Los minutos parecían
horas hasta que se hicieron las once y nadie bajo. Vi como Raúl miraba el
móvil, supongo que Cris le había dicho algo, y se sentada en bordillo. Miró
hacía el cielo resoplo y pude ver como se le caía una lagrima, supongo que en
el fondo confiaba en que Cris bajara. Pasaron unos minutos y se fue.
Yo me quede un rato más
en el coche y me dispuse a ir a ver a Cris para saber como estaba. Pique a la
puerta y tardo unos minutos en abrir. Por fin lo hizo, me miro y me abrazo. Fue
un abrazo largo, sincero y lleno de amor:
Yo: al final ha ganado el
corazón ¿no?
Cris: ese siempre gana –me
sonrió y me invito a pasar- no me digas que estabas abajo tu también…
Yo: si –le sonreí- soy
tan idiota que quería ser el primero en saber que hacías…
Cris: ¿y si hubiese
bajado?
Yo: no lo has hecho y eso
es lo que importa… -intente besarla pero se apartó-.
Cris: puede que en lo de
Raúl haiga echo caso a mi corazón, pero respecto a nosotros todo sigue igual…
Yo: me lo imaginaba
–resople- pero aun así hoy soy feliz…
Cris: que tonto eres –me sonrió-
¿quieres ver una peli?
Acepte encantado, puede
que entre nosotros las cosas siguieran igual pero por lo menos Raúl estaba
dejando de ser un obstáculo. En cierto modo ella me había escogido a mí…
Yo: me encanta disfrutar
de tu compañía pero mañana trabajamos –me dirigí a la puerta, ella me acompaño-
Adiós
Cris: ¿adiós? ¿Habrá
algún día en el que tú y yo nos digamos adiós para siempre?
Yo: ¿a que te refieres?
Cris: a que hemos tenido
tantas despedidas que parecían definitivas y míranos aquí seguimos…
Yo: aquí seguimos, y
ojala sigamos aquí siempre –me sonrió-
Cris: tu te irás cuando
te enamores de otra, te cases y tengas hijos –se rio- que ya tenemos una edad…
Yo: yo me casaré, tendré
hijos y compartiré mi vida contigo –le di un beso en la mejilla y le susurre en
el oído- aunque lo evites con todas tus fuerzas entre nosotros acabará ganando
el corazón…
Se limitó a sonreír y me
fui a mi casa. Me encantaba cuando conseguía dejarla sin palabras, cuando me
acercaba a menos de 2 cm de su piel y sentía como temblaba, por más que
quisiera evitarlo no podía dejar de quererme y yo tampoco…
Cuando llegué al estudio,
Flo me envió un whatshap citándome en su despacho para plantearme algo sobre el
programa:
Yo: tu dirás…
Flo: espera que aun tiene
que llegar alguien –supuse que era Anna pero me equivoque –
Cris: aquí estoy –al
verme se sorprendió – veo que estas ocupado si quieres vuelvo luego…
Flo: no, pasa que lo que
tengo que comentaros va para los dos – se sentó a mi lado y nos dispusimos a
escuchar a Flo- Cris como sabes hoy al terminar el programa vas a Barcelona
para hacer un reportaje sobre los premios ondas –Cris asintió– y como ambos
supongo que sabéis, esta noche es el barça - rayo –ambos volvimos asentir– bien,
pues hemos pensado que podría ser interesante llevaros a los dos a ver el
partido con una cámara para grabar el duelo entre un cule y una rayista a
muerte ¿Qué os parece?
Yo: ¿me estas diciendo
que esta noche voy a ir al camp Nou con Cris? –Flo asintió- pues por mí
encantado, tú que dices Cris…
Cris: por mi también, me
hace ilusión ver ese partido…
Flo nos sonrió y nos dio
los billetes de avión y las entradas para el partido ambos eran tres puesto que
Moni también nos acompañaba. En el programa Cris y yo nos picamos y acabamos
haciendo una apuesta, el que ganara entraría al otro a caballito el día
siguiente.
Termino el programa y nos
fuimos Moni, Cris y yo rumbo al aeropuerto.Una vez en el avión los
tres nos sentamos juntos.
Moni se durmió a los 5 minutos y Cris y yo estábamos
siendo todo el rato observados…
Cris: que incomoda me
siento, todo el mundo nos mira.
Yo: es normal Pedrochada
no ves que vas con una de las celebridades más importantes del país –empezó a
reírse-.
Cris: no me digas que por
aquí esta Santiago Segura…
Yo: -esta vez fui yo el
que me reí- sabes como picarme eh…
Cris: ya, es una de mis
especialidades ¿recuerdas?
Yo: prefiero recordar
otras de tus especialidades –lo dije con un tono seductor-.
Cris: eres un guarro –me
golpeo en el hombro – tu recuerda, recuerda porque no vas a volver a sentirlas.
Yo: eso no te lo Crees ni
tu bonita – volvimos reírnos-.
La verdad es que pasamos
los 45 minutos que duraba el vuelo riendo y eso me encantaba… Al llegar, por
los pasillos del aeropuerto del Prat por megafonía anunciaron el siguiente
vuelo a París, al escuchar esa ciudad Cris susurró:
Cris: Paris – la sonrisa
se dibujo en su rostro, así que me acerque a ella y le dije-.
Yo: Algún día tú y yo nos
perdemos en esa ciudad…
Si te cabe el cielo en un
abrazo, siempre habrá una estrella para ti!
No hay comentarios:
Publicar un comentario