jueves, 2 de agosto de 2012

capítulo 148: 2 de agosto I


Por fin llego el día, ya era 2 de Agosto… el día de mi boda, de nuestra boda, pero nada sería como lo habíamos planeado.

No había invitados, no había banquete… por no haber la verdad es que ni siquiera había novia…
Como ya sabéis, Cris decidió no perdonarme y la verdad es que tras el último programa de Otra Movida, tras la cena de todo el quipo, tras esa despida … no había vuelto a verla, no había vuelto a saber nada de ella.

Tras el programa desapareció, se esfumó como el viento no se adonde, abandonó su twitter, solo twitteaba alguna tontería muy de vez de cuando… pero nada interesante. Suponía que seguía de vacaciones con Irene.

Mis amigos, nuestros amigos, no se si por petición suya o por decisión propia tampoco me hablaban de ella.

Yo por mi parte, intenté hacerle caso, suspendí el banquete, llame a todos los invitados… pero hubo algo que no hice, o por lo menos no del todo…

Días atrás…
Yo: Hola –entrando en la ermita.
Párroco: Hola muchacho – acercándose a mi y dándome un abrazo - ¿y la novia?
Yo: no ha venido…
Párroco: pero muchacho –abriéndose de brazos – sabes que al curso prematrimonial  tenéis que asistir los dos…
Yo: ya – agachando la mirada – de eso quería hablar con usted…
Párroco: llámame Juan –dedicándome una sonrisa. Ese hombre desprendía  dulzura y bondad por todas partes. Sabía que me ayudaría - ¿Qué sucede? –nos sentamos en uno de los múltiples bancos de la ermita.
Yo: venía avisarle que al final la boda no será como teníamos planeada – quiso hablar pero no le dejé – no va haber invitados y… bueno la novia no vendrá a ningún cursillo, es más dudo que aparezca el día de la boda…
Párroco: no logro entenderte, chico – posando sus manos en sus rodillas…
Yo: verá la novia y yo ya no estamos juntos – se me formó un nudo en la garganta.
Párroco: ¿entonces has venido a cancelar la boda? – mirándome interrogante.
Yo: No…
Párroco: pero si no hay novia – abriéndose de brazos.
Yo: lo se, pero…. Juan, Usted debe creer en los milagros más que cualquiera… quizá ese día ocurra un milagro y ella aparezca ¿no?
Párroco: eso no podemos saberlo hasta que llegué el día, hijo – dándome una palmada en la espalda.
Yo: lo sé… es por eso que quiero pedirle que aunque no haya invitados, aunque seguramente ella no venga… necesito que siga reservando esa fecha para nosotros, por si ocurre el milagro – cada vez me costaba más articular palabra – le puedo asegurar que yo estaré aquí desde primera hora de la mañana… esperándola.
Párroco: ¿y si nunca llega?
Yo: entonces tendrá que hacerme otro favor…


Eran las  8 de la mañana y ya estaba en pie. La noche anterior había llegado a León para estar más cerca de la ermita.

 Acaba de salir de la ducha, por suerte mis padres todavía no se habían despertado, así que no tendría que contestar preguntas.

Salí de casa y cogí el coche rumbo a la iglesia. En el maletero llevaba una maleta y dentro de esta estaban nuestros billetes a Verona, otra cosa que no había cancelado. Junto a la maleta llevaba cuidadosamente colocado el traje a medida que me hizo el sastre. Si ella venía me lo pondría lo más rápido posible antes que el párroco nos casara.

Un poco mas tarde de las 9 ya estaba en la ermita, Juan estaba esperándome. Me invito a pasar a su casa y me preparo un café con unas tostadas para que desayunáramos juntos.
Juan: ¿estás nervios, hijo? –adoraba que me llamara así.
Yo: Como un flan – tomando un poco de café - ¿crees que vendrá?
Juan: eso solo lo sabe él –señalando al cielo y provocando que soltara una leve carcajada.

El tiempo pasaba lentamente, más lentamente de lo normal, pero al final terminaba pasando y ella… ella no aparecía. Estaba dispuesto a esperarle todo el día, hasta que anocheciera. Juan lo sabía y sin agobiarme permanecía todo el rato a mi lado por si necesitaba algo.

A media tarde, después de comer algo con él decidí ir a dar una vuelta por los alrededores de la ermita.

Mis pasos me llevaron al pequeño altar exterior donde hace tan solo unos meses Cris y yo hicimos un ensayo de nuestra boda.

Una lágrima recorrió mi mejilla al recordar esa escena, si se pudiera retroceder en el tiempo, volver atrás y no cometer jamás el error que cometí…

 Termine sentándome en el altar. Estaba a punto de anochecer y ella seguía sin aparecer…

A los 9 noté como Juan se sentaba a mi lado.
Yo: no ha venido… -hacía horas que estaba llorando en aquel altar.
Juan: Quizás no imaginaba que estarías aquí…
Yo: ella lo sabía…


Fue entonces cuando recordé el what que le envié justo ayer por a noche.

“puede que no lo recuerdes, pero yo no puedo olvidarlo… mañana es 2 de Agosto, la fecha escogida, nuestra fecha… el día que ambos decidimos que cumpliríamos un sueño… sé que hace unos meses destruí todos esos sueños…  pero yo MAÑANA ESTARÉ ESPERANDOTE y si no vienes… si no vienes quiero que sepas seguiré esperándote cada 2 de Agosto, en el mismo lugar, en la misma ermita… puedes tardar los años que te hagan falta… una vez te dije que podría esperarte una vida entera.”

4 comentarios:

  1. Buuuf joder...y q te dgoo ahora? Dani akhhsjsgjgdjfhdhd. pero Cris...y si esta de vacaciones? Y. no lo esta? Tiene que aparecer como seesto no puede acabar asi :O
    siguiente ya de ya por dios!
    te adoro bonita!

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  2. Y que digo? No tengo palabras... Es todo tan... tan triste... Joder, es que lloro.

    ¿Donde está Cris?... Es que no tengo palabras joer..
    Bueno, quiero YA el siguiente!
    Te quiero!

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  3. Joooo que mal, totalmente comprensible por parte de ella pero muy triste porque Dani hasta el último momento tenía esperanzas. Joooo voy a pasarme todo el día pendiente del móvil para ver los otros dos. Muchos besos

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  4. Me da muchisima pena Dani, se ve que esta super arrepentido... pero ha sido por su culpa, espero que Cris termine rectificando y aparezca :). Besos!!

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