Al terminar mis palabras
Cris me sonrió y me dijo:
Cris: estoy deseando
escucharla.
Yo: -sonriendo –mejor
vamos a mi casa y te lo cuento todo.
Ella acepto y fuimos
rumbo a mi casa. Durante todo el trayecto no nos dijimos nada, ella estaba un
poco nerviosa y yo no quería agobiarla.
Abrí la puerta de casa y
ella paso delante mio, llegamos al salón y lo primero que vio fue el cuadro que
tenia colgado en la pared.
Cris: somos nosotros ¿no?
Yo: si –se quedo
contemplando el cuadro unos instantes-.
Cris: ¿éramos felices?
Yo: teníamos nuestros
momentos, pero si.
Cris: -se sentó en el
sofá –cuéntamelo todo.
Me senté a su lado y
empecé a contarle con lujo de detalles toda nuestra historia, desde el
principio e intentando no dejar ningún
cabo suelto.
Ella me escuchaba
atentamente, estaba alucinada con todo lo que le contaba. Podría haberle engañado
y contarte solo las cosas bonitas que vivimos, pero sabía que eso no era justo
así que en la explicación incluí a Carlos, Lorena, Raúl y Laura.
Cuando por fin termine
ella no sabía que decirme.
Yo: y eso es todo, todo
lo que hemos vivido desde el principio hasta el final.
Cris: valla –suspirando
–cuando me dijiste que teníamos una historia difícil, no me imaginaba que lo
era tanto.
Yo: lo bonito es nunca
nos cansamos de intentar ser felices juntos –estaba desconcertada-.
Cris: eso parece –agacho
la mirada-.
Yo: ¿Qué te pasa?
Cris: nada –mirando al
infinito –estoy tratando de asimilar todo lo que me has contado…
Yo: supongo que debe ser
difícil para ti…
Cris: no sabes como me
gustaría recordarlo todo –empezó a llorar –desde que empezaste a contármelo
todo, estoy haciendo un esfuerzo para recordar y no consigo absolutamente nada
–la abracé-
Yo: tranquila –se apoyó
en mi pecho y yo no dejaba de abrazarla –tenemos todo el tiempo del mundo.
Cris: ¿y si nunca
recuerdo nada? –separándose de mi y mirándome fijamente -.
Yo: yo no pienso cansarme
de intentarlo –la miré –y si no lo consigues sé que al final del camino habrás
creado mil recuerdos nuevos y yo espero estar en ellos.
Cris: eso no sería justo
Dani –se levanto del sofá y empezó a dar vueltas –si no consigo recordar nada,
no seria justo pedirte que te quedaras a mi lado.
Yo: ¿Por qué? –levantándome
y cogiéndole las manos-.
Cris: porque tu si que lo
recordarías todo e inconscientemente compararías todo lo que nos pese a partir
de ahora con todo lo que ya nos paso –se dio la vuelta y fue rumbo a la ventana
–tengo miedo de que te guste más el pasado.
Yo: -acercándome a ella –tanto
mi pasado como mi futuro están ligados a ti –dándole la vuelta para mirarle a
los ojos –eso no va a cambiar nunca. Consigas recordarlo o no siempre voy a
encontrar la manera de permanecer a tu lado, no voy a presionarte ni ha pedirte
que vuelvas a quererme. No voy a pretender agobiarte con recuerdos del pasado,
ni voy a pretender que seas conmigo como lo eras antes. No voy a pedirte nada
porque sé que no lo recuerdas –apartando la mirada –me conformo con poder
mirarte y darme cuenta que aunque no recuerdes nada me sigues mirando igual que
siempre. Sigues temblando si me acerco –buscando su mirada –sigues cerrando los
ojos y tragando saliva si te rozo –acariciándole el pelo –todo esto –susurrándole
al oído –es la prueba de que sigues siendo la misma. Es la prueba de que tus sentimientos
siguen intactos.
Cris: ojala pudiera
amarte como tu me amas a mi –mirándome fijamente -.
Yo: se te olvida que ya
lo has hecho.

CUQUI!!!!!!!!!!!!!! se han arreglado las cosas, aunque Cris no recuerde nada... todo puede volver a empezar.
ResponderEliminarSIGUIENTE!