delante de Cris. Aunque no escuche el discurso entero creo que no me perdí gran cosa:

Raúl: … sé que yo no cantó tan bien como otros y no puedo ponerme a cantarte una canción ñoña, en definitiva, sé que no soy él. Solo sé que puedo quererte mucho más de lo que él te ha querido nunca, puedo hacer que lo olvides todo y empieces de cero conmigo. Si tu quisieras yo te bajaría la luna todos los días, pero ahora necesito que des un paso adelante. Necesito que me digas si vas a intentarlo conmigo, no hace falta que me contestes ahora. Esta noche estaré esperándote en tu portal hasta las once, si bajas entenderé que vas darme una oportunidad, pero si vas a bajar por cualquier otra cosa te pido por favor que no lo hagas. – Cris se había quedado de piedra al igual que yo-.

Volví a mi camerino y no podía dejar de pensar en la proposición de Raúl ¿que se supone que debía hacer yo ahora? No podía esperar al día siguiente para ver si llegaban juntos de la mano y me partían el alma delante de todo el mundo. Así que fui hablar con Cris.
Yo: Cris siento molestarte pero necesito saber que vas hacer –ella se giro y pude ver que estaba llorando-.
Cris: no lo sé, es todo demasiado complicado…
Yo: ¿Por qué lloras? – no me gustaba verla así-.
Cris: porque no sé que hacer, mi cabeza me grita que acepte intentarlo con Raúl pero luego esta mi corazón que me suplique que te siga apostando por ti... –la abracé-.
Yo: recuerdas lo que me escribiste en la foto de Brasil – ella sintió con la cabeza- pues ahora te lo digo yo a ti, vallas donde vallas, veas lo que veas, decidas lo que decidas yo siempre estaré contigo.
Cris: sé que nunca podré olvidarte pero… -la interrumpí-.
Yo: te quiero –la sonreí y salí de su camerino-.

Sabia que estaba echa un lio así que no insistí en que me diera una respuesta, pero sabía que aunque le diera una oportunidad a Raúl su alma seguía perteneciéndome, acaba de dejármelo claro. En su corazón seguía estando yo pero quizás esta vez le hiciera caso a su cabeza…

A las once menos cuarto aparqué mi coche delante del portal de Cris. No me baje solo quería ser el primero en enterarme si Cris iba a bajar. Raúl ya estaba ahí, impaciente, al igual que yo mi corazón no para de latir, tenia la esperanza de que no bajara.

Los minutos parecían horas hasta que se hicieron las once y…

Ese eterno dilema entre el corazón y la razón.