Me quede blanco al
conocer nuestro destino.
Yo: ¿al hospital? –pensando
que quizás había escuchado mal.
Cris: si –mirándome
fijamente –ahí te contaran mejor lo
ocurrido.
No hice más preguntas y
me dirigí al hospital donde tantas noches pase a su lado. Nada más entrar por
la puerta me invadieron los recuerdos. Me vi a mi mismo llegando ese día al
hospital histérico por saber que le había pasado a Cris. Me vi desolado
esperando que Cris despertará. Me vi incrédulo al saber que Cris no me
recordaba…
En 5 minutos reviví todo
lo que pase en ese hospital. Todo lo que sufrí. Estaba a punto de caerme una lágrima
cuando la miré, la vi a mi lado después de todo. Y la tristeza, la rabia
desapareció porque ella había salido de ese hospital hace mucho tiempo.
No sabía donde nos
dirigíamos, yo me limitaba a seguir a Cris por los pasillos. Ella si sabía cual
era nuestro destino.
Por esos caminos nos rencontramos
con Miguel. Al vernos se acercó a nosotros. A mi me dio un abrazo y para mi
sorpresa Cris también lo abrazo.
Miguel: cuanto tiempo –me
miraba solo a mí -¿vas a ver al doctor Padilla? –ahora miraba a Cris y yo
seguía sin entender nada.
Cris: si – su afirmación
fue acompañada de una sonrisa.
Miguel: cuando salgas nos
tomamos un café como siempre ¿no?
Cris: claro –volviendo a sonreír,
mientras yo contemplaba la situación más confundido todavía. ¿un café como
siempre? ¿Doctor Padilla?
Miguel se fue y Cris y yo
nos sentamos en la sala de espera. Intenté no decir nada pero los celos
hablaron por mí.
Yo: ¿un café como
siempre?
Cris: si –agachando la
mirada - ¿estas celoso?
Yo: ¿tengo que estarlo?
–negó y justo antes que pudiera contestarle llamaron a Cris por megafonía.
Cris: vamos –nos
levantamos y entramos en la consulta.
Nada más entrar nos
encontramos con el doctor Padilla. Estaba sentado en su despacho y al vernos
dedicó una amplia sonrisa a Cris.
Padilla: veo que hoy has
venido acompañada –dándome la mano.
Cris: si –sonriendo –Dani
este es el doctor Padilla.
Padilla: llámame Juan
–volvió a sentarse y nosotros ocupamos las sillas que estaban delante de la
mesa – te he atendido lo más rápido que he podido, pero hoy no tenias visita
¿verdad? ¿Ha ocurrido algo con el
tratamiento? –parecía realmente preocupado, mientras yo a cada palabra entendía
todavía menos toda aquella situación ¿tratamiento?
Cris: no –intentando
tranquilizar a Juan –hemos venido para que le expliques a Dani que estamos
haciendo –Juan me miro dulcemente.
Juan: por fin has
decidido contárselo a alguien ¿no? –sonaba satisfecho.
Yo: creo que su decisión
ha sido en parte obligada –por primera vez desde que entramos a la consulta
hable.
Juan: bueno sea como sea
lo importante es que ahora no solo la ayudaremos nosotros –me sonrió y empezó a
explicarme la situación –verás el tratamiento experimental que esta siguiendo
Cris… -Cris lo interrumpió.
Cris: espera, creo que
primero tengo que explicarle como llegué a esta consulta –se dedicaron una
mirada cómplice y Cris empezó a contarme – cuando llevaba un par de semana en
Australia me encontré a Miguel por la calle. Como era de esperar yo no lo
reconocí pero él se acercó a mi y me explico que había sido mi enfermo durante
todo el tiempo que estuve ingresada –ahora entendía las confianzas de hacia tan
solo unos minutos – esa misma tarde fuimos a un bar y estuvo explicándome todo
lo que paso en ese hospital. Parecía un rencuentro de dos amigos hasta que
Miguel me hizo la siguiente pregunta: ¿quieres recordarlo todo? Casi sin
pensarlo le dije que recordar todos y cada uno de los momentos que había vivido
contigo, con mis padres, con personas que aparecieron en mi vida y
desaparecieron pero que seguramente fueron importantes en mi vida… recordar
todo eso era quizás lo que mas deseaba en el mundo –la escuchaba paciente – fue
entonces cuando Miguel me contó quien era Juan –señalo al doctor – y me explico
el trabajo que estaba haciendo. Y al ver que quizás podía recordarlo todo
decidí volver.
Juan: hace un par de años
mi mujer perdió la memoria, exactamente igual que Cris –parecía que se había puesto
triste – desde el primer día me encerré en mi laboratorio para conseguir dar
con alguna solución. Ahora después de dos años creo que la he encontrado – me sonrió
dulcemente –es un tratamiento experimental que todavía no ha sido aprobado…
-esas palabra “experimental” hacia que todo aquello no me sonara bien – el
problema es que al ser experimental no sabemos al 100% si funciona o si tiene
algún efecto secundario.
Yo: ¿me estas diciendo
que Cris ahora mismo es como tu cobaya? –tenia la esperanza de estar
equivocándome.
Juan: no, no es eso
–respiré aliviado.
Yo: entonces ya has
probado en tratamiento con otras personas con éxito ¿no?
Juan: No –la preocupación
se reflejó en mi cara y Cris tomo la palabra.
Cris: soy la primera en probarla
pero estoy recordando Dani –me miraba ilusionada, quitándole hierro al asunto –
tú mismo lo comprobaste ayer –me acarició el pelo dulcemente – ya casi recuerdo
toda nuestra historia - yo seguía a la mía.
Yo: muy bien Cris –sonaba
irónico –ahora recuerdas más cosas, casi todo, ¿pero a que precio? No tienes ni
puta idea de como puede reaccionar tu cuerpo a la locura que estas haciendo… ¿en
que consiste el tratamiento?
Juan: son unas pastillas
que debe tomar diariamente, luego una vez a la semana viene y me cuenta sus
recuerdos y le hago unos análisis para comprobar que todo esta bien. Así que no
te preocupes que todo está saliendo bien –aunque lo intentaba había algo en su
mirada que no me convencí. Todo no podía ser color de rosa…una duda empezó a
recorrerme por la cabeza.
Yo: ¿y tu mujer?
Juan: ¿mi mujer que?
Yo: ¿Cómo lleva ella el
tratamiento? –quería corroborar una cosa.
Juan: ella todavía no lo
ha empezado –la rabia se apodero de mi y empecé a chillar a Juan.
Yo: y si el tratamiento
es tan perfecto porque no lo prueba tu mujer ¿eh? ¿Porque coño me niegas que
ahora mismo Cris es tu puta cobaya? Y tú –mirando a Cris - ¿Cómo entregas tu
vida a alguien sin ni siquiera consultarme? ¿y si te pasa algo? Joder Cris
–salí de la consulta sin dejar que ninguno de los dos me contestara y fui
directo a buscar a Miguel. En el fondo pensaba que él era el culpable de toda
aquella locura, el que había metido a Cris en esa mierda.
Cris: Dani espera –cogiéndome
por la espalda.
Yo: déjame –empujándola
bruscamente.
Cris: ¿Dónde vas? –poniéndose
delante de mi e impidiéndome el paso.
Yo: a buscar al que te ha
metido en toda esta mierda.
Quizás por el espectáculo
que estábamos dando Cris y yo en medio del pasillo, Miguel apareció asomando la
cabeza por una habitación. Al verle fui directamente hacia él.
Yo: ¿Cómo coño convences
a Cris de semejante locura? –sin dejarle hablar la rabia se apodero de mi y le
solté un puñetazo.
que locura de cap por favor!! eres buenissima cariño!! cada dia te superas a ti misma!! me encanta no, lo siguiente! comprendo la reacción de Dani, comperndo que Cris quiera someterse a ese tratamiento, pero quiero saber como continua todo esto!!
ResponderEliminarimpresionante!
AHHHHHHHHHHHHHHH! Que me da un soponcio!!!!
ResponderEliminarSIGUIENTE!
Sigue asi que mola mucho.
ResponderEliminarTengo muchas ganas de que siga la historia.
Como mola el guiro que le das a la historia.
SIGUIENTE CAPITULO YAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!! <3