Acaba de llegar a León,
me encantaba estar en casa, con mi gente, con mis amigos de toda la vida.
No había llamado a Laura
desde que se había ido de mi casa porque no tenia muy claro si quería hacer las
paces con ella. Tampoco sabía nada de Cris y eso era lo que más me
preocupaba, echaba de menos verla por
los pasillos, en plató aunque no me dijera nada. Echaba de menos ver sus
andares y escuchar su risa.
La noche de mi cumpleaños
fui a cenar con mis amigos y como de costumbre yo era el tema de conversación…
Chuspi: ¿Cómo te va con
Laura? –Siempre iba directo al grano-.
Yo: bien –no quería
entrar en detalles-.
Chupsi: ¿Por qué no ha
venido a celebrar tu cumpleaños con nosotros? – Mi hermano se adelanto a mi
respuesta-.
Nacho: porque no es
Cristina Pedroche –le mire sorprendido- no me mires así, te recuerdo que he
trabajo unos días en Otra movida…
Chuspi: no me digas que
aún tienes a Cris metida en la cabeza…
Yo: el problema no es que
la tenga en la cabeza, el problema es que la tengo anclada en mi corazón. Parece que ha
construido ahí su casa y no hay manera de echarla…
Chuspi: yo fui el primero
en decirte que lo intentaras con Laura, pero si estas tan pillado quizás deberías
hacer algo ¿no crees?
Yo: no lo sé, pero hoy no
quiero hablar ni de Laura, ni de Cris ni de nadie –me puse en pie para brindar –
hoy simplemente quiero pasarlo bien con mis amigos y celebrar mi cumpleaños.
A las 12 de la noche
todos me felicitaron y empezaron a llegarme whatshaps de todo el mundo. El primero
era de Flo
“Felicidades Martinez, no
sabes lo orgulloso y afortunado que me siento de trabajar con alguien como tú”
Laura también me envió
uno:
“felicidades gordi,
disfruta mucho de tu día nos vemos cuando vuelvas…”
No era un súper mensaje
de m novia pero después de la pelea no podía esperarme más. Anna también me
felictio:
“felicidades! Hoy años
pasan para todos ¿eh? Disfruta mucho y haz las cosas bien”
Me habían felicitado
todos, pero por más que busqué Cris todavía no lo había echo. Reconozco que esperaba
aunque fuera un soso felicidades de su
parte pero durante toda la noche no llego.
Intenté no comerme mucho
la cabeza e intentar disfrutar todo lo posible de la noche. Al día siguiente me
levanté tarde y lo primero que hice fue mirar si Cris me había felicitado
aunque fuera por el twitter pero todavía no lo había echo. Tan mal estaban las
cosas entre nosotros para ni siquiera recibir una simple felicitación de su
parte?
Intente no pensar
demasiado en ella el resto del día pero fue inevitable:
Nacho. ¿Qué te pasa?
Yo: nada –no tenía ganas
de hablar de tema-.
Nacho: venga tete que nos
conocemos ¿que pasa?
Yo:- esta vez decidí
contarle la verdad- Cris no me ha felicitado…
Nacho: ¿Cómo que no? – Me
miro extrañado – si acaba de twittearte –me levanté del sofá y fui corriendo a
mirar que me había puesto-.
El tweet no era nada del
otro mundo simplemente un felicidades, pero reconozco que esa tontería me devolvió
la sonrisa. Simplemente pude contestarle “gracias Pedrochada”
Pasé la tarde en familia
y antes de cenar decidí volver a darle las gracias a Cris per esa vez por
whatshap.
“pequeña, gracias por
felicitarme. Reconozco que empezó a pensar que se te había olvidado”
Me contesto al instante:
“¿olvidarme? Ya me gustaría
a mi poder olvidar ciertas fechas, pero es imposible”
Sabia que se refería a
todas las cosas vividas conmigo, por eso preferí no decirle nada más. No quería
empezar a discutir.
Cuando estaba a punto de
irme a dormir Cris me escribió otro whatshap:
“por cierto Dani al final
vas a ir a Paris?”
Dude unos minutos que
contestarle exactamente, hasta que por fin lo vi claro… por supuesto que iba a
ir a París:
“si”
No le puse nada más y
ella no me contesto, supongo que dio por hecho que me iba a ir con Laura pero
estaba muy equivocada…
No hay comentarios:
Publicar un comentario