jueves, 31 de mayo de 2012

capítulo 122: fuerte




Llegué a mi casa un poco más motivado. Esa conversación con Miguel y esa sonrisa final de Cris dirigida hacía mi me habían alegrado el día.

Por un parte era consciente que Cris me quería, que no dejaría de hacerlo y tarde o temprano iba a necesitarme y yo no iba a dudar ni un solo minuto en acudir a su llamada.

Estaba preparando algo de cenar cuando llamaron a mi puerta, me sequé las manos con un trapo de la cocina y fui a abrir.

Al abrir la puerta, sin decir nada Cris se tiro a mis brazos. Estaba llorando desconsoladamente, me cogía fuertemente de la cintura escondiendo su cara para no verla llorar.

Al verla así mi mundo se paralizo, cerré la puerta sin separarla de mí y pose mis manos en su pelo 
intentando calmarla.

Yo: no llores por favor –apretándola más fuerte contra mí – hago lo que sea pero deja de llorar.
Cris: solo abrázame.

La obedecí y sin soltarla nos sentamos en mi sofá. Seguía entre mis brazos llorando y yo empezaba a desesperarme al no saber calmarla.

Pasaron los minutos con ella entre mis brazos hasta que se apartó lentamente y empezó a secarse las lagrimas con las manos.

Cris: gracias – no pude evitar acercarme a acariciarle la cara al escucharla.
Yo: ¿vas a contarme porque estas así? –con la voz lo mas tierna posible.
Cris: te necesito – volviendo a llorar – sé que vas a sufrir a mi lado pero –cogiendo mis manos – sola no puedo, necesito que estés a mi lado, necesito que cada día que salga de la consulta estés ahí, me sonrías y me hagas creer que todo va a salir bien… aunque no lo creas, necesito que seas fuerte, que seas mi fortaleza. A cambio yo te prometo que no voy a rendirme.

Al escucharla volví a abrazarla, besé su frente tiernamente y pasados unos segundos ella volvió a apartase.
Cris: el tumor está en la misma zona que la otra vez, ha vuelto ha regenerarse –escuchaba atento intentando ser fuerte como ella me había pedido – pero esta vez creen que pueden tratarlo con quimio sin necesidad de operarme –parecía una buena noticia pero no estaba seguro.
Yo: eso es bueno ¿no?
Cris: -sonriendo por fin – si, de lo malo es lo mejor.
Yo: -devolviendo su sonrisa - ¿Cuándo empiezas la quimio?
Cris: la empecé el lunes – no puede evitar sentirme mal.
Yo: joder, Cris –ella entendió sin que dijera nada más el motivo de mi queja.
Cris: siento no habértelo dicho antes…
Yo: - acariciando su cara – mas vale tarde que nunca – siendo comprensivo.
Cris: ¿alguna pregunta más? –dulcemente.
Yo: si… ¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?
Cris: - agachando la mirada -  Miguel
Yo: -sonreí al saber que había sido él - ¿y eso?
Cris: supongo que me ha hecho darme cuenta que sin ti no puedo…
Yo: -me acerqué a ella y bese su frente tiernamente – menos mal que te has dado cuenta –iba a bajar mis besos hacía sus labios pero ella me detuvo poniendo sus manos en mi boca.
Cris: espera… antes tienes que prometerme algo.
Yo: ¿Qué? –sorprendido.
Cris: promete que cuando llegue el día vas a ser fuerte –agaché la mirada aguantando las lágrimas, no quería tener esa conversación.
Yo: Cris… -cogiendo mi cara obligándola a que le mirara.
Cris: necesito estar segura de que vas a seguir adelante –no puede evitar ponerme a llorar al encontrar su mirada.
Yo: te lo prometo – poco convencido, pero diciendo lo que quería escuchar para terminar esa conversación – es tarde –mirando el reloj - ¿te quedas a dormir?

Asintió y se dirigió hacia la cama, yo permanecí unos minutos más en el salón intentando controlar mis lagrimas y ser fuerte como ella me había pedido.

Cuando llegué a la habitación ya estaba en la cama. Me acosté a su lado la abracé por la espalda y pose en un tierno beso en su hombro descubierto.

En ese momento, esa noche no pretendía nada más… había vuelto a mi lado porque me necesitaba y aunque iba a ser duro iba a estar a su lado.

Eran las 6 de la mañana cuando un sonido extraño me despertó. Nada más abrir los ojos mire al otro lado de la cama y vi que Cris no estaba. Me senté en la cama y escuché ese ruido constante con más atención, venía del lavabo.

Quise ir a ver que ocurría pero me detuve al detectar que ese ruido no era otro que el de Cris vomitando. Al darme cuenta resoplé y pensé “uno de los muchos efectos de la quimio” me recosté en la cama y mientras la escuchaba empecé a llorar.

Quería ir a verla pero sabía que no me perdonaría. Sabía que no quería que la viera así, que le dolería verme detrás suyo en esa situación. Lloraba desconsoladamente al saber que estaba sufriendo, lloraba al escucharla sufrir y lloraba todavía más al imaginar mi vida sin ella.

Lo extraño es que cuando te enfrentes a una situación como esa, cuando lo que más te importa del mundo esta en esa situación, cuando eres consiente de que tu vida de depende única y exclusivamente de que la vida te conceda el milagro de un día más para estar a su lado… Cuando la escuchas sufrir, por más que lo intentes, por más que lo aparentes, nunca consigues ni conseguirás ser fuerte.

3 comentarios:

  1. Entiendo muchisimo a Dani, entiendo perfectamente que tenga que llorar a escondidas por la enfermedad que esta volviendo a sufrir Cris, creo qe aparte de dedstrozar al enfermo, tambien destroza a los que hay alrededor.
    Sabes que el capitulo esta perfecto como siempre, que escribes como los angeles y mas alla..y q te quiero mucho de verdad..
    Sabes que aunque haya una posibilidad entre mil, hay que luchar por ella..
    Aqui estoy para lo que necesites.. Animo Anna!
    Te quiero muchoo!

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  2. Supongo que mis lagrimas ya me dejan comentar...
    Es uno de los caps mas intensos que has escrito, y lo has escrito con mucha seguridad y sabiendo como colocar cada palabra a raiz de vivirlas.
    Me encanta que Cris haya ido a buscarle, que haya corrido a su lado sabiendo que el la va a ayudar a que los días pasen tranquilos y con una sonrisa en su cara,aunque los dos solo tengan ganas de llorar.
    Van a ser días duros, días largos, pero entre los dos pueden hacer que se hagan más cortos, que sean faciles.
    La fuerza les va a abandonar más de una vez pero siempre hay que recuperarla, hay que luchar hasta el ultimo día, pero no el ultimo dia de Cris, sino hasta el que sea el ultimo día del segundo.
    Te admiro, te admiro yo y te admiramos todas, por lo grande que eres, por la fuerza que tienes, por todo.
    Cada día es un día más, y aunque se sufra recuerda que no es un día de sufrimiento, es un día gratuito para disfrutar de la vida!
    t'estim princesa! mi niña protegida, la que se ha quedado con todas mis sonrisas y espero que le sirvan, te quiero mucho!

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  3. Eres increíblemente GRANDE... Yo no puedo decir nada más que fuerza, muchas FUERZA, y que aquí estoy, siempre...
    No sabes cuánto TE QUIERO y te admiro.

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