Por fin llego el día, ya
era 2 de Agosto… el día de mi boda, de nuestra boda, pero nada sería como lo
habíamos planeado.
No había invitados, no
había banquete… por no haber la verdad es que ni siquiera había novia…
Como ya sabéis, Cris
decidió no perdonarme y la verdad es que tras el último programa de Otra
Movida, tras la cena de todo el quipo, tras esa despida … no había vuelto a
verla, no había vuelto a saber nada de ella.
Tras el programa desapareció,
se esfumó como el viento no se adonde, abandonó su twitter, solo twitteaba
alguna tontería muy de vez de cuando… pero nada interesante. Suponía que seguía
de vacaciones con Irene.
Mis amigos, nuestros
amigos, no se si por petición suya o por decisión propia tampoco me hablaban de
ella.
Yo por mi parte, intenté
hacerle caso, suspendí el banquete, llame a todos los invitados… pero hubo algo
que no hice, o por lo menos no del todo…
Días atrás…
Yo: Hola –entrando en la
ermita.
Párroco: Hola muchacho –
acercándose a mi y dándome un abrazo - ¿y la novia?
Yo: no ha venido…
Párroco: pero muchacho –abriéndose
de brazos – sabes que al curso prematrimonial tenéis que asistir los dos…
Yo: ya – agachando la
mirada – de eso quería hablar con usted…
Párroco: llámame Juan –dedicándome
una sonrisa. Ese hombre desprendía dulzura y bondad por todas partes. Sabía que
me ayudaría - ¿Qué sucede? –nos sentamos en uno de los múltiples bancos de la
ermita.
Yo: venía avisarle que al
final la boda no será como teníamos planeada – quiso hablar pero no le dejé –
no va haber invitados y… bueno la novia no vendrá a ningún cursillo, es más
dudo que aparezca el día de la boda…
Párroco: no logro
entenderte, chico – posando sus manos en sus rodillas…
Yo: verá la novia y yo ya
no estamos juntos – se me formó un nudo en la garganta.
Párroco: ¿entonces has
venido a cancelar la boda? – mirándome interrogante.
Yo: No…
Párroco: pero si no hay
novia – abriéndose de brazos.
Yo: lo se, pero…. Juan,
Usted debe creer en los milagros más que cualquiera… quizá ese día ocurra un
milagro y ella aparezca ¿no?
Párroco: eso no podemos
saberlo hasta que llegué el día, hijo – dándome una palmada en la espalda.
Yo: lo sé… es por eso que
quiero pedirle que aunque no haya invitados, aunque seguramente ella no venga…
necesito que siga reservando esa fecha para nosotros, por si ocurre el milagro
– cada vez me costaba más articular palabra – le puedo asegurar que yo estaré
aquí desde primera hora de la mañana… esperándola.
Párroco: ¿y si nunca
llega?
Yo: entonces tendrá que
hacerme otro favor…
Eran las 8 de la mañana y ya estaba en pie. La noche
anterior había llegado a León para estar más cerca de la ermita.
Acaba de salir de la ducha, por suerte mis
padres todavía no se habían despertado, así que no tendría que contestar
preguntas.
Salí de casa y cogí el
coche rumbo a la iglesia. En el maletero llevaba una maleta y dentro de esta
estaban nuestros billetes a Verona, otra cosa que no había cancelado. Junto a
la maleta llevaba cuidadosamente colocado el traje a medida que me hizo el
sastre. Si ella venía me lo pondría lo más rápido posible antes que el párroco
nos casara.
Un poco mas tarde de las
9 ya estaba en la ermita, Juan estaba esperándome. Me invito a pasar a su casa
y me preparo un café con unas tostadas para que desayunáramos juntos.
Juan: ¿estás nervios,
hijo? –adoraba que me llamara así.
Yo: Como un flan –
tomando un poco de café - ¿crees que vendrá?
Juan: eso solo lo sabe él
–señalando al cielo y provocando que soltara una leve carcajada.
El tiempo pasaba
lentamente, más lentamente de lo normal, pero al final terminaba pasando y
ella… ella no aparecía. Estaba dispuesto a esperarle todo el día, hasta que
anocheciera. Juan lo sabía y sin agobiarme permanecía todo el rato a mi lado
por si necesitaba algo.
A media tarde, después de
comer algo con él decidí ir a dar una vuelta por los alrededores de la ermita.
Mis pasos me llevaron al
pequeño altar exterior donde hace tan solo unos meses Cris y yo hicimos un
ensayo de nuestra boda.
Una lágrima recorrió mi
mejilla al recordar esa escena, si se pudiera retroceder en el tiempo, volver
atrás y no cometer jamás el error que cometí…
Termine sentándome en el altar. Estaba a punto
de anochecer y ella seguía sin aparecer…
A los 9 noté como Juan se
sentaba a mi lado.
Yo: no ha venido… -hacía
horas que estaba llorando en aquel altar.
Juan: Quizás no imaginaba
que estarías aquí…
Yo: ella lo sabía…
Fue entonces cuando
recordé el what que le envié justo ayer por a noche.
“puede que no lo
recuerdes, pero yo no puedo olvidarlo… mañana es 2 de Agosto, la fecha
escogida, nuestra fecha… el día que ambos decidimos que cumpliríamos un sueño… sé
que hace unos meses destruí todos esos sueños… pero yo MAÑANA ESTARÉ ESPERANDOTE y si no
vienes… si no vienes quiero que sepas seguiré esperándote cada 2 de Agosto, en
el mismo lugar, en la misma ermita… puedes tardar los años que te hagan falta…
una vez te dije que podría esperarte una vida entera.”
Buuuf joder...y q te dgoo ahora? Dani akhhsjsgjgdjfhdhd. pero Cris...y si esta de vacaciones? Y. no lo esta? Tiene que aparecer como seesto no puede acabar asi :O
ResponderEliminarsiguiente ya de ya por dios!
te adoro bonita!
Y que digo? No tengo palabras... Es todo tan... tan triste... Joder, es que lloro.
ResponderEliminar¿Donde está Cris?... Es que no tengo palabras joer..
Bueno, quiero YA el siguiente!
Te quiero!
Joooo que mal, totalmente comprensible por parte de ella pero muy triste porque Dani hasta el último momento tenía esperanzas. Joooo voy a pasarme todo el día pendiente del móvil para ver los otros dos. Muchos besos
ResponderEliminarMe da muchisima pena Dani, se ve que esta super arrepentido... pero ha sido por su culpa, espero que Cris termine rectificando y aparezca :). Besos!!
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