miércoles, 29 de febrero de 2012

capítulo 42: Yo soy el que está con ella




Al despertar Cris no estaba a mi lado. Supuse que estaría en el baño pero para mi sorpresa estaba preparando el desayuno.

Yo: ¿es mi desayuno? –señalando el plato que había encima la mesa-.
Cris: si, mi amor – se acercó a mi y me dio un beso – antes de que me digas nada te prometo que todo esta muy bueno, lo he hecho yo.
Yo: eso no me convence – nos reímos- habrá que probarlo.
Tengo que reconocer que estaba delicioso. Me había preparado unas tortitas con nocilla:
Yo: ¿no se suponía que tú no sabias cocinar?
Cris: solo se hacer eso –empezó a reírse – así que ha partir de ahora ya sabes que vas a desayunar todas las mañanas.
Yo: pues me encanta –me acerqué a ella, cogí un poquito de nocilla y le manche la nariz-.
Cris: eres tonto – intento limpiarse con la servilleta, pero la detuve-.
Yo: ya te lo limpio yo – le limpie la nariz con mis labios y mis besos fueron bajando por su cuello – prefiero esta clase de desayuno…

La cogí y la puse encima de la mesa, ella empezó a quitarme el pijama y yo hice lo mismo. Al poco rato estábamos los dos en el salón de nuestra casa haciendo el amor. Nuestra pasión en vez de desvanecerse cada vez que lo hacíamos iba en aumento, no podía dejar de hacerla mía todos los días y parecía que a ella le encantaba.

Hubiéramos estado todo el día en casa, haciendo el amor en cada rincón pero teníamos que ir a trabajar:
Cris: bonito… - estaba mirando el reloj- nos tenemos que ir.
Yo: ¿esta noche más? –los dos sabíamos a que nos referíamos-.
Cris: no se sae…
Yo: si se sae –la besé pasionalmente – vamos que sino me enciendo…

Salimos por la puerta y fuimos directos al estudio. Al llegar nos separamos y cada uno fue a su camerino. Le dije que de aquí un rato pasaría a verla.

Una hora después entre en su camerino sin llamar y vi a Cris abrazando a Raúl. Me quede paralizado enfrente de ellos sin decir nada. Al apartarse Cris me vio, quiso hablarme pero yo salí corriendo y volví a meterme a mi camerino.

Un segundo después Cris estaba picando a mi puerta:
Cris: Dani ábreme por favor –sonaba preocupada – no es lo que parece – le abrí la puerta-.
Yo: ¿Qué coño hacías abrazada con Raúl? – estaba demasiado celoso-.
Cris: simplemente me estaba dando la enhorabuena, porque sabe que no hemos ido a vivir juntos – se acercó a mi para intentar tranquilizarme, pero mi aparte-.
Yo: venga Cris invéntate una excusa mejor, tu puedes – tenia una tono burleta, no sé porque pero no me creía lo que me decía-.
Cris: ¿no confías en mi? – volvió a acercarse -.
Yo: no confió en él – decidí ser sincero con ella – y tampoco confio en ti cuando estas con él.
 Cris: ¿en serio? –asentí- piensa lo que quieras pero yo siempre te he escogido a ti…

Salió de mi camerino, no sin antes echar la vista atrás, esperando que la cogiera para que 
no se fuera como hacia siempre. Pero esta vez no lo hice y le deje marchar.
Estaba histérico, estaba celoso solo había visto un simple abrazo pero no podía dejar de pensar que si no les hubiera interrumpido quizás habría pasado algo más. No sabía muy bien porque pero la explicación de Cris tampoco me había convencido mucho así que fui hablar con Raúl, para dejarle claro que Cris era mi chica:
Yo: ¿podemos hablar? –Ya estaba dentro de su camerino-.
Raúl: hombre Martínez ya tardabas en venir…- dios cada vez que hablaba le cogía más tirria-.
Yo: ¿si? ¿Me estabas esperando?
Raúl: claro supongo que ya le has montado la escenita de celos a Cris y ahora te toca montármela a mi ¿no?
Yo: ¿celos? –No quería darle la razón – para tener celos de ti primero tendrías que ser alguien en la vida de Cris.
Raúl: soy muchas cosas en la vida de Cris, soy el que la escucha cuando le fallas, el que la anima cuando esta destrozada, el que ha estado ahí desde que la conoce, soy el que daría la vida por que me quisiera…. –me estaba poniendo furioso así que decidí cortarle-.
Yo: pero yo soy el que esta con ella, soy el que ella quiere, el que elije siempre –estaba vez fue él el que me interrumpió-.
Raúl: entonces, si estas tan seguro de eso ¿que haces aquí?

Salí de su camerino sin contarle y más cabreado todavía, no quería demostrarle a él que me moría de celos, no quería que se creyera tan importante en mi vida. Pero en el fondo sabía perfectamente que si que lo era, hoy por hoy era el única que podía hacerme enloquecer solo con ver que estaba a menos de dos centímetros de ella.

Durante la reunión Cris intento acercarse a mí un par de veces, pero yo la rechacé, no me apetecía hablar con ella ni seguir discutiendo.

Al terminar el programa Cris vino a mi camerino.
Cris: ¿se puede? –la deje pasar-  ya estoy lista ¿nos vamos a casa?
Yo: no, si quieres ves tirando –vi como se lamentaba- yo voy a ir a tomar algo con Chuspi y luego voy…
Cris: vale –estaba a punto de irse pero se giro - ¿Cuánto tiempo vas a estar así?
Yo: no lo sé – vi la decepción en su cara- pero ahora mismo no me apetece ir a casa…
Cris: ¿no crees que estas exagerando un poquito?
Yo: ¿exagerando? Como estarías tú si entras en mi camerino y ves que estoy abrazando a Laura…
Cris: no es lo mismo.
Yo: ¿no? ¿por qué?
Cris: porqué yo jamás he tenido nada que ver con Raúl, en cambio tu no puedes decir lo mismo – estábamos volviendo a discutir-.
Yo: yo deje a Laura por ti y no e vuelto a verla. En cambio tú sigues abrazándote con Raúl y ha saber que mas hacéis cuando nadie os interrumpe…
Cris: te estas pasando…
Yo: ¿que me estoy pasando? A casa no tengo razón, siempre te ha encantado que Raúl vaya detrás de ti, siempre – me dio una ostia-.
Cris: no tienes ni puta idea de lo que hablas.

Salió de mi camerino, mientras yo me sobaba la cara adolorida por el golpe. Era consciente que me había pasado pero no iba a ir tras ella pidiéndole perdón. Tenia otros planes iba a salir con Chuspi para despejarme y al llegar a casa ya hablaría con ella si es que estaba…

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